Muñecas Taiwanesas

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En el marco del Festival de Teatro ?Escena 2011? se presenta esta tragi-comedia ?Muñecas Taiwanesas?.

En el marco del Festival de Teatro ?Escena 2011? se presenta esta tragi-comedia ?Muñecas Taiwanesas?.

En un cálido espacio físico, totalmente conveniente para recrear el espacio de sala de ensayo de estas tres bailarinas, se despliega una historia llena de detalles, guiños teatrales, sutilezas y actuaciones que se complementan a tal punto que hace que la historia que evidenciamos sea plenamente convincente.

Comencemos por el principio: Si entramos como espectadores con la intención de dejarnos sorprender y atrapar, lo logramos. La obra empieza con una secuencia totalmente verídica en cuanto a lo que es una clase de danza-expresiva, de teatro y demás. Y esto se consigue gracias a la seriedad con que el grupo de trabajo encaro la tarea de desarrollar minuciosamente cada paso. Y es esa seriedad la que hace que sea a su vez sumamente gracioso. Cada muñeca tiene un espacio físico de comienzo y de fin, de afuera del escenario sin necesidad de salir del espacio. Es muy interesante este recurso, ya que no solo es interesante ver un ?afuera y adentro? con los mismos ojos, sino que la energía del afuera no es abandono, sino por el contrario, presencia.

Luego, la jerarquía de estos personajes se pone en juego. Cada una con su ?neurosis? (si se me permite llamarlo así) intervienen en este momento para comenzar a develar sus relaciones, sus intimidades. Y aquí es donde el vaivén de momentos íntimos, desenfrenados, de tensión, de liberación se presenta con todas sus fuerzas. Insisto en que el manejo de los detalles e a mi entender la clave del éxito de esta obra. Manos que se mueven, ojos que miran con la justa intensidad, tensiones corporales, cuerpos presentes en su totalidad, silencios precisos. El uso de la repetición para retomar una situación y rematarla es sumamente interesante, ya que construye y respuesta un momento vivido.

Y por último, el desencadenante de las situaciones que latían en el interior, para terminar como empezamos, tal vez porque es esa la forma en que estas muñecas funcionan en un ciclo que se reconstruye contantemente, o tal vez porque el recomenzar una situación tiene la esperanza de reivindicarnos y volver a empezar las cosas diferentes. Eso, a mi entender, queda a merced del espectador.

Publicado en Leedor el 13-10-2011