La revolución es un sueño eterno

1
7

El martes 30 de agosto INCAATv proyecta La revolución es un sueño eterno en base al libro de Andrés Rivera sobre la figura de Juan José Castelli. Esta es la entrevista que le hicimos en momento del estreno a su director, la última película de Nemesio Juárez.La decisión de realizar un film histórico en nuestro país es una tarea valiente, sobre todo si se trata de una adaptación como en este caso. El proceso de traslación de un texto tan particularmente rico estilísticamente como “La revolución es un sueño eterno” de Andrés Rivera es todo un desafío.

- Publicidad -

Estamos hablando de casi un monólogo poético de un personaje que no tiene voz (Castelli). – “Escribo: un tumor me pudre la lengua” (La revolución es un sueño eterno. Grupo Editor Latinoamericano, 1987. Pág. 13.), centrado en los años de la Revolución de Mayo, que de hecho posee una considerable complejidad histórica, ya que de los acontecimientos resultan múltiples versiones y ninguna de ellas representa finalmente ?la verdad?.

Celebro la existencia de un film que se ocupe de revisar uno de los más grandes referentes de nuestra Historia, sueño eterno de una revolución, que dista de cómo nos fue contada la versión oficial. Tanto en el film como en el texto homónimo de Rivera, la Historia es un escenario irreal donde algunos hombres son actores que representan papeles?y otros son marionetas.

ENTREVISTA A NEMESIO JUAREZ A PROPÓSITO DE LA REVOLUCIÓN ES UN SUEÑO DE ETERNO, ARGENTINA, 2010.

¿Cómo, cuándo y en qué circunstancias llego a tus manos esta novela y qué fue lo que generó en vos el deseo de llevarla al cine?

Fue en circunstancias muy gratas. En 1996, pocos días antes de partir al Festival de Cine Latinoamericano de Trieste para presentar Historias de Amor, de Locura y de Muerte donde obtuvimos los premios más importantes -, un grupo de directores amigos, entre los que se encontraban el “Chango” Vallejo, Nicolás Sarquis, Anibal Uset y Humberto Rios, entre otros, me regalaron ese libro como obsequio de cumpleaños. Lo leímos en Italia y a la vuelta les preguntamos el por qué de tal regalo. Nos contestaron que ellos pensaron que yo era el que podía llevar alguna vez al cine esa novela. Pasaron luego largos años de gestión donde, impulsados de igual manera con la excelencia de la novela como por el compromiso entrañable con aquellos compañeros, pudimos por fin concretar ese sueño.

¿Cómo pensaste trabajar un texto tan rico y complejo narrativamente, perteneciente a un escritor como Rivera, siendo un amante de la historia y con una posición frente a la misma?

Como vos decís no fue fácil el trabajo de adaptación hasta arribar a un guión que diera prioridad a las imágenes y a las acciones cinematográficas. La novela es un largo y doloroso monólogo interior donde predominan las reflexiones sobre la revolución, la pérdida de las utopías, las traiciones y los retrocesos de lo conquistado a sangre y fuego. En ese sentido hay un clima casi claustrofóbico, suplido por el tono y el lirismo del estilo del autor. Pero el cine exige una presencia del conflicto dramático entre personajes donde adquiere también una especial relevancia el contexto geográfico o edilicio donde se ponen en escena aquellas situaciones.
Uno de los ámbitos geográficos elegidos fue la fantasmal y onírica presencia de un paisaje detenido en el tiempo como son las Sierras de las Quijadas dando lugar a parte de las alucinaciones o recuerdos febriles del Castelli enfermo.
En síntesis se intentó una oxigenación de lo predominantemente literario.
De tal modo que fue necesario recrear muchas secuencias que, o estaban latentes y casi sin desarrollo en la novela o no estaban incluidas en ella y, no obstantes ello habían sido de suma importancia y reveladoras de los acontecimientos previos a la Revolución de Mayo de 1810, de esos días y posteriores como resultado de las decisiones de la Primera Junta.
Los combates de las invasiones inglesas, la conspiración de los revolucionarios, el Cabildo Abierto del 22 de Mayo y la Jura del 25, el fusilamiento de Liniers y el de los jefes realistas en la marco de la Campaña del Ejército Expedicionario del Norte, el Plan de Operaciones de Moreno, la convocatoria a los caciques de los pueblos primitivos en la Puerta del Sol de Tihauanaco conmemorando el primer aniversario de la Revolución, la derrota de Huaqui o Desaguadero y el Juicio espurio al que es sometido Castelli mientras padece un cáncer de lengua, son algunas de aquellas secuencias.

¿Qué priorizaste para contar la historia?

