Matías Barki

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Entrevista al talentoso actor de Las Islas. En una charla amena, divertida y profunda conocimos más de su proceso intelectual y de su propuesta.1- Si bien hay múltiples lecturas de donde uno se puede sujetar para interpretar a esta obra, ¿cual te parece a vos que fue la línea que atraviesa a la puesta en escena?

Lo que tiene Las Islas es una esencia relacionada con el teatro isabelino y con las obras de Shakespeare ya que cuando lees esas obras, te enconatrás con escenas graciosas, luego escenas trágicas. Esta idea de crear climas de emociones opuestos, el reírte de algo, cuestionarte después si de lo que te reís no es muy trágico.
Es una propuesta de ?montaña rusa? de sensaciones. Es aceptar nosotros los actores y el público que la idea es esa. A veces estamos muy acostumbrados a que algo es trágico y nos sumimos en este sentimiento trágico o a que algo es para reírse siempre. Las Islas rompe con esa linealidad, transita, vive en esa montaña rusa
En cuanto al espacio también, su concepción es otra que la realista, como la escenografía.
También se presenta como teatro político, tiene ese elemento muy latente
En cuanto al estilo hay algo de farsa, de la real, de la forma de actuación, no a modo peyorativo. Pero esa elección también tiene un peligro de interpretación ¿no? Puede chocar, resultar desagradable, aunque también es una posibilidad interesante de analizar.
Además la obra tiene una enorme expansión de la teatralidad, una cantidad incontable de recursos, cuando la analizas minuciosamente que completan de muchas maneras las lecturas posibles

2- Hay varios temas que atraviesan a la obra, ¿cuales te parecen a vos que son los principales líneas temáticas que mas se priorizan?

La novela original transcurre en los ´90. Esta temática esta presente en la obra, desde un lugar teatral: corrupción, poder, droga, sexo. Es una época de exceso de todos estos elementos. Es una mezcolanza candente. Es la época del menemismo que de alguna manera, termina siendo hijo de la dictadura, que a su vez se manifiesta esta época en sí misma, a través del personaje de Analía Couceyro.
La temática de Malvinas también esta presente, pero como una tercer temática, no es la línea única, aunque es la protagonista de alguna manera. Se presenta la historia como fue, porque en realidad, como sociedad, como argentinos, la obra refleja lo que sabemos de Malvinas y lo poco que sabemos de ello, el poco dato que hay y como se encargaron de que no se vuelva a hablar demasiado de ello. Esta presente, pero desde un lugar vedado. Es una cuenta pendiente. Incluso en los textos, cuando se habla de la dictadura se tiene mucho por decir, casi 20 minutos de obra y de Malvinas se habla un minuto, literalmente. Es un tema fantasma, porque al fin y al cabo es alguien que esta pero que no encuentra su espacio, no es registrado.

3- Como actor, ¿cuál fue el proceso que realizaste para abordar esta puesta en escena y esta dirección?

Después de leer la novela y la obra, en principio trabaje sobre la línea ?tradicional? de composición. Como es chaqueño, empecé trabajando con el acento de este personaje. Y por otro lado trabaje la energía de el, que tiene 18, 19 años. No es lo mismo esas edad que los treinta y pico (muchas risas de los dos). Cuando empezamos a trabajar, llego un momento que Alejandro me pidió que deje el acento de lado. Y confíe mucho en él porque es un director que inspira confianza y seguridad. Fue interesante porque atravesar ese experimento de la tonada para luego quitarla no fue en vano, dejo sus resabios en mí y me sirvió para encontrar esta transformación de la que hablamos a veces los actores. En su forma de decir y en su energía, encontramos lo que se estaba buscando. Estos personajes tienen una cierta complejidad porque por un lado son fantasmas, pero de alguna manera son los que transitan la línea mas ?realista? (no me gusta mucho esa definición, pero no encuentro otra) de las escenas. Ahí se trabajo mucho con el verosímil y crear verosímil, hagamos lo que hagamos o usemos una utilería que hace referencia a algo que visualmente no lo es. Esta creación de verosímil nos dio mucha libertad y una expansión de la teatralidad.

