Museo Evita

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Cuando el Museo Evita comenzó a construirse, en mayo de 2001, su realización tuvo que atravesar un período de dificultades económicas y sociales inédito en Argentina. Este año cumple su decimo aniversario.Museo Evita

Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Eva Perón
Lafinur 2988 Buenos Aires

El 26 de julio de 2002, al cumplirse 50 años del fallecimiento de Evita, su Museo abrió las puertas al mundo con un importante patrimonio, consistente en vestimentas, objetos personales, material grafico, recuerdos familiares, condecoraciones y todo tipo de elementos pertenecientes a la simbología peronista. Reunido en base a donaciones familiares, de amigos y del público en general que los habían conservado y que el museo los integra a su colección para reconstruir una época de nuestra historia signada por importantes cambios sociales.

Eva Perón participa de la rara pertenencia de persona extraordinaria que rodea al mito.

El personaje Evita tratado como fenómeno cultural, para lo cual al mito se lo asimila a un Museo. Constituido en un símbolo de identidad, podríamos decir “globalizado” ya que de él participan nacionales y extranjeros.

La idea de creación del Museo surgió de una insatisfacción de la demanda, verificada en el curso de relevamientos y muestreos realizados entre argentinos y visitantes extranjeros. Curiosamente, se comprobó un mayor conocimiento de Evita entre los extranjeros que manifestaron su deseo de visitar un museo si éste existiera.

Eva Perón participa de la rara pertenencia de persona extraordinaria que rodea al mito.

Pero fue así en su época? Pareciera que sí, ya que generó los odios más feroces, quizás aplacados por los amores más tiernos. Lo válido es que como personaje de su época, fuera amado con devoción u odiado con obstinación. Nos enfrentamos al personaje vivo, discutible tal vez, mal interpretado algunas veces pero personaje al fin. Aquel del que podemos decir todo, no callar nada.

En su momento, nos sorprendió la creación de un ámbito museístico que proponía recrear la vida de Evita con ambientación de época, en un contexto de rigor histórico. Así el personaje Evita sería tratado como fenómeno cultural.

Sabemos que Evita, a partir de la literatura, el teatro y el cine, se ha constituido en un símbolo de identidad “globalizado” ya que de él participan nacionales y extranjeros.

Adicionalmente, el edificio sede, asignado por ley para estos fines merece ser preservado. Construido en 1929 por el arquitecto Estanislao Pirovano, para residencia familiar de José María Carabassa, presenta características distintivas de la arquitectura neoclásica, en boga durantes las primeras décadas del siglo XX.

Cabría preguntarse por qué la elección de este edificio. Simplemente por su vinculación con Eva Perón, quien lo adquirió en 1948 para la Fundación que con su nombre presidía instalando allí uno de sus hogares de tránsito.

Pocos días después del anuncio de la Fundación nos encontramos con la muestra del joven artista plástico rosarino Aurelio García exponiendo en la Fundación Klemm, una selección de sus obras. Curiosamente la temática forma parte de una ronda de mitos de la que participan Perón, El Che Guevara y Evita.

El artista se inclina por el “poder persuasivo de la imagen”, dentro de sus obras figurativas con características narrativas.

Asi su acrílico sobre tela “Grande Tenue” presenta el clásico perfil de Evita, enmarcado por ondulantes cintas argentinas, todo tratado como en proceso de dibujo digital. En el interior del perfil, el rostro sonriente de Evita se percibe de frente, obteniéndose así una doble imagen de ella. Al pie del cuadro, la inscripción “Bonafide” significa literalmente “de buena fe” sin connotaciones comerciales. También llamó nuestra atención otro acrílico “Ave Eva” donde en un contexto de fuerte simbología peronista, la figura de Evita se eleva por sobre los techos de la fábrica de chimeneas humeantes mientras desde las ventanas es observada por los obreros.

En el mismo ámbito, la colección permanente de la Fundación alberga la composición de Federico Jorge Klemm “Santa Evita Resurrecta” donde el mito reaparece en una construcción plástica de características barrocas que nos remite a lo aparatoso o teatral (quizás mágico?) de su época.

Adicionalmente, el edificio sede asignado por ley para estos fines merece ser preservado. Construido en 1929 por el arquitecto Estanislao Pirovano, para residencia familiar de José María Carabassa, presenta características distintivas de la arquitectura neoclásica, en boga durantes las primeras décadas del siglo XX. Eva Perón lo adquirió en 1948 para la fundación presidía instalando allí uno de sus hogares de tránsito.

Este año el Museo cumplirá 10 años, y el mito permanece intacto.

Foto del copete: Grande Tenue de Aurelio García

Publicado en Leedor el 18-02-2012