Nuestra intención fue contar esta HISTORIA, como si fuera contemporánea. Tratamos de evitar tanto el panegírico de los héroes de la fundación de nuestra Patria, como el envaramiento con que a veces habían sido tratados en las películas históricas del cine argentino. Intentamos que parecieran hombres, como nosotros, con contradicciones, apasionados, equivocados a veces, a los que se le ensucian sus ropas, que transpiran, que putean, pero que eran conscientes de que tenían que llevar hasta las últimas instancias el compromiso de cambiar el orden social injusto implantado por la situación colonial.
La reconstrucción histórica, aunque realizada con el mayor rigor posible y con los escasos medios de que disponíamos, pasa a ser un pretexto, para que aquellos hombres vengan del pasado a contarnos, a nosotros en el presente, la reiterada epopeya de los que pelearon no sólo para superar aquellas inequidades sino para construir la Patria Grande como única garantía que eludiera lo efímero de los logros.

¿Hubo un trabajo de campo, dónde y cuanto tiempo les llevó?

Lo que hubo fue un trabajo de búsqueda de materiales de archivo en los anales históricos. Por ejemplo: los discursos de Castelli, el Plan de Operaciones, las actas del juicio, etc. También el diseño y construcción de la Sala Capitular del Cabildo, para el Cabildo Abierto y, posteriormente para el juicio, la casa de Castelli, la de su amante, los túneles jesuíticos y la reconstrucción de la Puerta del Sol.


¿Cómo pensaste que iba a ser su producción?

Difícil. Una película de este tipo requiere una inversión en la inicial etapa de pre-producción en realización de escenografías, utilería y vestuario. Por otra parte, era una producción que debía tener garantizada la terminación del rodaje, como mínimo. Con el dinero del premio del INCAA sabíamos que no llegábamos, había que conseguir más. Ganamos Ibermedia pero no pudimos tomarlo porque tampoco nos garantizaba terminar la filmación, y en la espera de otros aportes, lo perdimos después de algunas generosas postergaciones. Finalmente, con el aporte de San Luis Cine supimos que llegábamos al fin del rodaje. Después tuvimos una nueva detención pero ya pudimos mostrar el material a través de la edición y el INCAA nos favoreció con un aporte final que nos permitió terminarla, y ampliarla a 35mm.

¿Cómo fue la selección de los actores y por qué?

Más que con el usual phisic du role preferimos trabajar en base a lo que considerábamos la gesticulación psicológica del personaje. Cuando hablo de ?gesticulación psicológica? me refiero al ?corpus? gestual del personaje, que incluye la columna vertebral de acciones, con un lenguaje propio y entonaciones derivadas de ella.
O sea, en la medida de lo posible preferimos guiarnos por ese criterio y por el desarrollo dramático más que buscar un parecido con los retratos existentes, iconografía que, dicho de paso, data de cien años después de la Revolución.

¿Dónde y en cuanto tiempo fue rodada?

Fue filmada en estudios y exteriores de San Luis durante seis semanas más cuatro días más en exteriores e interiores de Luján.

¿Cuál fue finalmente el presupuesto con el que contaste?

El costo total de la película fue de dos millones y medio. Un costo sensiblemente bajo y excepcional para una película de este tipo.

¿Qué pensás respecto de la figura de Castelli, y que relación establecerias entre su figura y tu trayectoria personal?

Durante mucho tiempo Castelli fue el prócer ignorado de la Revolución de Mayo. Sobre él se proyectó un cono de sombra menos casual que premeditado. Creo que a pesar de todos los encuentros, publicaciones y debates en torno a los festejos del Bicentenario aún estamos en deuda con su generosa figura de tal manera que podemos afirmar que ese cono de sombra todavía no fue disipado. En lo personal me resulta dificultoso establecer una relación con la figura de Castelli. Por supuesto que me motorizó la gran admiración por ese hombre, que por su inteligencia expositiva se constituyó en el Orador de la Revolución y que con la decisión de su pasión se convirtió en la espada de la Revolución.
Además el tema me daba la posibilidad de retornar al film político con debate de las ideas que generaron acciones decisivas para el origen de nuestra patria.

¿Te sentís cómodo con el resultado final?

Sí, sin duda. El film es lo que en mucho tiempo pensamos que debía ser.

¿Tenés pensado una fecha de estreno y un recorrido de exhibición estimado?

Estamos evaluando estrenar hacia fines del mes de Abril (2012)

¿Considerás importante que este material sea proyectado y analizado en las escuelas?

En base a lo que te dije antes en referencia a la figura de Castelli y en relación con nuestra historia pasada y reciente y a los puntos de vista propuestos para la lectura de anécdotas claves de aquellos acontecimientos pensamos que sería interesante ver qué tipo de interpelación y diálogo podría establecerse no solo en las escuelas y en ámbitos académicos si nó también con el espectador como ciudadano cada vez más interesado por recuperar nuestra historia y, con ella, nuestra identidad cultural y nacional.

Publicado en Leedor el 12-03-2012