El impostor

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La novela de Enzo Maqueira que publica Milena Caserola nos gustó. Nos hizo ser una vez más lectores forenses. El impostor. 2011
Enzo Maqueira
Editoral Milena Caserola, 113 páginas.

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Una novela corta estructurada en 7 capítulos, para contar una anécdota sencilla y de un modo lineal. Claro que cruzada de claves, de guiños, de desleimientos. Sí, lo que dije, lo contrario a leer, que sería desleer, y eso es lo que aporta El Impostor, un sostenido acto de desleer una anécdota sencilla escrita de un modo lineal.

Desleer, que suena tan cercano a desleír, que también viene a cuento de esta novela porque es disolver algo en un líquido, en este caso, en una pecera, que es la culpable absoluta de este acto de desleer.

En medio de la narración, siempre la pecera, que evita cualquier posibilidad de saber con alguna certeza.

Desde el comienzo, está la pecera donde los lebistes nadan. Y quien dice nadan dice nada. Primera trampa. Luego y en el medio vendrán los capitulitos para desenrollar este gesto hacia adentro, hacia la nada que nadea, con sus nombres de capitulitos que disparan patadas disímiles y sin embargo coherentes, entre el mundo de los muertos tibetanos y la reencarnación budista, por donde deambula un protagonista de Sin Aliento. Agreguemos que no es el único guiño al cine, que también están El ángel exterminador y Solaris, pero creo que a manera de pistas laterales o directamente, falsas que acentúan esta idea de la impostura que viene dada en el título.

Un narrador que corre como quien ha cometido un crimen, huyendo, criminal, escamoteándonos a voluntad y en un salto sin escala el punto de vista, que por supuesto solo es el de él. Este personaje en primera persona convierte el lenguaje en una experiencia tiránica a la que habremos de someternos.

Esta hipótesis del narrador criminal que a momentos habla, a momentos cambia de tema, supone en contra partida un lector forense. Claro que toda la literatura contemporánea puede ser leída en esta clave; ¿qué otra cosa hacemos que jugar al CSI cuando nos pasamos una noche charlando de los libros que estamos leyendo?

Ser forenses de estas nuevas lecturas, de estos nuevos autores, que perfilan grandes criminales, como el caso de Enzo. El desafío es mucho, y tomar el guante es el placer. Por eso, nada mejor que comprar El Impostor y leerla. Es una novela de Milena Caserola, que como en el caso de los libros de Reina Negra u Outsider (y tantas y tantas que andan por leedor) conforma un universo de autores distintos, proyectos con un criterio propio e interesante que abren el juego a otras voces y las hacen crecer.

Publicado en Leedor el 5-12-2011