El ruido, la furia y el juego

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Sobre Girondo de la Compañía Elemental.Las significaciones de la poesía de Oliverio Girondo son multiplicadas al extremo en este maravilloso espectáculo del grupo dirigido por Miguel Rausch.

La posibilidad de generar sonidos percusivos a partir de casi cualquier elemento tomado de nuestra cotidianeidad más simplona pero intensamente refuncionalizado, el cuerpo que deviene luz que deviene también sonido y coreografía espacio-temporal y un largo, gran etcétera… son todos elementos que este espectáculo pone lúdicamente en juego, sin dejarnos nunca de sorprendernos y gratificarnos.

La Compañía Elemental, a partir de un notable y rigurosísimo trabajo, ha logrado generar una verdadera e impecable dramaturgia del sonido, que no deja nunca de divertirnos e implicarnos, proponiéndonos permanentemente a lo largo del recorrido, distintos ritmos, climas, atmósferas y temperaturas, manteniendo siempre la posibilidad del acontecimiento imprevisible, del encuentro performático entre la escena y los espectadores. Las bifurcaciones narrativas de la lírica de Girondo, el uso que ha hecho de la palabra como material sonoro significante en sí mismo, encuentra aquí un eco maravilloso. Pocos espectáculos como este han hecho tanta justicia con su poesía, tan poco afecta a la narratividad lineal.

Girondo es, por sobre todas las cosas, la posibilidad de ir al encuentro de un oasis de placer en medio de la alineación cotidiana, y la materialización de que nuestro mundo, el de todos los días, está hecho de asombro, de poesía y de verdadero y genuino arte, si nos atrevemos a buscarlo.

Publicado en Leedor el 28-6-2011