Como canta una ciudad..

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En el marco del 75 aniversario de la muerte de García Lorca esta obra retoma el texto lorquiano para rendirle un sentido homenaje.

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?Tu elegía, Granada, la dicen las estrellas que horadan desde el cielo tu negro corazón?

?La estética de las cosas diminutas? llamaba Lorca a ese ser esencial de Granada. Y en la pequeñez de todas las cosas remonta vuelo su voz esplendorosa para anunciar la llegada del otoño.

Como canta una ciudad de noviembre a noviembre (1933) es un breve ensayo donde el poeta nos invita a conocer Granada, la íntima Granada, no desde la solemnidad de un género anquilosado sino desde la música, que es como se debe expresar eso que nadie conoce ni puede definir del todo bien. Cantando, Lorca nos acerca su ciudad definida en pequeños detalles, sabores y sonidos que nos habitan de a poco la cabeza y el corazón. Granada nos llega en un relato cargado de lirismo y amor a la tierra, a la propia, a la que se decidió volver para quedarse.

En el marco del 75 aniversario de su muerte, Marc Fleta retoma el bello texto lorquiano para rendirle un sentido homenaje. Cuatro actrices españolas se suben a escena para recrear Granada o, mejor dicho, la visión de un poeta sobre su ciudad natal, quizá la mejor pintura que haya existido.

La escena transcurre la noche anterior de su ejecución y se deja sentir en el aire ese dejo de cosa ya acabada para siempre. Entre tanto, palabras dulces, ecos, palmas, canciones nos permiten recorrer el espacio de una ciudad que se reconoce por sus recovecos, por su aire doméstico y limitado (se presiente en escena el límite de las sierras en los movimientos acotados de los cuerpos, el agua contenida, el cielo disminuto), que sin embargo se expande en sus palabras, en los aromas del alfajor y la torta alajú.

Cuatros cuerpos de mujer (porque el cuerpo es lo que vibra en escena) recreando el alma de un hombre y su ciudad. De eso se trata este espectáculo. De noviembre a noviembre, las luces y sombras de Granada son celebradas por voces y cantos. Cuando va acabando noviembre y ?hay un olor a paja quemada y las hojas en montones comienza a pudrirse?, podemos oír ?Los cuatro muleros?, ?los peregrinitos? o ?por la calle abajito?; en febrero, cuando los olivares reverdecen, ?la niña se está meciendo? o ?A los olivaritos?; en el verano florece la vida nocturna y se deja escuchar el romance del ?Duque de Alba?; acabada la fiesta vuelve el otoño a llamar a la puerta. Y todo vuelve a empezar en una incesante marcha hacia el silencio.

Bello tributo al poeta eterno, a uno de los poetas más singulares que dio la literatura universal porque en su voz habla un pueblo y las estrellas que lo guían.

Las buenas actuaciones, donde se destaca la maravillosa voz de Ruth Palleja, la correcta dirección y toda a mística del café Tortoni hacen de Como canta una ciudad de noviembre a noviembre un espectáculo digno de ver y recomendar.

Y si en algún momento de la función una sutil brisa lo hace estremecer, no se sorprenda; es el poeta enamorado de la luna llena, de la alameda de los tristes, de esa guitarra que resuena vaya donde vaya, es la voz que habita, aún hoy, todos los sitios que visitó, que hizo más humanos, como el bello Café Tortoni.

Publicado en Leedor el 2-11-2011