Las preguntas de Pettoruti

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El Malba nos invita a volver a mirar la obra de Emilio Pettoruti, esta vez, desde un lugar diferente al de las lecturas tradicionales.Curada por Patricia Artundo,la muestra presenta una selección de 37 obras, que van del 1914 al 1949. El corte cronológico tiene un sentido narrativo, que, acompañado por el criterio de selección de las obras expuestas, ayuda al espectador a comprender las preguntas que van a ocupar al artista durante toda su obra.

Pettoruti se autodenominó artista abstracto.
No obstante, onservó una enriquecedor aautonomía que le permitió trabajar envarias líneas simultáneamente.

Entre los años 1916 y 1919 participó de la abstracción dinámica del futurismo, al mismo tiempo que estudiaba la iluminación y los planos de color representando paisajes.

Experimentó la fragmentación de la imagen, en la pintura como en el mosaico y los vitreaux.
Dorado a la hoja, fresco, todas las técnicas fueron funcionales a su línea de análisis. Tal solvencia de recursos fué sumando elementos a su criterio de abstracción.

Podemos encontrar estudios de la forma en naturalezas muertas, retratos, sin importar el reconocimiento de lo representado, porque la intención del artista es generar una matriz.

No trabaja sobre temas. Trabaja sobre motivos, que pueden reiterarse en series que, en definitiva, le permitan investigar las distintas problemáticas: luz, color, valor, claves tonales, él no necesita plantearse temas distintos. Sólo necesita una matriz sobre la cual trabajar lo que a él le interesa explorar.

Analizar la obra en términos formales nos ayuda a escuchar lo que el artista se estaba preguntando a sí mismo en cada momento.

Se pueden ver retratos y construcciones no figurativas, compartiendo la misma exploración en la definición de claves tonales, cuyas fechas de realización distan en varios años.

El original relato curatorial, también nos permite apreciar el sentido que tuvo para Pettoruti el uso reiterado de temas figurativos, buscando ensayar diferentes instancias de estudio formal.

Reiteraciones que, en sumomento, le valieron la objeción de los críticos, quienes consideraban que el artista se repetía a sí mismo.

La luz solidificada, propia del cuadro, definida por el artista en función de un conjunto de elementos, no es representada en forma literal, cumple una función constructiva.

En varias obras de los años ?30, se ve reflejado el cuestionamiento del nuevo realismo representado por Antonio Berni. Para Pettoruti, la obra de arte no tenía la obligación de transmitir la realidad, existiendo para ese fin, la fotografía.

Se percibe también la intención de dar una respuestaa a lo que se estaba planteando, que en los ?50 se cristalizaría en un enfrentamiento entre figuración y abstracción.

Otra de sus preocupaciones fué la relación entre el marco y la pintura.

El marco pintado en la tela aparece en varias obras de los ?30, reflexionando sobre lo que los artistas concretos retomarían años más tarde con el uso del marco recortado.

La exposión deja afuera, deliberadamente, otras líneas conocidas: músicos, arlequines, con el fin de seleccionar obras que permitieran plantear esta idea.

Este cambio de mirada nos acerca a las reflexiones que llevaron a Emilio Pettoruti a tomar en su obra las decisiones que le otorgaron el lugar relevante que ocupaen la historia del arte.

Publicado en Leedor el 29 de mayo de 2011