Happy Happy

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La alegría como estrategia de supervivencia en este film que resulta una de las perlas de este Pantalla Pinamar que llega al cierre.


Un film que surge de un hecho conocido de la realidad del lugar, al cual apuestan directora y guionista noruegas, para construir una ficción, que ha sido una de las pequeñas perlas ocultas del festival.

El relato va a cruzar la historia de dos familias: la de Kaia, diría la protagonista principal casada con un hombre, que no sólo no la desea sino que además le molesta su actitud siempre condescendiente, al cual se suma un hijo que también la ignora. La otra es una familia con niño negro adoptado, que llega para alquilar una casa de su pertenencia ubicada enfrente de ellos.

Acontecimiento que hace más feliz a Kaia, ya que tiene una pareja para compartir su vida. Dicha pareja es bastante diferente y viene de pasar una crisis matrimonial por una infidelidad de parte de la mujer.

El primer encuentro será una cena, donde Kaia sale de un baño llorando por un comentario fuera de lugar de su marido en la sobremesa, pero he aquí, que ha dejado su vestido enganchado en su ropa interior? la visita masculina se lo acomoda con cierto pudor, al cual ella responde con un beso y algo más, en una escena tan natural como desopilante.

Este es el clima y el ritmo de lo que podría resultar un drama en el que la música es protagonista ya que luego de cierto número de escenas hay un grupo de cantantes, que ofician de coro reforzando el sentido de los acontecimientos.

Su directora ha querido contar la historia de una mujer con una infancia triste que todavía no se ha descubierto a sí misma, cuya felicidad pasa por hacer feliz a los demás y que se ha impuesto insistir en esta actitud, aún enmedio de las peores circunstancias.

Realizado con pocos recursos económicos, con un guión impecable y con excelentes actuaciones esta ópera prima es una prueba de talento narrativo, imaginación, y aceptación de los vaivenes y conflictos de la naturaleza humana.

Publicado en Leedor el 10-03-2012