4- De ahí se desprende la otra pregunta, ¿cuáles son para vos las escenas o los personajes bisagra en esta obra, que cambian la dinámica, que dan ?aire? para volver retomar otras escenas?

Creo que las primeras escenas de los fantasmas relajan y divierten. Nosotros (los fantasmas son 3) nos reímos porque decimos que parecemos como Midachi porque generan una cosa divertida, un relax. Hay una dirección que busco esto del juego entre ellos, porque son chicos en una guerra, que juegan a ser soldados. Como en la realidad que los mandaron a combatir y no tenían formación militar ni tenían idea de lo que iban a vivir. Después ya no, ya a partir de la mitad en adelante, la propuesta cambia y se justifica porque son fantasmas.
También los musicales cambian la dinámica y proponen este aire que vos decís.

5- A vos como actor, aunque seas parte de Las Islas ¿qué fue lo que mas te interesó, te llegó de esta puesta en escena?

Como actor, levanto la bandera de la expansión de la formación artística. Este producto reunió esto, actúe, cante y hubo coreografía, cosa que no estaba planteada en un primer momento. Pude, como actor, usar más de una herramienta. Eso fue una gran felicidad. Dinámicas de formas, energías a la cual adaptarnos muy interesantes, un gran entrenamiento.
En paralelo debo rescatar la gran unión del grupo y esta sensación de compañerismo real entre nosotros es algo que no se da con facilidad y es muy gratificante trabajar de esta manera.

6- Teniendo en cuenta que la obra se representa en el Teatro Alvear ¿Qué elementos le aporta el hecho de estar en un circuito comercial? ¿Que le quita?

Se charló mucho de esto. Nosotros decidimos generar una movida de prensa de la obra por fuera del circuito oficial, porque hay cierto publico que no la iría a ver por donde esta inserta. Hablo de público que esta acostumbrado a las obras del San Martín; o si la ven, es posible que no la recomienden por la temática. Por otro lado acerca al público del teatro ?under? (por ponerle un nombre) que tal vez no irían, por pensar que todas las obras de este circuito están homogeneizadas. Esta obra pretende romper con esta ?medida estándar?. Es importante que una obra como Las Islas esté en el circuito oficial, acerca otra mirada. Es una obra con mucha crítica a la situación política que se arrastra desde los ´90. Es muy difícil no irse con alguna pregunta en la cabeza, con algún planteo personal. Cumple con lo que para mi tiene que tener un hecho teatral: de alguna manera hacerte sentir algo. Rechazo también eh. Eso es sumamente importante. Hay gente que se fue, no quería ver. Como juego de palabras (muchas risas de los dos).
Por supuesto que también lo positivo es que las entradas van desde $10, entonces ver la obra es mas accesible económicamente.

7- Esto que hablamos de exceso, de mezcolanza, ¿Podría definirse como la poética de Las Islas?

Sí, es una critica muy fuerte y lo hace desde una estética que resulta fuerte también. Alejandro (Tantanián) dice algo muy claro. Fijémonos como se vive la política de hoy, los escándalos, las relaciones, las corrupciones, las mentiras entre ellos y con el pueblo, la manera casi obscena con que dirigen el país, es eso. Es muy grafico el exceso, la obscenidad, la desmesura. Es interesante como la obra puede producir una cierta molestia y nuestra situación actual, si bien es molesta, de alguna manera estamos acostumbrados a que nos paseen entre escándalos y nos expongan a nosotros como ciudadanos. Nos sentimos intimidados, violados en nuestros derechos. En la obra, el personaje de Luis Ziembrowski, reúne todas estas características, como el superhombre que propone Nietzsche.
Es sumamente interesante como la obra es un reflejo de la realidad que hemos vivido y seguimos viviendo. Por eso es importante, repito, que genere algo en el espectador, una reflexión, una alegría, un rechazo. Que nos deje pensando.

Publicado en Leedor el 23-5-2011