Consagrar la transparencia…

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Consagrar la transparencia de la noche es un poemario cuidadoso e intenso que inaugura la propuesta editorial de Melón Editora.

Este poemario no es el primero del autor uruguayo (Montevideo, 1960), que ya había publicado en su país ?Respiraciones? (1987) y ?Las habitaciones despiertas? (2008), pero sí es el título con el que debuta la nueva editorial argentina Melón editora.

Entrar en el mundo de la publicación, como editorial, y hacerlo en el terreno de la poesía puede ser como mínimo arriesgado. Olivia Arenas nos dice: ?”El negocio de la poesía es tremendamente limitado. Nadie edita poesía, pero todos necesitamos de ella. Cuando la palabra muestra su lado más cálido o más cruel, cuando la sinceridad se manifiesta a través de una incomprensión, de una ilógica pero estética obra, la poesía tarde o temprano nos atrapa.? De todas maneras, Melón editora avisa que seguirá ampliando su proyecto con títulos de narrativa, teatro y ensayo.

?Consagrar la transparencia de la noche? es un excelente título para un libro que no será para todos los gustos. Parece una poesía que no está cómoda en ninguno de los lugares más comunes y por momentos logra imágenes y entramados muy sugerentes. También cae en líneas no muy afortunadas, pero son pocas e incluso un público amante de una lírica más obvia puede agradecerlas. En el caso de este libro, funcionan mejor aquellos momentos en que la pluma revolotea alrededor de lo que quiere decir, dejando caer un ancla no muy definida y jugando con repeticiones sonoras, aliteraciones y ritmos muy puntuales, que podrán ser discutidos por algunos puristas pero que está claro que son intencionales y no descuidos.

El título del libro funciona como introducción al libro. Imagen sugerente cuya lógica no está cimentada, y sin embargo tiene el encanto de lo que pura sugestión. Un buen ejemplo de las técnicas que utiliza Cristaldo está en la página 23, en el poema titulado ?Duende negro como caminar?:

Antigua fuente improvisada fuente puente demente
sin la vanidad muñeca de nieve en lo que hierve
y debe encaramarse destino tino el sino de la vida.

La falta de signos de puntuación en este poema no es casual: remata el ritmo y ametralla con la repetición fonética (fuente/puente/demente; destino/tino/sino).
Otro ejemplo de este uso se da claramente en la página 33, ?La espina del tiempo pino?:

Proceloso oso celoso de prendía individual
inextricable mariposa que arde.
Opacidad como cambios de curva
en su caverna de encaje que cierne.

Ese arranque (Proceloso/oso/receloso) da lugar a yuxtaposiciones interesantes y que resultan novedosas ante el procedimiento previo (curva/caverna/encaje/cierne).

El mismo autor casi que explica su estilo en otro de sus poemas:

desanido palabra acústicamente
cosedora de sangre. Entiende ronda
que nombra mis umbrías.

Quizás para cuando uno empieza a entender que el libro toma muchas imágenes como nocturnos y cálidas situaciones cotidianas de la naturaleza, a veces como un fresco casi nostálgico de algo que todavía está presente al momento de escribir el poema, e invariablemente es huella cuando llega al lector, empieza a notarse la ausencia de un núcleo algo más íntimo. Sin caer necesariamente en esa tendencia, el autor parece notar lo mismo porque enseguida termina la primera mitad del volumen diciendo:

Que tu sexo entre en tu cabeza o tu cabeza
en tu sexo como pasto y nube.
Extinguiendo las distancias y acumulaciones
de mentiras atareadas en olvidarte.

Que tus pies no sean de lágrimas sin volver
con exactitud a las rosas.

La segunda parte del libro trabaja otras modulaciones. Deja de lado el juego de la repetición fonética en su mayor parte para volverse más sutil en su textura. Y si bien mantiene los temas ya mencionados, existe una referencia mayor a los detalles de la piel, el roce, la caricia, el erotismo. En la página 62, ?Una mujer juega con sus manos en el aire? dice:

del mar que tiene infinitos nombres
como cántaro lleno de vino en las noches
hacia el reunir de un cuerpo desnudo
cuya excitación concede intuiciones.

Cristaldo maneja sus palabras cuidadosamente, a veces parece arrastrado por una intención casi surrealista; otras, pica palabras y sílabas como un impresionista tardío. Quizás lo mejor que puede decirse de ?Consagrar la transparencia de la noche? es que jamás se traiciona, nunca deja de ser lo es en busca de un lector más llano.

Para ?Olivia Arenas, editora de Melón, Consagrar la transparencia de la noche experimenta sustancias espesas, es un poemario que trabaja el color y la estética en busca de la expansión de la belleza. ?Las habitaciones despiertas? (Estuario editora, 2008), que es el segundo libro del autor, resultó ser un gran hallazgo para la editorial, para mí es la manifestación más pura de la poesía: el sinsentido que se vuelve sentido. En este libro la apuesta aún es mayor en cuanto al ámbito estético que ya venía trabajando Daniel. En este libro elabora un fino hilado alrededor de la belleza y emplea herramientas no-convencionales en busca de un entendimiento de ella, que no solamente se limita a un plano superficial, lógicamente. Es un poeta que no alimenta al convencionalismo, Daniel se sale de esa facilidad. Como pocos, ciertamente, le huye a la convención prefigurada y apuesta a la búsqueda del hallazgo y gana.?

Y en cuanto a Melón editora, el futuro está lleno de buenas intenciones: ?contemplamos una ?colección de poesía? con un único libro editado, ?Consagrar la transparencia de la noche? de Daniel Cristaldo. Y una próxima colección de plaquetas, bajo el título ?colección dos líneas de poesía? (por la que saldrán ahora en marzo 4 plaquetas de no más de 12 poemas cada una; de 2 argentinos y 2 uruguayos). Luego siguen dos poemarios y para la segunda mitad de este año, se presentarán dos novelas por la futura ?colección de narrativa?. El año cierra con cuatro poemarios más y algunos otros libros a considerar.?

Con un diseño cuidado y sobrio y un primer libro ya en la calle, Melón editora arranca con una apuesta fuerte y probablemente valga la pena seguirle la pista, tanto a su primer título como a sus próximos pasos.

Publicado en Leedor el 30-01-2012