A Heron in Buenos Aires

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Buena excusa para analizar problemas de circulación de la poesía, esta edición que realiza la estadounidense Ravenna Press de un poeta argentino. Llegamos a un momento en que los cambios culturales no pueden ser analizados desde la costumbre desigual norte y periferia, exclusiones e inclusiones.

Sorprendente o no, la editoral Ravenna Press (USA) ha editado en el mes de agosto del corriente año una antología de poemas del poeta argentino Luis Benítez.

Me permito pensar, luego de la ya célebre y bien publicitada obra 200 años de poesía argentina editada por Alfaguara, que en nuestro país existe algo que podríamos denominar Residual ?en el sentido que esboza Williams en Marxismo y Literatura- que permite sólo la circulación de una tradición; y que en todo caso lo Emergente es sólo el nuevo disfraz de una institución que simplemente juega a creer que cambia.

Los últimos desplazamientos, notoriedades, premios y registros de la poesía argentina dependen más de una adherencia política o académica que de un valor poético o artístico inherente. En todo caso, los enfrentamientos no suceden sino en pos desde las sombras de las efigies que sólo representan un lado de la ?verdad?.
Seguramente, y más hablando de una cultura como la de EE.UU., el paso del tiempo haya permitido la irrupción de las escuelas y lecturas verdaderamente oposicionales: Pound se permite matar a Whitman, los beatniks se permiten matar Pound, etc. Es lógico que a un mayor desarrollo económico la superestructura concentre más artificios, y por tanto resistencias.

En nuestro país, en cambio, lo contestatario a un régimen dictatorial ha dado notoriedad a ciertos poetas, más no por su calidad o formación, sino por su compromiso.

¿En qué momento, exceptuando las vanguardias ultraístas y ya célebres que sólo fueron una extensión de lo que sucedía en occidente, la poesía y experiencia se juntaron en resultados artísticos concretos?

Argentina no es un país que permita engendrar, por sí mismo, poetas universales. Como país dependiente sólo puede acceder a un recorte, a un residuo de otros valores: o perfectamente cristaliza herencias del occidente, o se distrae en la simple oposición de tales sombras (legitimadas, desde ya, a partir de las tradiciones y visiones académicas). Hay excepciones, desde ya; pero las regularidades indican lo contrario, sobre todo en la actualidad.

Es bueno, y nos deja plantear con mayor margen, pensar que la publicación de una antología de un poeta argentino se da justo en un momento de decadencia económica de EE.UU.
Porque en Sudamérica, al menos como ha demostrado la historia, no existe una clase que pueda asegurar durante largo tiempo su poder gubernamental. De allí deviene la imposibilidad de producir poetas o poemas universales.
Pero se trata de una imposibilidad que comienza a ser posible, a partir del momento que un poeta es aceptado en el exterior.
Creo advertir en la poesía de Benítez una poesía universal, que contiene tantos elementos -a esta altura- dominantes como emergentes, institucionalizados como marginados. En el estudio realizado por Carmen Vazco leemos:

Luis acknowledges Dylan Thomas as one of his most significant influences; simultaneosly, these themes put him at a distance form TS Elliot, another of his influences. Dylan Thomas said about his poems: ?With all their crudities, doubts, and confusions, they are written for the love of man and in praise of God?. (1)

En el adelantado mundo poético que se anticipa a la teoría literaria ?podríamos recordar a Leavis o a Arnold- encontramos, en los años 30 en Inglaterra, una voz que irrumpe desde la distancia de los Thirties:

En ese momento histórico (?) en una época que reclamaba del poeta un compromiso social, Dylan Thomas trascendió el límite de lo inmediato, se apartó de lo social para reconocer el poder de las fuerzas movilizadotas de la vida, habló de la sucesión de ritmos que en el mundo se oponen y se corresponden y convirtió lo que descubría en una llave luminosa de conocimiento poético. (2)

Los Thirties (o War Generation), a partir de un escenario y formaciones diversas -como Marx o Freud-, circunscribían su trabajo a la realidad histórica y social, apagando las velas de la imaginación, caminando solitarios por los pasillos de la realidad.
Pero se trata, en definitiva, de una realidad regulada, universalizada, comprendida a partir de un velo ?aunque transparente- ortodoxo.

