Pantalla Pinamar: Embargo

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La trasposición de un cuento fantástico de Saramago en un película chiquita pero interesante.Con un guión basado en el cuento Embargo de José Saramago, la película que llega al público argentino a través de la muestra de cine europeo Pantalla Pinamar 8va edición, narra la problemática de un padre de familia, Nuno, que intenta modificar su situación económica en medio de una terrible crisis por la escasez de combustible, que a momentos parece tomar un tono apocalíptico, con guiños incluso al cine distópico.

Nuno, el protagonista de la historia, es un personaje de clase media pauperizada que aún conserva su Oppel Corsa de los 80, y este parece ser el lugar desde el cual se proyecta al mundo, su pequeña oficina, el espacio donde puede soñar con chances para su mujer y su hijita. Para ello inventa una máquina para revolucionar el mercado del calzado que permite fabricar zapatos a medida de cada comprador, en lo que podría ser el máximo anhelo del marketing relacional y los programas de CMR, y con ese invento a cuestas intenta insertarse en el mundo del hiperconsumo.

Frente al cuento de Saramago, la película conserva el tono ácido, pero resulta mucho más humorística y menos melancólica a la hora de armar la trama, no tan desencantada y quizás más surrealista, con final que no será feliz pero sí resignado. Vale aclarar que “embargo”, vocablo que puede ser uno de esos “falsos amigos” de los que hay tantos entre el castellano e idiomas como el portugués o el italiano significa “obstáculo”, “impedimento”.

La película es de bajo presupuesto, hecha en soporte digital y con algunas cuestiones de color, pero sostiene muy buenas intenciones, refractando en gran medida la crisis actual que vive Europa en estos días, especialmente en aquellos miembros de la comunidad menos favorecidos y con economía débiles, como es el caso de Portugal. La precariedad laboral, el fracaso y la frustración de los sectores profesionales se ven atravesados por la fragilidad de las relaciones familiares y afectivas en una sociedad del consumo que parece extenuada como modelo y con un presente/futuro más bien desencantador.

Ha obtenido mención en el Festival Fantasporto (el más importante de Portugal, que se celebra en Oporto, dedicado al cine fantástico) y en el Festival de Films del Mundo de Montreal (Canadá) en 2010.

Publicado en Leedor el 6-03-2012