ARCO 2012

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Abrió sus puertas la Feria de Arte más importante de España.ARCO 2012

La 31ª feria internacional de arte contemporáneo Arco abrió sus puertas al público profesional -y desde el miercoles al domingo al público general- con la participación de 215 galerías de 29 países que pondrán a disposición de los visitantes obras de 3.000 artistas. Navarra estará presente de la mano de la galería Moisés Pérez de Albéniz y de los artistas Ángel Bados, Carlos Irijalba, David Rodríguez Caballero, Juan José Aquerreta, Fermín Jiménez Landa, Txuspo Poyo y Elena Asins, que concurren a la cita con diversas galerías.

La presencia de casi trescientos coleccionistas internacionales invitados por Arco es una de las apuestas más importantes de esta feria internacional de arte contemporáneo que hoy ha abierto sus puertas en Madrid a profesionales y coleccionistas.

Desde primeras horas de la mañana un gran numero de personas que se han interesado por las obras exhibidas en las 215 galerías de 29 países presentes en la feria y han recorrido los pabellones 8 y 10 del recinto ferial de Ifema, abierto hasta el próximo domingo.
En esta treinta y una edición, Latinoamérica tiene una presencia muy especial. La sección Solo Projects: Focus Latinoamérica se plantea más que nunca como un espacio de investigación sobre la creación de América Latina, gracias al trabajo de un equipo de seis comisarios que han seleccionado los proyectos que muestran la escena actual latinoamericana.

Cauê Alves (Brasil), Sonia Becce (Argentina), Patrick Charpenel (México), Alexia Dumani (Costa Rica), Manuela Moscoso (Colombia / Ecuador) y José Ignacio Roca (Colombia) forman el equipo seleccionador de los 23 proyectos de artistas latinoamericanos que se presentan en la Feria de la mano de sus respectivas galerías.
Durante el acto inaugural, la argentina Sonia Becce (Argentina) recordó que el trabajo realizado junto a los otros comisarios comenzó hace un año, y han debido seleccionar 23 proyectos de artistas y galerías de once países de Latinoamérica, de un total de 60 propuestas recibidas.

Hay que destacar que Eduardo Stupía (Argentina) sigue siendo uno de los artistas mimados de la Feria, y en consecuencia habrá que preguntarse, por qué no sobresalen otras presencias, ocupando Latinoamérica el lugar de privilegio que ocupa en la misma.
“Nuestra intención es mostrar lo que sucede hoy en el arte contemporáneo latinoamericano, darle visibilidad a ese rigor y energía y a la multiplicidad de lenguajes que desarrolla”, señaló la comisaria, quien mostró su satisfacción por el resultado del proyecto “que hemos podido comprobar hoy y que es muy satisfactorio”.
Becce destacó la importancia del hecho de que seis comisarios procedentes de diferentes países “nos hayamos sentado a trabajar en una discusión sincera para dar batalla al arte de Latinoamérica”.
El presidente de Ifema, Luis Eduardo Cortés presentó la feria que este año celebra su 31 edición con los Países Bajos como invitado de honor.

Xander Karskens, comisario del programa de los Países Bajos, señaló que su intención ha sido mostrar cómo se encuentra el arte contemporáneo de Holanda, “caracterizado por su internacionalización y por el gran apoyo institucional que recibe”.

Desde la apertura de las puertas de la feria fueron apareciendo los puntos que señalan las obras vendidas o reservadas, como es el caso de la obra “Collage de la fusta” del recientemente fallecido Antoni Tàpies, que ha traído al certamen la galería Soledad Lorenzo.
Tàpies, maestro del informalismo español, es uno de los artistas más presentes en la feria y no solo por las obras de él que se exhiben sino por encontrarse en la mente de todos los profesionales del arte.
Un gran muro de mensajes en el Pabellón 10 rinde homenaje al artistas, así como la proyección de un vídeo sobre su persona, realizado en colaboración con RTVE.

Galeristas, expertos, artistas y visitantes podrán dejar en el muro mensajes que se entregarán a la familia de Tàpies al finalizar la feria el próximo domingo.

