64º Festival de Cannes

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Como todos los años, Fredy Friedlander estuvo en el FESTIVAL DE CANNES 2011: esta es su Crónica de una Palma de Oro anunciada.Entre el 11 y el 22 de mayo de 2011 tuvo lugar la 64º edición del Festival Internacional de Cannes, con gran afluencia de gente de diversa procedencia ligada al cine. Este año fue particularmente pródigo en novedades incluyendo un escándalo que logró por algunos días eclipsar a otro que tuvo en vilo al mundo y al país galo en particular. Lars von Trier, con sus infantiles (y peligrosas) declaraciones, sacó de foco al affaire Strauss-Kahn o simplemente DSK como se lo conoce en Francia.

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Este análisis está enfocado casi con exclusividad a la muy variada y rica Selección Oficial del Festival de Cannes, al haber visto este cronista dieciséis de los veinte títulos en competición. Como suele suceder a menudo, los premios otorgados difieren en gran medida con la opinión mayoritaria de los críticos presentes.

Comencemos por señalar que a pocos sorprendió el otorgamiento de la Palma de Oro a ?The Tree of Life? de Terrence Malick, dada la presencia de Robert de Niro como Presidente del Jurado. Difícilmente se conozcan los entretelones de la decisión del Jurado aunque puede sospecharse que algunos de sus miembros (Uma Thurman, Jude Law) la deben haber apoyado. La quinta película de Malick es una muy ambiciosa producción de casi 140 minutos (se dice que duraba tres horas) en que su realizador nos presenta desde el ?bing bang?, pasando por dinosaurios y una escena final ambientada en una especie de paraíso, donde todos los personajes se reencuentran. En verdad, la trama es básicamente la traumática relación entre un muy rígido y estricto padre (Brad Pitt) y sus tres hijos varones. Uno de ellos, personificado como adulto por Sean Penn en relativamente breve aparición, lo odia mortalmente. Entre lo más rescatable de esta ambiciosa producción se encuentra la actuación de la poco conocida Jessica Chastain, un nombre a tener en cuenta.

Para muchos de los críticos la obra más destacable y que no se llevó ningún premio resultó ser ?Le Havre? del finlandés Aki Kaurismaki, quien por primera vez filma en francés al desarrollar su acción en el puerto del norte del país anfitrión. Una trama muy simple, con un lustrabotas (excelente Bruno Wilms), cuya esposa (la clásica actriz fetiche de Aki, Kati Outinen) está enferma y que cobija a un inmigrante ilegal africano, un niño de pocos años, que desea reunirse con su madre. Excelentes también Jean-Pierre Darroussin como el jefe de Policía así como los actores desconocidos que personifican a comerciantes y vecinos del lustrabotas y un perro, que hubiese merecido algún premio de existir alguna categoría para su reconocimiento. La buena noticia es que ?Le Havre? ya fue adquirido para su distribución local.

Francia, como es habitual, fue el país con más películas en la competición oficial. Este año se extrañó la ausencia de directores importantes en dicha Selección, siendo el único algo conocido el muy veterano Alain Cavalier, cuyo film ?Pater? interesó sólo al público de su país. Relata el encuentro entre el realizador y su amigo y actor Vincent Lindon. Mezcla de ficción y documental encuentra a este último personificando a un posible primer ministro francés en lucha contra la corrupción y otros males habituales en la política mundial.

?El artista? de Michel Hazanavicius fue lo mejor que presentó Francia, obteniendo el premio al mejor actor (Jean Dujardin) aunque quizás más merecido hubiese sido el del guión, por cierto muy original, otorgado a la israelí ?Footnote?, de escaso interés y atractivo. Filmada en blanco y negro y casi sin diálogos ya que transcurre mayormente antes de la aparición del cine sonoro tiene a Dujardin como exitoso actor del cine mudo que no logra adaptarse a la aparición del sonido, hacia fines de la década del ?20. Su contraparte es una joven, a quien él conoce ocasionalmente, que se convierte en Peppy Millar y deviene una exitosa estrella del cine parlante. El rol lo asume la actriz argentina Berenice Bejo (cuyo padre es director de cine) con cierta popularidad en Francia. ?El artista? está llena de hallazgos al utilizar títulos propios del cine mudo y actores como John Goodman, James Cromwell e incluso Malcolm McDowell en un cameo.

