Bilingüe

1
11

La artista Leticia El Halli Obeid presenta Bilingüe, pieza sugestiva e interpersonal, en el próximo FLAVIA. Acá la entrevistamos.El próximo FLAVIA ofrecerá nuevo material inédito en carácter de estreno de Leticia El Halli Obeid, donde la artista elabora una interesante experiencia visual/interpersonal a partir de una proyecto de registro y reflexión de la relación intercultural entre dos comunidades sumamente distintas: una alemana y otra wichi.

Esta pieza se llama BILINGÜE y será proyectada al finalizar la mesa debate sobre las fronteras entre videoarte y cine, que tendrá lugar a las 15 hs, y en la que participarán la propia artista junto con Ernesto Baca y Gustavo Fontán.

Artista con numerosas notas en Leedor.com, nos permite reflexionar sobre el arte contemporáneo argentino a través del particular modo de representación que realidades e imaginarios presente en sus obras y conversamos con ella.

1) Primero, la pregunta obligada:
¿cómo te sentís siendo una de las pocas mujeres argentinas en la historia de la Bienal de Venecia

Me siento… asombrada!

Ahora sí, qué significa Bilingüe en tu historia… cuánto hay de afectivo, hay una afectividad muy fuerte, una relación muy fuerte con las personas a las que tu cámara se acerca y describe…

El video se hizo al ritmo de los vínculos que se iban construyendo entre las personas que aparecen en él. Y en ese sentido, la cámara es bastante explícita sobre esas lejanías y cercanías. Además en algunos momentos la cámara pasa a estar a cargo de alguna de esas personas, va rotando, y eso también forma parte de la dinámica. La experiencia me marcó mucho y me modificó. En ese sentido intenté que la edición refleje algo de ese proceso.

No creo que esté tan lejos de Diamante, tu última exposición en 713, hay cierto trabajo por evidenciar condiciones de producción de intimidad, del secreto de lo cotidiano, invisible, no visto casi…

Están unidos, sí, aunque formalmente no lo parezcan. Diamante reciclaba, a través del dibujo, imágenes del siglo XIX ?procesadas y mediatizadas por el recuerdo, y las fantasías. Bilingüe tiene también algunos rasgos decimonónicos: la fe en la lectura y la escritura como espacio de igualdad, y una cierta voluntad utópica de crear códigos en común, así como la admiración contemplativa de un paisaje en peligro de desaparición. El dibujo era la forma de documentar en el siglo XIX, la cámara es la herramienta actual, y en ambos casos los uso como lupas para amplificar pequeños detalles.

Cómo dialoga Bilingüe con Dictados? ¿Cómo dialoga esa deuda que desde la Carta de Jamaica de 1815 tenemos con nosotros mismo?

Bueno, los dos se topan con una misma problemática: el diálogo entre poderes culturales hegemónicos y voces más vulnerables, que deben esforzarse por sobrevivir, comprender -y no tanto al otro, como a sí mismas. Los dos trabajos observan el viejo racismo colonial aún arraigado en nuestra idiosincracia, más vivo de lo que queremos creer. “Dictados” revisa los discursos impuestos (aunque sean las bellas palabras de Simón Bolívar en 1815), que terminan por cumplirse como profecías, y “Bilingüe” habita ese espacio ya prefigurado por los estereotipos, pero intenta agrietar algunas certezas, a través del encuentro delirante con lo desconocido y tender algún puente, a pesar de todo. En ese sentido, el segundo es más esperanzador que el primero.

¿Cómo sentís que juega la globalización en tu obra? ¿Te sentís cómoda en ese contexto de internacionalización donde parecen insertarse todos los artistas contemporáneos?

La globalización atraviesa mi trabajo en muchos de los temas que he ido eligiendo, que están profundamente anclados en condiciones muy locales. Pero como muchas problemáticas son comunes, por ejemplo, entre países que han sido colonias, o que han atravesado procesos violentos de imposición de economías liberales, siento que los temas que trabajo son familiares en otros lugares y que eso les facilita circular de manera bastante fluida en cierto ámbitos. De cualquier manera, la internacionalización tiene sus peligros: puede ser una forma de limar diferencias y de establecer standards muy homogéneos y direccionales, ese es un rasgo que me asusta en el arte contemporáneo.

¿Cómo pensás que circula Bilingüe en esos contextos?

Bueno, eso no lo sé porque aún no lo mostré. Me intriga porque es una pieza muy documental, pero a la vez poco ortodoxa para el género documental en sí, así que hay que ir viendo qué pasa.

BILINGÜE:
Video monocanal
HD, 25:30 minutos, año 2011
Realización, cámara y edición: Leticia El Halli Obeid
Postproducción de sonido: Nicolás Diab.

El punto de partida de este ensayo es la observación del proceso de construcción de una obra de teatro documental realizada en Berlín por dos directores que intentan escenificar los relatos y recuerdos personales de un hombre alemán y tres hombres wichí. A partir de algunos apuntes sobre esa experiencia, la autora comienza otro viaje que la llevará a Santa Victoria Este, un pequeño pueblo en el Chaco Salteño. En estos recorridos las figuras que aparecen intentan entenderse, traducirse, hablar, preguntar, responder, aprender, enseñar. Bilingüe trata sobre esos intentos de comunicación.

Leticia El Halli Obeid
(Córdoba, 1975)
Artista visual, trabaja en video, texto, dibujo, instalación. Ha participado en numerosas exhibiciones y proyecciones en Argentina y en el exterior, entre ellas: Pabellón Latinoamericano de la 54ª Bienal de Venecia; Diamante, individual en Galería 713; Panteón de los Héroes, en la Fundación OSDE y Las comisuras de la boca, Fundación Proa, Buenos Aires, Argentina;Village People y Buenos Aires. Historias de las callesen Kunstverein Wolfsburg, Alemania; 6º Bienal del MERCOSUR, Porto Alegre, 2006, etc.
Vive en Buenos Aires.
www.leticiaelhalliobeid.com.ar

Unite al grupo Leedor de Facebook y compartí noticias, convocatorias y actividades: http://www.facebook.com/groups/25383535162/
Seguinos en twitter: @sitioLeedor

Publicado en Leedor el 23-02-2012