Además de en la galería Soledad Lorenzo, las obras de Tàpies se pueden contemplar en la francesa Lelong, que expone “Principiel” (1989),valorada en 700.000 euros (917.000 dólares), y en la galería del hijo del artista, Toni Tàpies, que muestra, entre otras “Mans i fletxa”, una de sus últimas obras valorada en 271.000 euros (355.000 dólares).

Como estaba previsto, la obra “Always Franco”, en la que el artista catalán Eugenio Merino ha metido una escultura de Franco en una maquina frigorífica de bebidas, ha provocado la atención de numerosos curiosos. (foto copete)

Otra de las obras que ha despertado interés ha sido “Carroña”, del bilbaíno Javier Pérez en la galería Carles Taché, formada por una gran lámpara de cristal de un rojo muy vivo, rota y tirada en el suelo, mientras que diez cuervos disecados pican sus restos.
Frente a piezas como estas, la tónica general de la feria es de escaso riesgo y de apuestas más seguras y de calidad en un momento de crisis, en la que el arte contemporáneo es de las disciplinas menos perjudicas.

En el recorrido por los diferentes stands se puede contemplar que ha bajado la presencia de esculturas y ha subido la de obra sobre papel, de precio más asequible para los posibles compradores, mientras que otras galerías muestran sus piezas más habituales. Efe

Palabras de su director

MADRID/ “El arte contemporáneo es un derecho y no un lujo, todos tendríamos que ver buenas exposiciones en museos bien gestionados”, defiende el director de Arco, Carlos Urroz. Durante los últimos años, el arte se ha “consolidado como un valor importante para la inversión y está dando frutos positivos”. Sin embargo, según subraya Urroz en declaraciones a Europa Press, “a Arco le interesa el coleccionismo entusiasta”, porque “lo importante no es la inversión, lo importante es la pasión”. Este año, y ante la crisis económica que también sufre el arte, la feria experimentará algunos cambios y algunos recortes, como la eliminación de los stands de instituciones y comunidades autónomas. Sin embargo, la feria ha traído a “mucha gente de fuera” para compensar las “posibles carencias del mercado interior”. “Somos conscientes de que una parte muy importante del negocio de Arco eran compras institucionales y es probable que no sean tan fuertes como otros años”, apunta Urroz, aunque añade que en esta edición hay países de economías emergentes a quienes les ha encantado ser invitados, como es el caso de las galerías de Colombia, Turquía o Brasil.

Además, una buena noticia es que Arco, que tiene en esta edición como país invitado a Países Bajos, acoge galerías que llevaban sin acudir a la feria varios años, entre las que Urroz destaca cinco: Chantal (París), Esther Schipper (Berlín), Carlier I Gebauer (Berlín), Casa Triángulo (Sao Paulo) y Micheline Szwajcer (Amberes). “Su regreso es un síntoma bueno, porque les gusta esta feria”, declara.

Uno de los artistas que estará muy presente en la feria este año será, cómo no, Antoni Tàpies, del que se proyectará un vídeo realizado por RTVE. Aunque el mejor homenaje al artista catalán, en opinión de Urroz, será “que haya buenas obras y que se vendan todas”.

Merino otra vez en el ojo de la tormenta

La feria registraba ayer una buena entrada y los puntos de color naranja comenzaban a brotar en las paredes de las galerías como si fueran setas. Los galeristas están animados y el optimismo es la tónica, aunque, como ellos mismos se encargan de repetir, hasta el último día no se tendrá un balance de las ventas porque hay muchos tratos que se cierran minutos antes de echar el cerrojo. El día antes de que se inaugurase, la galería ADN de Barcelona era un ir y venir. Todos querían ver y fotografiarse con la escultura de Franco encapsulado en una máquina de expender refrescos. La pena es que faltaba un enchufe para que se iluminara por dentro. Cuando Eugenio Merino llegó, se hizo la luz. Las entrevistas se sucedían una tras otra, mientras el artista, un habitual de ARCO, explicaba el sentido de la pieza. El mismo que tenía ayer, cuando la Fundación Francisco Franco decidió interponer una demanda contra el artista. «La obra es una metáfora con la que intento explicar que en la mente de los españoles sigue refrigerada la figura de Franco y está en la cabeza de todos», eran las palabras de Merino.

