Patrimonio Cultural en 2001

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Año 2001: cuando el patrimonio cultural corría peligro en Argentina. Patrimonio cultural: el riesgo país en aumento

En estos caminos aciagos por los que transita Argentina, acosada en sus flancos por la deuda externa el riesgo país, los blindajes, el default, el déficit cero y otros flagelos que como la siete plagas la asolan por un error bíblico, tenemos que hacernos eco, además de la información publicada en el diario “La Nación”, en su edición del 28 de julio del 2002

Allí en su portada, fotografía incluida se alude al Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA): “El palacio de Correos podrá ser la sede de un Museo con modernos espacios multimediales si prospera un proyecto que en 60 días será presentado al poder ejecutivo..”

Esta información de primera página, complementada por otras interior, recoge opiniones encontradas respecto a la factibilidad del proyecto.

Claro está, que en otro contexto, también de primera página se recoge la “frase del día” adjudicada a Nicolás Gallo, secretario de la presidencia de la Nación, afirmando que “Nadie está feliz con esta solución, pero es la solución de un barco que está naufragando. El déficit cero no es una utopía es lo que está sucediendo, no tenemos dinero.”

Del análisis de ambas informaciones, surge de una de las partes un exaltado, tal vez falso optimismo opacado por la otra anunciando un desastre próximo, otra vez las referencias bíblicas.

La realización del proyecto, según la información ampliaría la superficie actual de 11.000 m2., el costo de 40 millones sería financiado por empresas privadas, créditos internacionales y organizaciones no gubernamentales (ONG)
Acá aparece la primera contradicción entre ambas informaciones ya que no parece que la desconfianza de unas, o el estado económico de las otras, en un barco que se hunde, permitiera la materialización del proyecto.

Por ello, entendemos, que si bien no se establecen plazos de ejecución, quedará como en casos anteriores como una frustración de algo deseado pero no logrado, vencido en su necesidad por un blindaje inexistente.
No obstante, lo realmente alarmante es que en un recuadro, la prestigiosa redactora Alicia de Arteaga nos advierta que parte de las colecciones donadas al MNBA con cargo de exhibición se encuentran en los depósitos.

Ello podría motivar a los herederos a reclamarlas ante la justicia para venderlas, estimulados por los altos precios que alcanzarían en subastas internacionales. Esta situación ya está ocurriendo con la colección de pinturas españolas del siglo XIX donadas por los hermanos Uriarte Piñeiro -fundadores de los hospitales Muñiz y Fernández, que serán subastados en Londres próximamente.

La alarma cunde, la colección Juan Girondo, donada al MNBA EN 1933, que incluye un pastel de Degas, con tasación judicial de U$S 5 millones más dos Figari, de calidad excepcional, podría perderse en los vericuetos judiciales del barco que se hunde.

Existen ya precedentes, la debilidad de Argentina en esta materia es evidente. Queremos salvar lo que queda de nuestro patrimonio en la seguridad de su importancia para convertir a Buenos Aires -por ende a Argentina- en centro cultural de atracción mundial

La crisis puede distraernos de este tema de tanta importancia. Hay que estar atentos, si no perderemos también nuestros bienes culturales y después qué?. Sólo quedará el territorio…

RePublicado en Leedor el 18-02-2012