I Love Cachaí

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Fotografía chilena contemporánea en un formato novedoso que apunta a internacionalizar a sus autores, de la mano de la revista Fanzine 10×15.I love cachai

Fotografía chilena contemporánea en un formato novedoso que apunta a internacionalizar a sus autores, de la mano de la revista Fanzine 10×15.
www.10por15.net

10×15 es una plataforma digital de difusión de la fotografía contemporánea, con base en España.

Según ellos mismos dicen en su sitio:
?10×15 es un revista online, bimestral, dedicada a la fotografía contemporánea. Son álbumes virtuales de fotos, que hacen un guiño a los que regalaban con los revelados de carretes analógicos de 35mm.
Hacemos una labor de comisariado, seleccionando artistas consagrados y jóvenes valores, dando difusión a sus trabajos y una nueva lectura a sus imágenes.
Cada número es un monográfico, cuyo tema es escogido por el equipo 10×15. El fanzine sólo incluye textos con los datos de los colaboradores y sus trabajos, permitiendo profundizar en la obra de cada artista mediante un enlace a su web, ofreciendo al mismo tiempo una difusión de su obra?.

10×15 centímetros es el formato, típico formato postal, de esta publicación.
15 son además los trabajos que participan, seleccionados por Arantxa Boyero, María Platero, Lucía Morate y Eduardo Muñoz, comité fundador del proyecto.

Los artistas seleccionados en este número dedicado a Chile son: Josefina Astorga, Jorge Aceituno, Cristóbal Traslaviña, Fernando Melo, Bárbara Oettinger, Inés Molina, Alejandro Bustos, Sofía Sierra, Alvaro Rojas Sastre, Jonathan Jacobsen, Cristóbal Olivares, Alejandro Olivares, Nicolás Sáez, J-Carcavilla, Rosario Montero, Alejandro Maureira.

En Santiago de Chile, el proyecto estuvo coordinado por Felipe Coddou, del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, tan joven como todos ellxs, que redobla la apuesta produciendo una edición impresa fiel al original en su formato, su tipografía, colores y diagramación, que acentúan la evanescencia fantasmal del todo que construyen este juego de imágenes.

Algunas imprecisiones para pensar lo que vemos. Primero, el nombre de la publicación, I love Cachai, siendo una frase de cruces, con un modismo típico de Chile, que, como verbo, ?cachar?, viene del inglés to catch, y del español cazar (y del italiano cacciare y del latín cogliere?), o sea, viene de todas partes para significar ?entender?.

Porque pocas claves ayudan a entenderse en Chile como esa expresión, y en esta generación de artistas, cuya década promedio de nacimiento anda en los comienzos de los 80, esta marca lingüística fija una tensión entre lo propio del país y lo propio del mundo, entre el acento regional y el inglés regionalizado hasta extremos tan divertidos como este del “cachai”.

Estos indicios de tensiones y acomodamientos que expresa la rama avanzada de la escena avanzada tiene hallazgos inquietantes, como puede ser La felicidad de Chile de Alejandro Bustos o el paraíso perdido y cultural de la naturaleza delos ríos y ruralidad de Chile de Fernando Melo, pasando por la serie del aliento en Buenos Aires de Josefina Astorga borroneada en el aire, el Living Periferia de Alejandro Olivares tan nocturno a toda ahora y el Comercio Justo de Rosario Montero, donde el imperativo normativizante de la matriz urbana convierte el espacio público en una sucesión de vacíos.

Quedaría mucho para decir, de cada imagen, que habilita a la siguiente por pura deconstrucción, conformando un total enunciativo extraño y delicado, transitado por tantos puntos excéntricos, rehabilitado por esa posibilidad de captar, en la totalidad del libro, un algo de este colectivo, un mapeo, un escozor, una tirada de dados, un ¿cachaí?

Publicado en Leedor el 2-12-2011