Accattone, de Pasolini el martes en la Cineteca

0
10

Comienza el ciclo dedicado a Pasolini con la proyección de una de las obras maestras del director italiano.

Accattone es un pequeño proxeneta de los suburbios. Acosado por el hambre y decidido a cualquier cosa antes que trabajar, roba y ha abandonado a su mujer y sus hijos. Para él trabaja Maddalena. Viven en casa de Nannina, la mujer de Cicio, el hombre para el que trabajaba Maddalena antes: éste ha sido denunciado por ella y está en la cárcel. Un día, unos amigos de Cicio se llevan a Maddalena, le pegan y la abandonan porque Accatone les ha avisado de que ella denunció a Cicio. Accattone, sin dinero, intenta convencer a Stella, una joven chica pura e ingenua, a prostituirse. Sus amigos, semejantes a él, tampoco suponen un freno   así entre violencias y riesgos varios Accattone hace lo único que sabe: pensar sólo en sí mismo e intentar sobrevivir.

Accattone es, como dice Pasolini, la historia de la salvación de un alma. Accattone es una tragedia. Como en las tragedias clásicas, el personaje está solo y va hacia una inevitable derrota. El conflicto que lo desgarra no tiene solución, es un conflicto precristiano y prerracional: no hay una ley divina ni civil que pueda resolverlo. Accattone está solo frente a los amigos, la familia y su mujer, pero al mismo tiempo pertenece por completo a la cultura subproletaria y al espacio/tiempo que la caracteriza; no hay distancia entre el sujeto y el mundo. Y no sólo eso, sino que el personaje es el propio cuerpo; en otras palabras, el film no propone la separación, típica de tantas representaciones cinematográficas, entre mente y cuerpo, en la que el segundo se convierte en un soporte de la acción y del diálogo.