París: un recorrido posible

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Bois de Boulogne y Place Vendôme en París recorridas a partir de una película de Buñuel.
En una famosa película dirigida por el no menos famoso Luis Buñuel, la actriz principal sentada una mesa al aire libre espera con cierta ansiedad en un lugar paradisíaco.

No importa a quién espera sólo interesa el lugar. Tampoco mencionaremos por ahora, el nombre de la famosa actriz. Queremos que su atención se concentre en esa mesa ubicada en los jardines de un bellísimo lugar de París. Los jardines pertenecen a un importante restaurante del bosque de Boulogne (que se encuentra atravesando, hacia fuera de la ciudad, algunas de las clásicas puertas de París) En efecto: si continuamos la Avenida de Les Champs Elysées hacia el moderno barrio de La Defense, nos encontramos con la Port Maillot, frente al imponente Palacio del Congreso. A través de esta simbólica puerta, podemos introducirnos en el Bosque de Boulogne.

Si desde el arco de triunfo elegimos la distinguida Avenida Foch llegaremos a la Port Dauphine, que es otro acceso al Bosque de Boulogne.

Más al sur de las que hemos mencionado otros accesos al bosque son las puertas de Passy (muy cerca del Museo Marmotán) y la Port D´Ateuil vecina al hipódromo del mismo nombre, instalado también en el bosque que nos ocupa.

Volvamos a la mesa donde la actriz espera ansiosa y preocupada frente a una taza de café. El lugar forma parte del jardín principal del Restaurante de “la Grand Cascade”, magnífico representante de la “belle epoque”. Frente al jardín un encuentro de caminos, un rond point y una curiosa cascada que da nombre al lugar y embellecen el entorno.

La actriz se aleja del lugar pues ha llegado su curioso acompañante. Usted y nosotros permanecemos durante un tiempo prolongado disfrutando del magnífico rincón de este bosque privilegiado, rincón determinado por el camino de Lognchamps y la ruta de la Grand Cascade.

¿Qué otros atractivos nos ofrece el Bosque de Boulogne o si prefiere… Bois de Boulogne?

Muy cerca del lugar que terminamos de señalar se encuentra un bello teatro al aire libre conocido como jardín Shakespeare donde se representan famosas obras teatrales durante el verano parisino. Está ubicado a escasos metros de otro famoso hotel y restaurante: Pre Catelan.

También en el bosque se puede disfrutar del jardín de Bagatelle sobre la ruta de Sevres a Neully. En un espacio de casi veinticuatro hectáreas con rosaledas, nenúfares, lirios, con dos construcciones, la Orangerie y el Trianon en las cuales se presentan exposiciones de pintura y escultura.

Otras atracciones del Bois de Boulogne son el jardín de aclimatación con zoológico y juegos para niños. Los lagos superior e inferior. En este último, una bella confitería construida en el Chalet de las islas. Muy cerca de estos lagos el Racing Club de France y hacia el norte del mismo el Museo Nacional de Artes y tradiciones populares, en la avenida Mahatma-Gandhi Nº6 donde se exhiben colecciones sobre la vida rural en Francia previa a la Revolución Industrial. No faltan en este bosque, el hipódromo de Longchamp inaugurado por Napoleón en 1857 y el famoso estadio Roland Garros donde se celebran anualmente campeonatos internacionales de tenis.

Otras interesantes construcciones que ofrece este parque son el Pavillon Dauphine, el Pavillon Royal y el Pavillon d´Armenonville donde se encuentran importantes confiterías y restaurantes.

Entre todos los mencionados y otros atractivos el Bois de Boulogne es un descanso obligado de los parisinos que lo recorren en automóvil, caminando, o bien en bicicleta y también a caballo sobre pequeñas sendas no autorizadas para vehículos.

Los años transcurrieron, el Bois de Boulogne sigue conservando sus encantos y nuestra rubia actriz de la Gran Cascade ha filmado muchas películas en ese lapso. La encontramos dos o tres años atrás en una de las escenas de un nuevo film saliendo del suntuoso hotel Ritz y enfrentándose con una de las más imponentes plazas de París: la Place Vendôme.