Obra ofensiva

La pieza era visitada ayer por el vicepresidente de la entidad con el objetivo de tomar unas imágenes desde todos los ángulos y emprender acciones legales por considerarla «ofensiva. Es caricaturesca, grotesca para la dignidad de una persona que, además, está muerta, que ha sido un gobernante de España durante cuarenta años, estadista y militar, y que forma parte de la Historia», asegura, para añadir que «se trata de una provocación», extremo con el que no está de acuerdo Merino: «No es una pieza ofensiva, es sólo parte del debate. No se puede escandalizar nadie. El arte genera debate, no es cuestión de personalizar. Además, aquí en ARCO hay entre 5 y 7 piezas sobre Franco que son más provocadoras que la mía».

Para Merino, «el arte no debe pasar desapercibido, es una manera de comunicar. Yo he hecho 20.000 obras y no más de cuatro son polémicas», asegura, al tiempo que subraya varias veces durante la conversación que «no entiendo el papel de la Fundación Francisco Franco». La entidad, por su parte, interpondrá una demanda la semana que viene, en principio por la vía civil, «aunque veremos si hay materia para ampliarla a la vía penal. Esto hay que pararlo con la Ley, ya que estamos en un Estado de Derecho, y limitar lo que está permitido de lo que no, porque, si no, nos retrotraeremos al siglo XIX y estamos en el XXI», comenta Jaime Alonso, quien confiesa que cuando tuvo delante la escultura «me sentí dolido, es como si viera la imagen de mi padre metida en un contenedor, en cuclillas, con las gafas oscuras, y con esa colocación de las manos tan absurda. Me imagino lo que habría sentido la familia. Es una provocación que se vale de lo recurrente y que aún puede herir sensibilidades». La Fundación ha decidido dar el paso de acudir a la denuncia contra Eugenio Merino «porque él es el reponsable de la pieza, pero también ARCO e Ifema lo son. Las piezas que llegan a la feria deberían pasar por un tamiz porque no creo que a estas alturas cualquier cosa, y lo digo por este bodrio, pueda ser considerada arte. Lo que queremos es pedir responsabilidades, de ahí que nos hayamos dirigido también a los directores de la galería», comenta.

Temas complejos

Merino dice que se considera amparado por la libertad de expresión y que no se imaginaba esto. Además, recuerda como referente a «La Codorniz», «una publicación con la que se intentaba que los lectores lo pasaran bien al tiempo que se tocaban temas complejos». Mientras, la figura de Franco sigue impertérrita en la galería. Le preguntamos al artista si la ha vendido o si hay posibilidades de ello: «Se han interesado tanto coleccionistas nacionales como extranjeros, pero ya se sabe que hasta el último día no se puede dar nada por hecho».

Parece que uno de los stands que mejor está funcionando es el de Ivory Press, con Elena Ochoa al frente. Las obras de Weiwei se han convertido en una reclamo. Curiosamente alternan espacio con las de otros artistas también perseguidos por su régimen: es el caso de Los Carpinteros, dúo que presenta una pieza impresionante, «Cuarteto rebelde» y que perciben la feria como «renacida». «Estamos encantados de coincidir con Ai. Nosotros también hemos tenido problemas con la censura en Cuba, pero no de tanto calado, aunque alguna pieza nos han descolgado», aseguran los dos artistas del colectivo al unísono.

Llegar hasta el final

El vicepresidente de la Fundación Francisco Franco, Jaime Alonso, asegura que con las acciones que van a emprender «queremos llegar hasta las últimas consecuencias. Frente a este tipo de atropellos no podemos quedarnos cruzados de brazos o mirar para otro lado. Denota el estado en que se encuentra la sociedad española, que está infectada y que sufre una paulatina pérdida de valores», dice.

El detalle
Carne habitual de titular
En pasadas ediciones de ARCO acapararon la atención dos obras de Merino: una representaba a un trasunto de Damien Hirst a punto de dispararse en la sien (izda). Con «Starway to Heaven» (2010), (dcha), suscitó las protestas de la Embajada de Israel. Representó a un musulmán arrodillado con un sacerdote católico encima de él y, sobre éste, de pie, un rabino.

Publicado en Leedor el 17-02-2012