#SMS (Somos Muy Sensibles)

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Basada en una obra de juventud del exitoso Juan José Campanella, #SMS nos lleva a recorrer con ternura y humor, las desventuras de un grupo de jóvenes que luchan por apresar un sueño.

 

La simpleza tiene mala fama. Hay mucho erudito dando vueltas en busca de la tan mentada quinta pata del gato. Pero hay gatos que (¡Ay!) sólo tienen cuatro y no son menos gatos por eso, ni se acaba el mundo ni es el fin del arte. A veces (lo admito) le pedimos a una obra de teatro la originalidad y la lucidez que después no podemos devolverle desde la palabra o la opinión. Otras veces le abogamos a otras la caída en el ostracismo, el exceso de opacidad o la poca receptividad. Cierto “gataflorismo crónico” y su historia sin fin (hablo por mí y por quien quiera hacerse cargo).

Pero una historia bien contada es siempre una historia bien contada. El dramaturgo y director Darío Cortés se desprende de los prejuicios y nos demuestra esta vez que poco a veces es mucho, que lo sencillo puede esconder las complejidades del alma y que con una divertida comedia se puede leer (y mostrar) la tragedia cotidiana que significa querer vivir según los propios sueños, lejos de la mirada apabullante o despreciativa de los otros.

Para ello se vale de un texto de juventud de los hoy reconocidísimos Juan José Campanella y Fernando Castets. Off Corrientes fue escrita a fines de los años 70´ y recorre las desventuras de un grupo de jóvenes que intentan encontrar su lugar dentro del mundo artístico. Esta nueva versión actualiza ciertos elementos de la obra que de otro modo perderían su efecto y todo  su encanto pero conserva la esencia del argumento y la calidez (tan propia de Campanella) en la construcción de los personajes.

Dos amigos casi treintañeros conviven en un pequeño departamento. Uno es actor pero no actúa, deambula sin suerte de casting en casting, a la espera de la gran oportunidad; el otro es escritor y guionista pero sólo logra servir café todo el día en una (para él) humillante tarea como asistente de producción publicitaria.  Los acompañan la novia del primero (también actriz) que parece haber encontrado el papel que la llevará al estrellato y un tercer amigo, director de cine que recorre las calles filmando cortos con la intención de conquistar alguna chica. En el transcurso de la trama se desatarán conflictos que nos harán preguntarnos por ese vínculo extraño que tenemos con los amigos en el preciso momento en el que pasan a ser familia (cuando sentimos que somos menos hijos sin dejar de serlo), por la persistencia de los sueños y el poderoso deseo de hacer lo que amamos (aunque sea difícil o nos digan que es imposible)  y por la incomunicación vital de nuestra era (a pesar de que estamos conectados de diversas formas y con miles de dispositivos).

Implicados en un tiempo complicado, los personajes son sensibles sin ser llorones. Su fragilidad tiene que ver con la resistencia, con la tenacidad del deseo y (si suena cursi qué importa)  con el amor al arte. Sensibilidad inteligente y combativa.

#SMS (Somos Muy Sensibles) habla de los jóvenes de ayer y de hoy, con sencillez e inteligencia, con ternura y verdad. Los actores, de la mano siempre sólida y certera del director, logran sacarle brillo a cada detalle, a cada situación cómica, tensa o emotiva. El resultado es una puesta en escena muy divertida, sin intenciones altruistas, para disfrutar, pensar y emocionarse.

Somos muy sensibles y tan frágiles porque “poder elegir nos hace sufrir”. Punto.

 

 

  • Hermosa crítica, mejor no podrías describirla. En la simpleza muchas veces es donde se encuentran las mejores cosas. Volver a simple, volver a lo verdadero…