Esta plaza da el nombre al film que terminamos de mencionar
En el centro de la Plaza, se encuentra la columna Vendôme, cuyo núcleo es de mampostería y está recubierta por una espiral de bronce fundido con los cañones capturados en 180 en la batalla de Austerlitz y decorada además con escenas militares, imitando en cierto modo a la columna de Trajano existente en la ciudad de Roma.

En la presentación de la película, como fondo la pantalla cinematográfica va presentando de manera horizontal las escenas militares de la columna. Algo así como si se hubiera despegado la espiral de bronce y se hubiera estirado para poder filmar desde la primera a la última escena desplazando la cámara en lo que llamaríamos, con perdón de las matemáticas, en línea recta.

No describiremos la Place Vendôme, pues resultaría obvio. Sólo mencionaremos que está atravesada por la Rue de la Paix, abierta en 1806, que se llamó en un principio Rue de Napoleón y en la cual no pasan inadvertidas las vidrieras que nos muestran joyas preciosas. Caminamos hacia el norte por la Rue de la Paix y a muy pocos metros nos enfrentamos con la plaza de la Opera. Frente a ella se destaca el rostro limpio de la ópera de Garnier y la atracción turística que ofrecen las numerosas mesas exteriores del café de la Paix. Para quienes hace tiempo que no visitan París, sugerimos un breve paseo, partiendo de la plaza de la Opera por el Boulevard des Capucines hacia la Iglesia de la Madelaine. En el camino, encontrarán la entrada a un nuevo complejo arquitectónico llamado Eduardo VII que conserva las formas tradicionales de las construcciones parisinas, y en cuya planificación intervino el arquitecto argentino Fernando Urquijo.

En el hall de lo que podríamos llamar una sala dedicada al cine, encontramos retratos de actores. Entre ellos se destaca, particularmente el de la actriz que ha permitido vincularnos a tres lugares de Francia. Claro que, ahora no estamos en Paris.

Estamos en la ciudad de Nantes, entre la Bretaña y el Pais de la Loira. El río Loira que nos ha permitido conocer muchas de sus vecinos y famosos castillos, deja en la ciudad de Nantes de ser fluvial para entrar en el mar. La historia de Nantes puede ser revisada a través de sus importantes monumentos. Citamos sólo algunos: el Castillo de los duque de Bretaña, importante fortaleza, rodada de fosos inundables y custodiada por seis importantes torres. El interior nos muestra un auténtico palacio gubernamental. Catedral de San Pedro y San Pablo cuya construcción duró más de 450 años y en la que se encuentra la tumba de Francisco II. En esta catedral se firmó en 1598 el Edicto de Nantes que brindaba iguales derechos a católicos y protestantes. De importancia podemos citar el Museo de Bellas Artes, el de historia natural, el palacio Dobrée de artes decorativas, Museo de Julio Verne, nacido en esta ciudad.

Quizás lo que más nos impresiona es una imponente galería artístico comercial a metros de la plaza Real en la cual escaleras y estatuas deslumbran por la perfecta conjunción con múltiples detalles arquitectónicos. Se llama Galería Pommery y sugerimos recorrerla con minuciosa atención.

Caminar por la calles de Nantes y recorrer sus jardines nos brinda una emoción muy partícula. Quizás porque sabemos que estamos introduciéndonos en la región más occidental de Francia y que recorriendo no muchos kilómetros podremos llegar al Pointe du Raz extremo del país que se introduce en las elevadas olas del Atlántico.

¿Se olvidó ya de la rubia actriz que nos permitió hacer este no frecuente enlace de lugares?

Para develar definitivamente las dudas, la película que mostraba el jardín de la Grand Cascade es Belle de jour (Fr, It, 1967) la que nos enfrentó con la columna de Napoleón es Place Vendôme y la actriz protagonista y que también nos mira desde su retrato de Nantes es Catherine Deneuve.

Nota: También podemos vincular la entrada al Hotel Ritz, frente a la columna Vendômecon una escritora argentina. Según lo relata la autora, allí se produjo un encuentro que dio origen a su novela Los pasajeros del jardín. El éxito de esta obra de Silvina Bullrich motivó la producción de una película que lamentablemente no tuvo la trascendencia de la novela original. Los detalles de esta película pueden encontrarse en el Diccionario de films argentinos de Alejandra Portela y Raúl Manrupe, también autores argentinos.

Nota republicada en Leedor el 20-02-2012