Se trata de una sensibilidad en la que el individuo y las estructuras del sentir funcionan constantemente como un filtro de las representaciones y valoraciones colectivas, y no al revés, como sucedía con Los Thirties.

Es desde este sentido oposicional y experencial como Dylan Thomas gana su universalidad.
¿Qué podemos decir entonces sobre la transposición de un idioma, del pasaje de una totalidad poética de un autor a una antología, la selección de un título que la represente, un exclusivo y elaborado estudio para la particular edición?
Arriesgo a decir que los resultados son muy buenos, en la medida que se trata de una selección inclusiva y no exclusiva. Puesto que el riesgo que conlleva toda selección permite reflejar el trabajo ideológico, minucioso, intencional.
En este caso, el título mismo permite ya relativizar y poner en práctica una experiencia que puede ser universal pero que se circunscribe a un lugar, a una específica estructura del sentir. No hay estigma o intento de americanización desde el comienzo; es decir, desde la génesis de su presentación. Todo lo que en el libro suceda en tiempo futuro, por más que se deje hablar a Ezra Pound, será presentado o modificado a partir del anclaje inicial. La Garza, aunque en otro idioma, seguirá estando en Buenos Aires.

Si recorremos el libro, y aquí la selección ideológica efectivamente se hace evidente, la inclusión del poema titulado César Vallejo permite apreciar una tendencia clara del autor. No puede resultarnos casual el nombre del poeta sudamericano más importante (cuya ideología política resultó determinante en su obra y vida) junto a los insurrectos, aunque ya canonizados, Rimbaud y Ezra Pound.

Necesariamente, y este libro es un claro ejemplo, podríamos comenzar a formular preguntas muy importantes para el campo de la poesía. Preguntas que incluyen, desde su inicio, el silencio actual de gran parte de una poesía marginada en nuestro país. También, preguntar por qué y en qué medida una editorial americana como Ravenna Press se interesa por el trabajo de un poeta argentino como Luis Benítez.
Desde ya, y tratándose de una inversión, seguramente los editores entiendan que este trabajo será apreciado por los lectores americanos.

Si bien tendremos que esperar los resultados concretos de circulación de la obra, desde su irrupción misma no puede dejar de plantearnos muchas incertidumbres y confusiones.

Comenzaba esta nota advirtiendo términos disímiles, antagónicos, producidos también sin duda por una mediación determinante que no permite evidenciar la dialéctica misma del campo de la poesía actual argentina, sus silencios, exclusiones y condiciones productivas.
Personalmente, como lector de poesía, considero a Benítez como un poeta universal. Universal y emergente, con claros rasgos de oposición a ciertas formas y valores dominantes.
Marcelo Ballestrasse, en su estudio preliminar Luis Benítez: ?El otro, el mismo?, incluido en el volumen 18 Whiskies, asevera:

Conocido fundamentalmente por su pertenencia a la compleja generación poética del ´80, podemos considerar a Benítez un intelectual paradigmático de esa década. Su notable talento lo ha llevado a incursionar con éxito también en otros géneros literarios. En todos ellos aflora siempre el pensamiento fino y la exploración de la palabra desde su reminiscencia universal. (3)

Por eso considero que debemos celebrar la publicación A Heron in Buenos Aires. No por la próxima legitimidad que dicho pasaje le dará al poeta en su país; sino por el hecho de imponer su visión concreta e individual sobre otra realidad.

¿Se tratará, en unos años, de la misma y vieja broma de Schopenhauer? Por ahí, y gracias a esta publicación, el Nilo pueda llegar al Cairo. O mejor aún: que las distancias se mitifiquen.

Referencias

(1) Carmen VAZCO, «Luis Benítez; A consideration», A Heron in Buenos Aires. Traducción de Carmen Vazco, USA, Ravenna Press, 1969.

(2) Elizabeth AZCONA CRANWELL, «Prólogo», Dylan Thomas. Poemas Completos, Traducción, Prólogo y Notas de Elizabeth Azcona Cranwell, Buenos Aires, Corregidor.

(3) WIKIPEDIA.COM, http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Ben%C3%ADtez

Publicado en Leedor el 7-09-2011