A Woody con amor

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De Roma a Buenos Aires.
El avión de American Airlines acaba de salir de Sao Paulo luego de una escala que se prolongó más de lo habitual. Inquieto en su asiento con el cinturón abrochado cuando ya todos se lo han sacado, el señor Allen recuerda su aparición en pantalla en su última palabra. Hay algunas diferencias: no hay gente que ríe del otro lado, viaja en primera y no en clase turista y al lado no está Judy Davis pero sí su asistente. Qué lejos queda Argentina, piensa. Aunque si hubiera viajado por esas…Argentine Airlines, hubiera sido mucho peor, con serio riesgo de que el avión cayera en el Océano, como pasó hace poco.

Toma 16. Puerto Madero, exterior, día.
En la parte central del Puente de la Mujer, Nina (Mora Godoy o Milena Pelbs) ensaya unos sensuales pasos de tango. Comienza un travelling que llega hasta la mesa de un bar a orillas del dock, donde Tom (Robert Duvall) y María (Berenice Bejo) admiran la rutina de la bailarina.
María (en español): -Doce años en Buenos Aires y nunca aprendí a bailar el tango…todavía.
Tom: -Es que tí conoces las milongas de Almagro. Yo te llevaré y aprenderás.

El fastidio se acrecienta cuando recuerda lo mal que trató la prensa A Roma con amor. Ninguno de esos críticos comentó que desde Match Point su cine lleva un camino coherente retratando su realidad: millonario, anciano, poco idealista, tedioso, ácido, codicioso. Como la respuesta final de Alec Balwin a Jesse Eisenberg a propósito de su destino aceptado como arquitecto de shopping centers. Como la sorpresa del gran seductor de la pantalla, descubierto como el ser más vulgar y despojado de toda belleza de la película. El chiste del cantante de la ducha, parecido a otros y la impiedad con que tratará al productor que él mismo se reservó. O la reflexión también final del ex chofer a Roberto Benigni, acerca de la conveniencia de ser famoso aun en la desgracia. Alguien le dijo que mucha gente no fue a ver la película por Benigni. Pamplinas. También que Berlanga hizo algo mejor con Esa pareja feliz. Y que de paso, la situación de Penélope Cruz, la hizo mejor Billy Wilder en Bésame Tonto, basada precisamente en una obra italiana, L´Ora de la fantasia. En la película de Buenos Aires será un experto en vinos de alta gama. Estaría bueno llamarla Bad Times in Buenos Aires, pero le acaban de decir que es el nombre de otra novela. Aparte, qué gobierno pondría dinero para una película con ese título. Mejor Good times, Buenos Aires, o algo así.

Toma 25. Plaza de la República, exterior, noche.
Jerry (WA) pasea del brazo de Lola (Carmen Maura), mientras pasan frente a la reja del Obelisco donde un pibe (castellano en el original) (Rodrigo de la Serna) toma vino de un envase de cartón.
Jerry (VO): -Pensar que acabamos de tomar un Catena Zapata de 2004 en un restaurant de lujo y estos chicos seguro que disfrutan más su pedazo de pizza con vino barato. Eso es igual que en Europa. Buenos Aires es como Europa en un espejo de parque diversiones.

Repaso de la agenda Buenos Aires, día 1:
-Mañana a las 10.00 AM reunión breve con la Presidente y el Major de la ciudad. Por suerte la producción ya concretó todo el acuerdo en los mismos términos que Barcelona. Me ponen nerviosos esos protocolos pero son necesarios. Qué lástima que Madonna no quiso aceptar. Insistir. Ver de coincidir con megaconcierto.

-02.00 PM. Casting local, con los debidos recaudos compartidos por la producción de Coppola.
Especial atención a Maricel Alvarez, que quedó afuera del proyecto Roma. A las 17.00 entrevista con Norma Alejandro, chequear nivel actual de inglés y si tiene cabellera enrulada.

-07.00 PM. Conferencia de prensa. Show de locaciones elegidas: Estación Hipólito Yrigoyen, San Telmo, Palermo Hollywood, Atelier del Grupo Mondongo, Villa Freud.
-Resolver situación psicoanálisis, mención posible a los Simpson.
-Reunión con Gustavo Santaolalla.
-Definir temas musicales. Derechos de autor.

El presidente de Israel se reunió con Woody Allen en Nueva York para que ruede su próxima película en Jerusalen y Tel Aviv.

Una admiradora -sonríe irónicamente al recordar que aún tiene admiradoras- le dijo que A Roma… y Medianoche en París le hacían acordar a esas películas de los años ´60 al estilo de Vacaciones en Florencia. Algo de eso hay: Modugno canta. Un tipo aparece en el balcón en camiseta. El policía de tránsito hace malabares al dirigir el tránsito. Ah. Y mujeres y hombres jóvenes hermosos, como desde Match Point. ¿Faltará mucho para Buenos Aires?

Toma 37. Edificio Kavanagh, piso 34, interior, noche.
Edward (Sean Penn), trae una mochila exageradamente pesada que descarga de su hombro con dificultad apoyándola al costado. Se lo ve agotado y lleva barba de un par de días. Se limpia el sudor de su mano en la camisa. Hace dos años que no ve a su madre y se le nota en su nerviosismo.

El avión comienza su descenso. Woody Allen se coloca los anteojos y toma una píldora. Recuerda el día que declaró en Italia a un diario argentino: ?Me gustaría mucho filmar en Buenos Aires?.
Filmar se ha convertido en su forma de vida. En el verdadero sentido de la palabra.

Edward toma coraje y finalmente hace sonar el timbre. La puerta es abierta casi de inmediato por Andrea (Norma Alejandro). Ambos quedan dos segundos en suspenso, mirándose a los ojos y conteniendo la respiración. Andrea es quien lleva la iniciativa y lo abraza, mientras comienza a besarlo mientras le dice: –God bless you!

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Publicado en Leedor el 18-07-2012