Bicicleta, cuchara, manzana

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Ganadora del Premio Goya al Mejor documental un conmovedor documento sobre el Alzheimer se va a poder ver en Madrid Cine este domingo próximoEl testimonio de una persona valiente y apasionada por la vida: ?Hay que matar al animal?
Carlos Bosch, sigue con su cámara durante casi tres años a Pasqual Maragall desde que en un acto de valentía anuncia públicamente, que acaban de diagnosticarle un Alzheimer. Porque piensa que puede ayudar a mejorar la consideración social de la enfermedad y en consecuencia la de los enfermos.

Esta es la síntesis de un documento de excepción, que aborda la problemática del Alzheimer desde la figura de, quien fuera el alcalde de Barcelona entre 1982 y 1997.

Carles Bosch afirma, que la cronología es en su filmografía, el eje de su narración, de hecho sus historias están narradas en tiempo presente y esto lo entiende como polo opuesto a la reconstrucción de una historia pasada. Por lo tanto el guión se ordena por sí solo, al homologarse a la vida misma. Por eso se jacta de aprovechar la cronología. Lo que sin duda redunda en un gran esfuerzo, y en un incremento de los costos. Demostrando por otra parte capacidad para asociar productores y saber entusiasmarlos con un proyecto.

En este caso el documental se exhibe en Buenos Aires, en el año mundial del Alzheimer.
“Bicicleta, cuchara, manzana” alude a parte de un programa de ejercicios, un test de memoria reciente, que es lo que se pierde en primera instancia y a lo cual Pasqual no responde, permitiendo el diagnóstico de la enfermedad.

El film comienza con una interrogación al protagonista:- ¿Cómo le gustaría que fuese esta película? a lo que Pasqual responde ? Divertida. Ese es el inicio de la postura de un hombre frente a la vida y a sus semejantes. Ser el protagonista de una historia real, en tiempo real y con una enfermedad, malatia, que hace estragos en el mundo.

Maragall y su familia asumen el compromiso como una cruzada contra la enfermedad, para lo que crean una Fundación pensando en los 24 millones de enfermos, que esperan probablemente no una curación, pero quizá un detención del deterioro progresivo de la misma. Pero sobre todo actuando para las futuras generaciones, en un plazo no menor a 10 o 15 años.

El film tiene múltiples aristas que pueden resumirme en un grupo de palabras: solidaridad, amor al prójimo, concientización de la sociedad, movilización para recaudar fondos para construir dicha fundación, descripción de la enfermedad como patología en sí, desde lo que se ve microscópicamente, a lo que siente o va dejando de sentir el paciente, como perciben los familiares a estos pacientes, que es lo que resuelven, como trabajan en distantes partes del mundo con ella. Cual es el primer síntoma, como se diagnostica, como se esta trabajando para prevenirla. La actitud de los que rodean al enfermo y su miedo a contraerla, lo que les hace generalmente alejarse de los enfermos. Donde está el límite, que marca la anulación de la libertad de elegir del enfermo. Hecho de relevancia en la calidad de vida del mismo y en las oportunidades de hacer cosas. Cuestión de innegable asociación con el amor, la paciencia y la posibilidad económica de la familia.

Pero este documento es sumamente valioso, no solamente por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. Sino por la actitud, con que la familia, pero fundamentalmente, ?el enfermo de Alzheimer?, no ?el pobrecito? Pasqual Maragall enfrenta a la enfermedad. Y creo que ?aceptación? es la primera elección y, luego es concentrarse en aprovechar minuto a minuto la vida, con toda la alegría, que las pequeñas cosas de la misma pueden darnos. Saber, que con el diagnóstico, la vida no termina, que hay muchas cosas para disfrutar. Porque cuando una persona es capaz de reírse de lo que le pasa, nada puede con él.

En este sentido, la mirada, los gestos, aquello que no se dice, será lo que posiblemente va a recordar el espectador, acompañado quizá del aria de las variaciones de Goldberg de Bach, interpretadas por Keith Jarret, que por otra parte, la memoria musical es lo último, que se pierde en esta enfermedad.
Lo mejor del film: las escenas que transmiten emoción y pasión por la vida, que son mucho más fuertes que la tragedia anunciada. Lo criticable: ciertas escenas científicas un poco extensas.

BIO CARLES BOSCH
El periodista Carles Bosch empezó su carrera como director de cine con una nominación a los Oscar con su opera prima ?Balseros? (2004). Con la segunda, ?Septiembres? (2007) quedó finalista al Joris Ivens del festival IDFA de Amsterdam.
Su largo recorrido como periodista ?con más 20 años de experiencia- y su corta pero exitosa carrera como director, le han llevado a dirigir el proyecto más ambicioso y a la vez más complicado de su carrera: ?Bicicleta, cuchara, manzana? un largometraje documental sobre el Alzheimer con el President Maragall como protagonista principal.

La nueva película de Bosch, presentada en septiembre de 2010 en el Festival de Cine de San Sebastián en Sección Oficial, fuera de competición, ha recibido los premios Goya, Gaudí y Forqué a mejor película documental.

Bosch empezó su carrera como periodista en el programa de actualidad 30 minuts de la televisión pública catalana TV3. Ha estado en primera línea de fuego de conflictos como la Guerra del Golfo, la Guerra de Bosnia, Kosovo y la Revolución Zapatista entre otros, varios de sus reportajes han sido premiados nacional e internacionalmente. Uno de estos reportajes ?Desde el corazón de la revolución? que narraba la revolución de terciopelo de Praga en el año 1989, obtuvo un premio ondas internacional. Veinte años después, el director volvió a los escenarios de Praga y se reencontró con los actores de aquella revolución. De el reencuentro, surgió una nueva pieza: ?Revolución #2, retorno a los escenarios? estrenado en octubre de 2009.

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Publicado en Leedor el 24-05-2011