Ojos cerrados

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9na.temporada para esta obra que apela a la experiencia sensorial.9 la obra Ojos Cerrados, de la Compañía AviTantes, creadora del teatro sensorial, el jueves 12 de enero, comenzarán su 9º (novena temporada) en el Teatro La Comedia.

Ojos Cerrados: su origen y recorrido
Pasada la etapa de la creación, grabación y presentación del disco ?Rebelión de Dioses?, el grupo se dedicó a la exploración sonora y expresiva a través de la más libre improvisación. Los estadíos alcanzados en esas sesiones maratónicas eran realmente indescriptibles, un coctel burbujeante de locura, trance y éxtasis. Cuando conseguían entregarse, sentían que la música no provenía de ellos, sino de la conexión con otras dimensiones más sutiles. Lo que sonaba tenía que ver con el presente, con lo que allí sucedía. Esta etapa duró aproximadamente un año y medio.

AviTantes fue invitado a participar con sus instrumentos y sus habilidades en diversas performances, en las cuales algo visual sucedía (teatral, acrobático, escénico) y el grupo improvisaba la música, o la ?leía? de aquellos mundos que el grupo casi puede ?ver?.

La intensidad de esas presentaciones derivó de a poco y en forma natural en la prescindencia del soporte visual, y comenzaron a organizar pequeños shows de improvisación sonora en diversos lugares. Para ello llevaban algunos instrumentos, y los complementaban con los recursos sonoros que los diversos lugares ofrecían. Estufas, caños, pisos, ventanas, chapas, botellas, paredes, todo se transformaba en parte de una orquesta milagrosa.
En uno de esos primeros encuentros AviTantes les propuso a los espectadores que cerraran los ojos, buscando afinar la percepción a los sutiles universos sonoros que se despegaban. Así descubrieron que el resultado artístico originado tiene dos grandes variables: lo que el grupo genera, por una parte, y los espectadores, por el otro. Influir en el estado previo a la percepción de los espectadores podía abrirlos a nuevos espacios internos, guiados por los sonidos. A los ojos cerrados se le agregó una relajación previa. Así como afinaban sus instrumentos, ?afinaban? a los espectadores: disolvían los obstáculos perceptuales (ideas previas, ruido interno inconciente, etc.) para que sus interiores vibraran en armonía con los sonidos exteriores.

Luego de un año más de exploración (con y sin público), surgió la idea de recopilar todos estos descubrimientos en una obra. Así fue que comenzaron a trabajar en lo un año y medio más tarde sería, la presentación de Ojos cerrados.

Fueron invitando a los otros sentidos (olfato, gusto, tacto y otros que no sabemos como nombrarlos) a participar de este banquete. La obra fue mutando durante sus ocho años en cartel, por el aporte conciente e inconciente de los espectadores y la evolución propia del grupo.
Teníamos la sensación de estar generando un nuevo tipo de arte, inclasificable, recién nacido e inexplorado.
Luego de más de diez años, esta sensación, aún presente, nos sigue guiando por este hermoso y desconocido periplo.

La pieza del grupo AviTantes es un encuentro amoroso e íntimo con uno mismo que te invita a ver lo que no ves cuando miras.
28.000 personas participaron de este recorrido a ciegas, que activa con más fuerza otros sentidos -como el gusto, el olfato y el oído- y despierta la conciencia a mundos internos desconocidos y sutiles.
En su novena temporada, Ojos Cerrados deja en claro que desafiar la imaginación y dejarse llevar por las emociones y lo desconocido es una necesidad y una búsqueda constante del público. ¡Viví la experiencia AviTantes!

Al cerrar los ojos, la profundidad de la percepción cambia. Es así como un sonido común, simple, a ojos cerrados se torna mágico, lleno de matices, texturas y sutiles variaciones.

La utilización de las tres dimensiones del espacio convoca al cuerpo del espectador en su totalidad como eje y centro de sensaciones. Una de las prioridades que AviTantes mantiene en todas sus producciones es la relación íntima y profunda con cada espectador.
Es posible encontrarse en una selva, en el medio de una tormenta o en una estampida de elefantes, con el viento soplando sobre la cara.

Publicado en Leedor el 6-01-2012