Insensata geometría del amor

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Las coincidencias imitan signos indescifrables. Un cruce de caminos a raíz de un hecho casual da inicio a la historia que nos llevará a seguir a lo largo de 440 páginas a dos jóvenes mujeres: María y Eva. LA INSENSATA GEOMETRÍA DEL AMOR
Novela de Susana Guzner
Punto de Lectura, reedición 2011.

?Ah, qué insensatez/ mostraste ayer/
corazón más descuidado/ al regar dolor/ sobre tu amor/
un amor tan delicado//
Ah, dime por qué/ flaqueaste así/ al ser tan desalmado/
Ah, mi corazón/ quien nunca amó/ no merece ser amado//
Ve, mi corazón / entra en razón/ ve y enfrenta las verdades/
pues quien siembra vientos,/ sabes muy bien/ que recoge tempestades//
Ve, mi corazón,/pide perdón,/ perdón apasionado/ Ve, porque quien no/ pide perdón/ no es nunca perdonado.?


Insensatez, 1963, Antonio Carlos Jobin, Vinicius de Moraes.

Las coincidencias imitan signos indescifrables. Un cruce de caminos a raíz de un hecho casual da inicio a la historia que nos llevará a seguir a lo largo de 440 páginas a dos jóvenes mujeres: María y Eva.

Adentrarse en la relación que las va a unir de allí en más es pensarlas siempre cerca de una canción y sin lugar a dudas es ?Insensatez? en la versión de Pedro Aznar.

¿Qué nos dice la música? Todo. ?Insensatez? es una canción mágica, fue compuesta en 1963 por Carlos Jobin, como un bossa nova estándar basado libremente en el Preludio N 4 de Fréderic Chopin, la letra es de Vinicius de Moraes.

Jobin, Vinicius y Chopin forman la combinación perfecta que dio lugar a innumerables versiones, y que ninguno de los personajes de la novela escucha. Estas chicas españolas no se dejan transportar por la música brasileña. Sin embargo así como David Lynch eligió a Insensatez como uno de los temas de la genial Lost Highway, Almodovar no obviaría ponerla como música de fondo si decidiera hacer una película basada en esta Insensata Geometría del Amor, geometría almodovariana sin lugar a dudas.

Insensata, absurda, loca geometría del amor, geometría determinada por distancias que no pueden medirse, líneas paralelas que siempre se tocan, infinitos que terminan ahí nomás, todo trastocado. El amor es imposible de ubicar en el campo de lo medible o lo cuantificable porque la igualdad de sentimientos existe tan sólo en palabras. Y aunque es un amor de mujer contra mujer, esto no implica que sea amor. Devenir?¿Devenir qué? Cuando un tropezón es caída estrepitosa, envuelta en piruetas ,que inevitablemente causan risa, solamente queda transformar el rodar en volar y esta transformación casi onírica se materializa precisamente en el lugar donde el vuelo se convierte en posibilidad real: un aeropuerto. Ellas no se definen como transmaricabollos, ni como femmes, a ellas habrá que descubrirlas.

Se llega entonces a la página 380, y ya es imposible abandonar el libro, imposible dejar de leer aunque sea por un instante y entonces surgen las preguntas: ¿alguien elige cuando actúa lo que siente? ¿alguien decide que hay elección porque así se puede hablar de responsabilidad, porque así se puede culpabilizar? La elección es una mentira, lo que hay es atracción?

Para Blanchot, la atracción es sin duda, lo que para Sade es el deseo, para Nietzche la fuerza, para Artaud la materialidad del pensamiento, para Bataille la transgresión: la experiencia pura y la más desnuda del afuera. Indiscutiblemente apasionante el tema de la Atracción ,según la visión del gran Foucault, pero no nos queremos quedar allí.

Líneas curvas en la foto de tapa? ¿atraerán esas líneas las miradas de varones o las de mujeres? Recta es la línea de atracción que une a las protagonistas. Hay geometría en los puntos de atracción que indudablemente han marcado el constante crecimiento de este libro que ya tiene varias reediciones y ha sido traducido a diversos idiomas.

Susana Guzner, escritora argentina, nacida en la geométrica ciudad de La Plata, se vio obligada a exiliarse en España en 1976, amenazada de muerte por el terrorismo de Estado de la ex presidente Isabel Perón.

En este libro donde no encontraremos personajes argentinos, ni exiliados, ni perseguidos, ni desaparecidos, ha jugado con gran habilidad la puesta en escena de un teatro de las apariencias y como todos sabemos muy bien ?las apariencias engañan?, así nos engañamos a medida que vamos leyendo y vamos entrampándonos cada vez más en las redes de una historia con matices inesperados, momentos de suspenso y emoción.

Dice María: ?No. No fue un escalofrío, ni un desvanecimiento, ni un perder los sentidos.? Entonces ¿qué fue?? Rodar o volar, todo empieza como uno de los juegos de los maestros del koan zen: donde lo aparente está dentro de lo real, lo real está dentro de lo aparente, y todo el tiempo se vuelve de adentro de lo real, allí vemos a dos jóvenes que se atraen mutuamente.

Durante el año 2000 recorremos con ellas Roma, Madrid y Venecia. Y aprenderemos, claro, este libro muestra mundos y submundos que para muchos son tan desconocidos como atrayentes .Así como la pornografía puede definirse como género educativo, también la literatura gay lésbica cumple esa función al develar desde prácticas sexuales hasta algunos recortes del discurso político de los grupos militantes de la época.

Sucede en el ámbito de una clase media alta donde todos mienten y donde ?la nación gay? se mueve en los límites de un doble discurso, porque donde aparentemente hay liberación reina la mentira ,la hipocresía y la heteronormatividad se asoma por debajo de todos los vestidos y desde dentro de todas las camas.

Un hermoso poema lésbico de Elaine Perry, traducido por Fabián Iriarte, nos dice : ?Vos SOS el jurado con tus doce pares de manos tocando melodías,/ yo me arremolino en las notas que guardás /en la música de las hojas para películas mudas /con heroínas que se desmayan. / Todo tu cuerpo es un oído apretado a mis labios/ y te hablo sobre la casa en que nací,/ donde la mecedora del porche se movía como un sol naciente./ Mis viejas cartas para vos todavía están allá, podemos apilarlas como sábanas y soñar que somos dos princesas que durmieron cien años./ Mi corazón salta con sus círculos rojos / ocultos tras mis pechos mientras / nos cubrimos de besos,/ nuestras bocas abiertos frascos que llenamos/ para el invierno?

En la geometría que no es geometría, nos esperan ellas y ellos en su mundo de amor e insensatez. Elegir entre juzgar o disfrutar, eso ya depende de nosotros.

Publicado en Leedor el 28-12-2011