Francis Alÿs: Fabiola

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Una muestra de Francis Alÿs en Lima y el tema de la santa, patrona de las divorciadas y mujeres abusadas tiene como marco un Simposio sobre Arte Latinoamericano.

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Francis Allys: Fabiola

Una instalación de Allysen el Museo de los italianos de la ciudad de Lima pone de manifiesto la complejidad en los modos de producción del arte contemporáneo permitiéndonos varios planos de aproximación.

Museo de Arte Italiano. Av. Paseo de la República 250. Lima
Del 17 de setiembre de 2011 al 26 de febrero de 2012

Fabiola
El Museo de Arte Lima ofrece una muestra singular en el contiguo Museo del Arte Italiano, dedicando dos salas a la representación de copias de la figura de Fabiola, una mártir paleocristiana del siglo IV, en una propuesta del artista Francis Alÿs.

La figura de esta santa, patrona de las divorciadas y mujeres abusadas, ha dado una novela de profusa lectura a mediados del siglo XIX llamada Fabiola o la iglesia de las catacumbas, del cardenal Nicholas Patrick Wiseman (1802-1865), y también ha sido tomada como tema pictórico por Jean Jacques Henner (1829-1905). Su obra,que podemos llamar hipotextual, Fabiola o el velo rojo, se encuentra hoy perdida, pero ha dado una extensa producción casera y no profesional, que copia la misma postura y colores que su original.

Ademàs, podemos agregar que la novela fue llevada al cine tempranamente, (al parecer hay una versión dirigida por Enrico Guazzoni en 1916), con remakes en 1949 realizada por Alessandro Blassetti lo que resalta su popularidad como heroína.

Ahora, la muestra que estamos comentando ofrece unas 300 obras que desde los 90 colecciona el artista belga residente en México Francis Alÿs, recolectadas en mercados de pulgas y tiendas de anticuario. En realidad su interés era comenzar una colección de bajo presupuesto, por eso se orientó al tema delas copias de aficionados, y se encontró con que, en lugar de reproducciones esperables de obras de Rafael o Miguel Angel, abundaban los perfiles de Fabiola y su iconografía de velo rojo.

Así comenzó su colección que, con apoyo de la Dia Art Foundation de Nueva York ya se ha presentado en la HispanicSociety de Nueva York, el Los Angeles County Museum of Art, la NationalPortraitGallery de Londres y la Abadía de Santo Domingo de Silos, en Burgos y la Haus zum Kirschgarten de Basilea.

La exposición continuará itinerando por el Museo de Arte Moderno de Recife, Brasil, la Fundación Proa de Buenos Aires y el Museo Amparo de Puebla, en México.

Copia inconforme

En simultáneo con esta exposición se realizó en Lima el simposio ?Entre la teoría y la práctica: Reconsiderando el arte latinoamericano del siglo XXI?. En ese marco, uno de sus ponentes, Cuahtemoc Medina ?estrechamente ligado a los proyectos de Allys como curador e investigador académico- realizó una suerte de visita guiada para quienes estábamos allí compartiendo la experiencia del Simposio.

Nos detenemos en un dato sumamente interesante que contó Medina, en relación al hecho de que, luego de haberse prestado parte de la colección para ser exhibida en Europa fue devuelta con piezas falsificadas en reemplazo de algunas enviadas. El ojo atento de Allys, al fin y al cabo, ojo celoso de coleccionista, advirtió el cambio y las piezas ?originales? fueron recuperadas. La muestra que estamos comentando incluye estas falsificaciones de las copias.

No hace falta resaltar la estimulante paradoja que esto encierra. Piezas sin valor de mercado ninguno que se adquieren en puestos callejeros se vuelven piezas valiosas porque un artista de peso indiscutido en el arte contemporáneo y presencia en casi todas las bienales del mundo y las principales galerías del mainstream las consagra como valiosas por el solo hecho de coleccionarlas, reescribiendo el gesto readymade duchampiano, al punto tal que ya tiene falsificadores.

Otro de los detalles bien interesantes de esta visita guiada de privilegio (no sólo por talla de su enunciador, sino porque estaba presente allí escuchándolo una parte muy selecta del establishment curatorial, académico e investigativo de la historia del arte en los principales países de nuestro continente), fueron justamente los comentarios escuchados. Uno particularmente destacó, en la masa de estas 300 copias, algunas de ?buena factura? plástica, contribuyendo de este modo a un factor defintorio de una colección, que es su afán de ser catalogada y constituir principio de ordenación. Interesante por el juego de campos y disciplinas que puede provocar la relación Historia del Arte, Artista, Coleccionista, Curador, tomando la palabra ?disciplina? en todos los sentidos que tiene.

En este proceso de legitimación de estas versiones anónimas y de ?baja factura? realizadas a partir de una pieza originalmente concebida dentro del más puro canon, no es ajena la institucionalidad que la sanciona, en este caso la Dia Art Foundation, que queda refrendada por cada Museo o espacio que la exhibe, comprando llave en mano, ya que al tratarse de una exposición itinerante, podrá ser apreciada y religitimada en varias plazas del mundo. Porque como ya se señalara más arriba, en nuestro continente pasará a Recife, Brasil, a Buenos Aires llevada por la Fundación Proa y a la ciudad de México en el Museo Amparo.

Por otra parte, volviendo a la muestra en sí, la curaduría acentúa este efecto de reproducción, al alinear las obras muy cercanas, en un efecto de repetición y cantidad, al menos en la primer sala, casi como si estuvieran a la venta en un puesto de revistas, con códigos de exhibición parecidos a los de la venta callejera, en un marco arquitectónico como las salas del Museo de los Italianos, cuya institucionalidad museística se respira en cada poro. En la segunda sala, sí, están las obras ordenadas al estilo tradicional. De paso digamos que este shock visual es muy estimulante.

En el último día del Simposio, se debatió sesudamente sobre la instancia del archivo en la producción contemporánea de artistas, curadores, investigadores y gestores. con el sugestivo rótulo homónimo del ya fundacional texto de Hal Foster An Archival Impulse (2004). De más está decir que, a pesar de no haberse mencionado para nada en las ponencias, indudablemente por obvio, este gesto de Allys sigue en la línea de construcción de archivos, dando vueltas de tuerca hacia un lado y hacia el otro, como también lo está otra exposición que el MALI ofrece, que, constituye una potente problematización arte/política, la de Fernando Bryce, de la cual puede leerse también una nota en leedor.com.

Lima parece más viva que nunca, como ciudad hiper informativa, hiper estimulante, hiper amable, hiper caótica; el devenir archivo de sus señas la semiotiza ilimitadamente, y como tal nos deja una sensación perdida de pasados y futuros que constelan y se escriben el uno al otro.

Publicado en Leedor el 5-11-2011