62º Festival de Berlín

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Estuvimos en Berlín: aquí el reflejo de todo lo acontecido (o casi) durante la 62º Berlinale que acaba de finalizar.62º FESTIVAL DE BERLIN

El Festival de Berlin, popularmente conocido como Berlinale, es casi con seguridad el segundo en importancia mundial. Superado sólo por Cannes, aventaja a su inmediato perseguidor (Venecia) al contar con un mercado de películas, del que el italiano prácticamente carece. Ello le permite a Berlín ofrecer más de 400 films, muchos de ellas en calidad de première mundial.

Se hace difícil para quien asista al evento seleccionar los títulos a ver dada la variedad de muestras paralelas, una docena, que lujosamente son presentadas en el catálogo oficial de gran tamaño y 400 páginas. El mercado (EFM) posee su propia publicación de menor dimensión y similar número de hojas al oficial. Más de 300 compañías y países (Argentina incluida) figuran allí, con sus stands repartidos entre el bello edificio del Martin-Gropius Bau y el Hotel Marriott.

Este año fueron dieciocho las películas que compitieron por el Oso de Oro con la notable ausencia de América Latina, que no tuvo ninguna en la contienda oficial. Hubo una fuerte supremacía de títulos de Europa lo que se tradujo inevitablemente en que la mayoría de los premios quedarán en dicho territorio. Otra de las características de la selección competitiva fue su carácter, posiblemente deliberado, de ofrecer muestras más propias del cine independiente con ausencia de estrellas conocidas.

Es el caso de la única presencia italiana (?Cesare deve morire?), la finalmente ganadora del Oso de Oso a mejor película, cuyo único aunque trascendente crédito es el nombre de sus octogenarios realizadores, Paolo y Vittorio Taviani (?Padre Padrone?, ?Kaos?). Con apenas 75 minutos de duración, seguramente uno de los Osos de Oro más cortos de la historia, los talentosos directores logran armar una trama en que verdaderos convictos de la cárcel de máxima seguridad en Rebibbia (Roma) representan la puesta teatral del drama de Shakespeare sobre el asesinato de Julio César. Es notable como los veteranos directores logran convincentes interpretaciones de verdaderos ?no actores? como los denominaría nuestro compatriota Carlos Sorin. Y hasta se puede recordar que él usó un esquema similar cuando filmó su ópera prima (?La película del rey?).

Aún de más independiente puede calificarse a ?Just the Wind?, del húngaro Bence Fliegauf, que obtuvo el Premio Especial del Jurado (segundo en importancia) por su valiente denuncia sobre el racismo hoy en día prevaleciente en su país, dirigido hacia minorías como la de los gitanos ?romaníes?. Pese a que buena parte del metraje está consagrado el cotidiano ambular de un grupo marginal, en su mayoría jóvenes miembros de una familia de escasos recursos, el espectador siente la incomodidad con la que viven o mejor sería decir subsisten. El previsible desenlace evita magistralmente cualquier golpe bajo, lo que dignifica la propuesta. Un premio muy merecido de una obra que difícilmente tenga explotación comercial, pero con probable presencia en alguno de nuestros próximos festivales.

Como es habitual, la presencia de Alemania en la competición oficial fue la más numerosa con tres obras de directores consagrados del país anfitrión. La mejor fue además la única premiada del prolífico Christian Petzold, del que se conoce localmente apenas ?Triángulo? (?Jerichow?). ?Barbara? cuenta con la interpretación de Nina Hoss (?Anónima: una mujer en Berlín), habitual musa de las películas de Petzold. Tiene algún punto de contacto con ?La vida de los otros? al transcurrir en Alemania Democrática, siendo el personaje central (que da nombre al film) una enfermera que es penalizada y vigilada al haber solicitado permiso para abandonar la RDA. En el pequeño hospital donde recala la recibe un médico (buena actuación de Ronald Zehrfeld), del que ella sospecha pueda ser un informante. Además del merecido premio a mejor director quizás hubiese sido deseable que también se llevara el de mejor actriz.

Pero éste recayó en otro de los films claramente independientes de la muestra. Nos referimos a la canadiense ?Rebelle? (o ?War Witch? en inglés) de Kim Nguyen que está filmada en algún país no identificado de África (aunque filmada en el Congo). Komona (la actriz Rachel Mwanza) se ve obligada al inicio a fusilar a sus padres e ingresar como soldado de la guerrilla. Traba relación con un joven del ejército revolucionario y ambos intentan escapar del infierno, en que la guerra civil ha transformado a su país. Ella sólo piensa en vengar la muerte de sus padres y en enterrarlos. Otro obra de improbable comercialidad pese a sus logros.

Volviendo a Alemania, cabe señalar que ?Mercy? del hamburgués Matthias Glasner decepcionó pese a contar con el buen actor Jurgen Vogel (?La ola?). Junto a su pareja e hijo se mudan por cuestiones laborales a Noruega, cuyos paisajes son lo más notable de la obra. Se entablará un triángulo amoroso pero lo que provocará un brusco giro en la historia será un accidente en la ruta protagonizado por su esposa. Un desenlace forzado y convencional, luego de más de dos horas de interminable trámite, cerrarán una obra fallida y de escasos meritos.

?Home for the Weekend? (o ?Was bleibt? – ?Lo que queda?) de Hans-Christian Schmidt (?Requiem?) se ubica a mitad de camino entre las otras dos selecciones de Alemania. Un tema recurrente en el cine norteamericano, la familia disfuncional, logra cierto interés merced a algunas buenas interpretaciones. En particular la de Corinna Harfouch (Magda Goebbels en ?La caída?) como una mujer que decide dejar de tomar las píldoras que le medican, dado su alterado estado psíquico. A partir de allí sus conflictos con su infiel marido y sus hijos se multiplican, alcanzando un clímax que resulta ser lo mejor de la propuesta.

