Feliciano Centurión

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Feliciano Centurion formó parte de la primera generación de artistas que comenzaron a exhibir sus obras en la Galería del Centro Cultural Ricardo Rojas. ?Feliciano Centurión, pintor de frazadas y universos íntimos?

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Hoy, 20 de marzo de 2012 Feliciano Centurión cumpliría cincuenta años . Oriundo de Paraguay, su carrera artística tuvo lugar en Argentina luego de graduarse de maestro de Artes Visuales en la provincia de Formosa y tras completar sus estudios en las escuelas Pridiliano Pueyrredón y Ernesto de la Cárcova de la Ciudad de Buenos Aires. Murió en 1996.

A principios de la década del noventa, Feliciano formó parte de la primera generación de artistas que comenzaron a exhibir sus obras en la Galería del Centro Cultural Ricardo Rojas cuando la misma contaba con escasa trayectoria y se caracterizaba por una política curatorial libre de prejuicios y abocada al arte emergente. Allí expuso sus primeros trabajos realizados con frazadas, soporte que sustentó una estética la cual lo identificó como artista, llegando a ser conocido como ?el pintor de las frazadas?.

En ellas plasmó sus preocupaciones, ligadas a lo subjetivo, la conflictiva condición humana, acercándose a temáticas vinculadas a lo cotidiano, lo doméstico y lo íntimo, además de sentir un interés por la decoración, sus superficies y sus fondos.

La procedencia de las frazadas está vinculada al consumo masivo, son de ?baja calidad? y las consiguió recorriendo el barrio de ?Once?, en un principio fueron frazadas lisas, pero la experimentación de este material, permitió que su búsqueda confluyera en el trabajo sobre frazadas estampadas, aprovechando el diseño de fábrica que le proveían para pintar encima de ellas animales, en una pintura de carácter artesanal, hecha de acrílico, esmalte u óleo.

Los mismos podían ser fantásticos, extraños o hacer referencias a animales en peligro de extinción característicos su tierra natal de Paraguay.

De esta forma pulpos, yaguaretés, surubíes, tigres, patos, cangrejos, libélulas, comienzan a poblar su universo. ?´Remitían a un mundo fantástico, amable y edénico? . Algunos de ellos, como sus tigres, eran emplazados en paisajes bucólicos, esotéricos e imaginarios. La libre elección de sus formas, lo arbitrario de su composición y lo auténtico de su estilo, da cuenta que los mismos eran propios de una dimensión onírica inherente a su sensibilidad. Esta búsqueda parece estar guiada por un proceso de autoconocimiento, donde la elección de animales y colores simboliza sus estados de ánimo, su mundo personal.

Centurión define dicho soporte en los siguientes términos ?Frazada: Objeto cotidiano, rápidamente aceptado, calor, abrigo, protección? , si a este soporte sumamos su pintura onírica, autentica, el material se convierte en una obra, metáfora de un mundo personal, ?exteriorización del universo íntimo?.

Según Feliciano ?La frazada fuera de su contexto cotidiano se vuelve soporte de la pintura, en sí misma, un objeto artístico?? .
Su labor sobre este soporte, el cual va disminuyendo en tamaño y se vuelve más intimista, continuó hasta sus últimos días.

Es así que su obra nos legó la posibilidad de encontrar en lo cotidiano e insignificante de los objetos que nos rodean, una materia sensible, frágil, dueña de un mundo particularidades, de espacios privados, fantásticos y únicos, los cuales al nutrirse de múltiples significaciones, constituyen una manifestación de universos íntimos.

Publicado en Leedor el 19-03-2012