De los restantes film franceses en competición hubo uno que dividió las opiniones y otro que las compartió casi unánimemente. El primero: ?Polisse? fue dirigido e interpretado por Maïwenn Le Besco, quien hace de fotógrafa dentro del Departamento de Policía que se ocupa de la protección de menores. Muestra a un grupo de agentes que deben lidiar con pedófilos, padres abusivos y otras lacras sociales. Un grupo de excelentes intérpretes donde se destacan el músico Joey Starr, las actrices Marina Fois, Karin Viard y Sandrine Kiberlain y el italiano Ricardo Scamarcio, logran mantener el interés a lo largo de algo más de dos horas y justifican el Premio del Jurado. En cambio fue un total fiasco ?L?Apollonide? (?House of Tolerance?) de Bertrand Bonello sobre un burdel en plena decadencia económica a fines del siglo XIX.

Los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne regresaron una vez más a Cannes con su último opus: ?Le Gamin au vélo?, que podría traducirse como ?el chico en la bicicleta?. Sin ser una decepción puede considerarse algo inferior a obras anteriores del exitoso dúo. La historia, muy sencilla, está centrada en el chico del título quien vive en una especie de orfanato. Comete un delito por instigación de un joven algo mayor, pero es rescatado por una mujer soltera que consigue lo que parece casi imposible: su redención. En ese papel no luce excesivamente Cécile de France, quien pese a su apellido es belga y a quien se ha visto en interpretaciones más felices tales como ?Un secreto? o la última de Clint Eastwood (?Más allá de la vida?). La película de los Dardenne compartió el Gran Premio (segundo en importancia) con la no vista ?Once upon a Time in Anatolia?, de Nuri Bilge Ceylan. Fue un premio quizás excesivo para un film algo menor aunque con algunos aciertos en los climas y la indagación social.

Italia estuvo presente con dos títulos de realizadores conocidos y con presencias anteriores en Cannes. Nanni Moretti, que ya había ganado la Palma de Oro por ?La habitación del niño?, regresó con ?Habemus Papam?, donde luego de un inicio sumamente divertido la comedia pierde algo de fuerza. Trata la elección de un nuevo Papa que luego de varias idas y vueltas recae en un conflictuado sacerdote de sugestivo apellido: Melville (homenaje al realizador francés?). Michel Piccoli, que pudo haber ganado el premio al mejor actor, convence en una interpretación que quizás sea la última que haga en cine, según se desprende de ciertas declaraciones que le atribuye un diario francés. Nanni Moretti también actúa haciendo de psicoanalista contratado por el Vaticano para ayudar a resolver las vacilaciones del nuevo pontífice. La situación se complica, cuando éste escapa y se mezcla entre la población romana. Uno podría esperar, viniendo del director de ?Aprile? un ataque feroz a la Iglesia, pero lo que aquí se muestra es más bien a religiosos en su mayoría bastante ingenuos e infantiles.

Paolo Sorrentino (?Il Divo?) presentó otra producción de Italia y otros países europeos que desde su mismo título: ?This must be the Place? y el nombre de su actor principal (Sean Penn) y localización (Estados Unidos) le quitan gran parte de su identidad italiana. Se trata de una especie de ?road movie?, donde el personaje central procura localizar el paradero de un nazi que fuera uno de los carceleros de su padre recientemente fallecido. No gustó demasiado a la prensa, pero tiene sólidas actuaciones como la del propio Penn y de Frances McDormand y el cantante y compositor de ?Talking Heads? (David Byrne).

España estuvo también presente con uno de sus máximos representantes. Nos referimos a Pedro Almodóvar cuyo opus 18: ?La piel que habito?, lo volvió a reunir después de muchos años con Antonio Banderas. El dermatólogo que éste compone es un ser que arrastra un fuerte sufrimiento producto de la violación y muerte de su hija. Su deseo de venganza es feroz y la trama, algo retorcida, lo hará cruzarse con un personaje interpretado por la muy bella Elena Anaya, con escenas de sexo nada gratuitas aunque por momentos rondando el mal gusto. No se trata de un producto despreciable, aunque se revela inferior a obras anteriores, lo que podría justificar que no haya cosechado ningún premio.