La única de las películas en competición en lograr dos premios oficiales fue ?A Royal Affair?, una coproducción mayoritariamente danesa cuya estrella saliente es el actor Mads Mikkelsen (Después del casamiento?, ?Flame y Citrón?, ?Casino Royale?). Su rol como médico alemán, amigo del rey Christian VII, que tiene el affaire con la reina pudo valerle el premio al mejor actor. Pero quien se lo llevó con justicia fue Mikkel Boe Folsgaard en el papel del soberano. Vistosa producción que transcurre en pleno siglo dieciocho y que además ganó como mejor guión, premio compartido entre su director Nikolaj Arcel y Rasmus Heisterberg.

Un premio importante aunque no mayor es el Alfred Bauer, otorgado a la que en opinión de este cronista (y también de Sergio Wolf, director del BAFICI que la recomendó) fue la mejor de la competencia oficial. Nos referimos a ?Tabu? (¿homenaje a Murnau?) del portugués Miguel Gomes, a quien ya conocemos por estas latitudes con ?Aquel querido mes de agosto?, premiada por el mencionado BAFICI. Filmada en blanco y negro y curiosamente en formato similar a ?El artista?, tiene en común con ésta el ser muda en gran parte del metraje. En verdad la parte sin sonido es la segunda y más extensa, donde apenas se escucha una voz en off que cuenta como transcurre la vida de la protagonista Aurora en África. Nuevamente un triángulo amoroso con un humor de gran fineza y una serie de personajes insólitos que incluyen a un recurrente cocodrilo. Por fortuna este film ya habría sido adquirido por un distribuidor independiente y entre los premios no oficiales que obtuvo se destaca el de la FIPRESCI.

Los premios se completan con la mención especial del Jurado otorgada a ?Sister? (?L?Enfant d?en haut?) de la suiza Ursula Meier, de escaso interés: El otro fue a la no vista y única no europea ?White Deer Plain? de China y tres horas de duración.
De las restantes diez películas en competición se puede rescatar ?Meteora? que transcurre en la región griega de igual nombre con altas rocas, cuyas cimas albergan separadamente monasterios de monjas y sacerdotes. La historia del amor prohibido entre sendos habitantes de dichos parajes se sigue con cierto interés y el desenlace establece lo mejor de la propuesta.

Finalmente conviene mencionar a la única representante de los Estados Unidos, ?Jayne Mansfield?s Car?, dirigida e interpretada por Billy Bob Thornton. Ambientada en Alabama en 1969 su mayor atractivo se sostiene en las actuaciones de Robert Duvall, John Hurt. Kevin Bacon y el propio realizador.

Justamente, gran parte de la producción norteamericana estuvo en la selección oficial, pero fuera de competición. Allí se pudo ver ?Tan fuerte y tan cerca?, ?La dama de hierro? (en verdad una coproducción con Gran Bretaña) y ?Haywire?, lo nuevo de Steven Soderbergh. El más prolífico director estadounidense (hace apenas unos meses estrenó ?Contagio?) nos presenta una película muy entretenida y a pura acción con el debut de la karateca Gina Carano, acompañada de un sólido elenco que cuenta entre otros con Ewan McGregor, Michael Douglas, Antonio Banderas y Michael Fassbender.

En cuanto a la participación argentina, usualmente importante en la Berlinale, se la puede calificar de apenas discreta. Dos de las tres participantes estuvieron en la Sección Forum: la cordobesa (no vista) ?Salsipuedes? y ?Escuela normal? de Celina Murga, que en el pasado se lució más con ?Ana y los otros?. La que más convenció fue ?Nosilatiaj. La belleza? de la debutante Daniela Seggiaro, nacida en Salta. Fue muy aplaudida en su presentación en la sección Generación 14 plus, además de estar acompañada por Rosmeri Segundo. Esta interpreta a Yolanda, una niña Wichi, que convive con una familia del noroeste argentino y cuyo mayor orgullo es su extenso pelo negro. Un corte del mismo, ordenado por la dueña de casa producirá un gran malestar en la joven. La vivaz Rosmeri comentó cómo fue la filmación de la dramática escena.

También a destacar la constante colaboración de los integrantes del stand argentino (Liliana, Bernardo, Delfina, Alejandro, Eduardo), un lugar al que era placentero acudir. Todo coronado por una excelente recepción en la sede de la embajada argentina, donde nos recibió su titular (Victorio Taccetti) y nos acompañó su muy diligente asistente (Patricio Hernán Alvarado).

Como cierre de esta algo extensa nota no se puede dejar de mencionar a dos películas de fuerte impacto. En la sección ?Berlinale special? Angelina Jolie presentó la notable ?In the Land of Blood and Money?, un desgarrador relato sobre la dramática relación entre un militar serbio y una mujer musulmana en pleno conflicto en Bosnia. En el mismo tono y en la sección ?Panorama?, pero en otra época se ubica ?La mer à l?aube?, lo nuevo de Volker Schloenndorff. Basada en un hecho verídico, que ocurrió en la Francia ocupada en octubre de 1941, muestra cómo en represalia al asesinato de un general alemán, Hitler ordenó el fusilamiento de 150 personas. Uno de ellos, el joven comunista Guy Moquet, de apenas 17 años fue y sigue siendo reverenciado en forma póstuma en Francia.

Schloenndorff que asistió a la proyección y estuvo en el debate junto a varios de los intérpretes, en su mayoría poco conocidos, protagonizó una excelente conferencia de prensa. Habiendo visitado en más de una oportunidad nuestro país, sería altamente deseable que lo vuelva a hacer acompañado de esta emotiva película.

Publicado en Leedor el 27-02-2012