En defensa del cine nacional

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DOCA (Documentalistas Argentinos) convoca a una segunda reunión de realizadores independientes para debatir cuestiones vinculadas a la producción, exhibición y difusión del cine documental. Reproducimos aquí algunos de los aspectos tratados en la primera reunión, realizada el 18 de septiembre pasado.

SITUACION 1:
El circuito comercial no tiene cabida para la producción nacional, sólo unos pocos “tanques” nacionales –generalmente asociados a multimedios locales o directamente a Hollywood- acceden a estrenar en las multipantallas. La gran mayoría de la producción nacional no accede al 70% de las salas cinematográficas. La cuota de pantalla es ínfima y las majors asociadas a distribuidores y exhibidores inundan con sus producciones, publicidad y merchandising, promoviendo una colonización cultural yanqui por un lado, e invisibilizando la rica producción nacional.
Por otro lado la gran mayoría de la población, sea por el costo de la entrada como por la ubicación geográfica de las salas, no tiene la posibilidad de acceder a la exhibición cinematográfica. Ante esta realidad las empresas exhibidoras no parecen preocuparse porque aún con un leve descenso sostenido de espectadores año a año, con el aumento indiscriminado del ticket cinematográfico, mantienen una curva ascendente de la recaudación y ganancias.
Estas empresas monopólicas de la distribución y exhibición ni siquiera cumplen con lo estipulado en la Ley de Cine respecto a la obligación de proyectar antes de cada largometraje un cortometraje de producción nacional. Hace tiempo han reemplazado este espacio por publicidad y por las promos de sus propios “tanques”.

PROPUESTAS INICIALES:
– La cuota de pantalla para el cine nacional (en realidad para el “no norteamericano”) debe redefinirse, ser mucho mayor y fiscalizarse con control de los realizadores. Lo mismo vale para la media de continuidad en sala. Las multas por incumplimiento debieran ser penalizadas fuerte e inmediatamente.
– El precio de la entrada en todos los cines debiera tener un tope fijado por el INCAA. Su reducción plantearía la necesidad de aumentar el público, de abrir más salas, dar difusión, etc.
-Que todas las salas del país cumplan con la obligación de proyectar un cortometraje nacional antes de cada función.

SITUACION 2:
El “circuito alternativo” a este problema es el del INCAA y otras pocas salas. El mismo es completamente insuficiente y con serias deficiencias en la programación y difusión. Una parcial excepción a la regla es el Cine Gaumont de Buenos Aires, pero es un embudo con pico cada vez más pequeño y entrada más grande y no existe nada parecido en las demás provincias del país. Por otro lado existe otro amplio circuito “más-alternativo” compuesto por centros culturales, cineclubs, escuelas y universidades, que no tienen una programación, difusión y acondicionamiento acorde a la enorme potencialidad de estas exhibiciones alternativas a la hora de llegar a un público mucho más amplio y organizar debates, presentaciones, etc.

PROPUESTAS INICIALES:
– Vemos urgente la apertura de nuevas salas en el área metropolitana y en las capitales provinciales donde no hay y que las mismas tengan una programación planificada y consensuada con los realizadores, y un fuerte y constante política de difusión por parte del INCAA.
– Para la ciudad de Buenos Aires proponemos que en forma inmediata el INCAA expropie, compre o alquile salas que actualmente están inactivas, como ser el Tita Merello, el Atlas Santa Fe y Recoleta, o el Arteplex Belgrano.
– Que se implemente un subsidio para equipamiento y difusión de espacios de exhibición en Centros Culturales, cineclubs, etc.

SITUACION 3:
La difusión publicitaria de la producción nacional es ínfima, sólo los films asociados a multimedios o con fuerte respaldo estatal tienen campañas que impacten sobre el público. El caso del film “Belgrano” que reventó las salas con difusión en “fútbol para todos” es la demostración fáctica de las posibilidades que podría tener una eficaz y audaz política de estado para difundir la toda la producción nacional. En el otro extremo, las películas independientes realizadas en los márgenes de la “industria” hoy en día no cuentan ni siquiera con el “apoyo a lanzamiento” que dejó de existir como vía de subsidios en el INCAA.

PROPUESTAS INICIALES:
– Así como existen los “espacios cedidos para la propaganda electoral”, proponemos que se implemente la obligación para todos los medios televisivos, radiales y gráficos de destinar parte de su programación, en la forma de “espacios cedidos para la promoción cultural”, para la difusión de las producciones audiovisuales nacionales.
– Los medios estatales, tanto nacionales, provinciales o municipales pueden implementar en forma inmediata la designación de espacios específicos para la difusión del cine nacional, con un reparto transparente, democrático y con control de los realizadores. Que nuestras realizaciones se difundan y exhiban por los canales de la TDA (Televisión Digital Abierta).
– El INCAA debe implementar nuevamente el subsidio para lanzamiento, principalmente para las producciones de más bajo presupuesto que están imposibilitadas de asignar recursos, que ya son insuficientes para la producción, a la difusión. Proponemos, en consonancia con la propuesta ya realizada por otros sectores el monto de $200.000 como ayuda para lanzamiento.