El premio a la mejor actriz parecía destinado a Tilda Swinton por su ajustado rol como madre en ?We need to talk about Kevin?, de Lynne Ramsay. Junto a su complaciente marido (John C. Reilly) deben soportar a un hijo (Kevin) con consecuencias fatales que remiten libremente a otros films como ?Elephant? y ?Bowling for Columbine?. Pero finalmente el premio femenino se lo llevó Kirsten Dunst como Justine, una de las hermanas en ?Melancholia? de Lars von Trier, siendo la otra Claire (Charlotte Gainsbourg). Justamente la película se divide en dos grandes capítulos que llevan los respectivos nombres de ambas hermanas. El primero muestra el fallido casamiento de Justine, mientras que el segundo, menos logrado, está más centrado en la otra hermana y su marido (Kiefer Sutherland) cuando la amenaza del fin del mundo, por choque de la Tierra con un planeta que explica el nombre de la película resulta inminente. Película ambiciosa, con cierto abuso del uso de la cámara en mano (Dogma!) pudo haber llevado un premio mayor de no mediar las insólitas e inoportunas declaraciones de su director.

El premio al mejor actor, otorgado a Jean Dujardin como se indicara previamente, quizás debió recaer en el ascendente Ryan Gosling (?Blue Valentine?). Fue una pena que ?Drive? del danés Nicolas Winding Refn, pero al igual que la de Sorrentino ambientada en Estados Unidos (el creciente poder de Hollywood!), se presentara recién el viernes 20, cerca del cierre del Festival. Gosling interpreta a un conductor de autos (de allí el nombre del film) que es contratado por gangsters para ayudar a la concreción de robos y asaltos. La primera escena de pura acción, por si sola, justifica al conjunto. Mucha violencia, aunque nada gratuita, y un romance con una joven esposa de un delincuente (la deliciosa Carey Mulligan) hacen de ?Drive? un film menor pero con grandes aciertos. Por suerte Refn fue recompensado como mejor director.

De haber estado en competición, este último premio también podría haber sido otorgado a Woody Allen. ?Midnight in Paris?, inauguró el Festival mostrando que tres cuartos de siglo no han menguado la imaginación del genial neoyorquino. Owen Wilson es Gil Pender, un joven escritor y ahora guionista, quien viaja a Paris junto a su novia (Rachel McAdams) y futuros suegros. Una noche, de golpe y como por arte de magia, se encontrará transportado a la Ciudad Luz de 1920. Y una serie de encuentros con famosos como F.Scott Fitzgerald, Hemingway, Dali (Adrian Brody), Gertrude Stein (Kathy Bates), Picasso y su novia ocasional (maravillosa Marion Cotillard) y el infaltable toque musical en la figura de Cole Porter. Inclusive un joven Buñuel aparece en una escena muy cómica donde Gil le menciona una idea para un film futuro (?El ángel exterminador?) que el genial español aún no había dirigido y al que no le ve sentido alguno dirigir, hacen que el nuevo film de Woody sea un deleite que por suerte pronto será estrenado localmente.

Dos otros film de la Competición cierran esta revisión. ?Michael? es una versión libre del descubrimiento de la virtual prisión de un niño por parte de un pedófilo en Austria. Y la australiana ?Sleeping Beauty? de la debutante Julia Leigh, otro relato sobre una aberración sexual, en este caso la de una joven que se prostituye aceptando que la acaricien hombres muy mayores mientras ella está dormida bajo el efecto de un poderoso somnífero. Ambas tienen algún mérito pero es dudoso que lleguen a ser distribuidas localmente.

Para completar la nota señalemos el debut promisorio del argentino Pablo Giorgelli con ?Las acacias?, a quien se le hizo una entrevista y del que nos ocuparemos en ocasión de su estreno en Argentina. Ganó ?La cámara de Oro? a la mejor opera prima, además de otros premios de la sección ?Un certain regard?

Y finalmente dos documentales del mercado de cine sobre Tony Curtis, con presencia de su última esposa Julie, y acerca de Roger Corman quien asistió a la proyección al igual que Peter Fonda. Para los nostálgicos del cine clásico citemos ?La última noche del Titanic? (Roy Ward Baker, 1958), proyectada en una gran pantalla en el Cinéma de la Playa, con el mar en el fondo, dándole un toque dramático y espectacular a dicho evento singular. Cannes da para todos los gustos y sigue siendo la mayor fiesta del cine mundial.

Publicado en Leedor el 5-06-2011