La mujer sin fondo

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La escritura como experiencia auto-sanadora. Sobre La mujer sin fondo, de Stella Duacastella.
La historia de Inés, la protagonista de La mujer sin fondo, la maravillosa primera novela de Stella Duacastella, es muy particular. Inés ha llegado a un momento de su vida, en plena adultez, en el que el pasado, (el suyo, pero también el nuestro, vale decir, el de una colectividad que la excede), pesa y mucho. Víctima de una profunda depresión y una angustia de la que no puede salir, y frente a la que no encuentra razones, motivos, o argumentos válidos con los que lidiar, Inés decide emprender un viaje a su pasado que la modificará por completo, y al acompañarla, nosotros mismos saldremos profundamente transformados. En la mejor tradición literaria de autores como el extraordinario Mario Levrero en sus novelas El discurso vacío y La novela luminosa, Inés remonta los torrentosos ríos de los recuerdos, apoyándose en la escritura como actividad auto-sanadora y curativa.

Comienza a escribir todos los días sobre aquellos años lejanos, a la búsqueda perpetua del comienzo del fin, de la explicación de las causas ocultas, del ?por qué me siento ahora así, si mi vida iba tan bien, si yo estoy perfectamente realizada?, y lo que obtiene es nada más y nada menos que su propia vida recuperada, transformada por el enorme poder de la autopercepción, que incluye por supuesto el amor, el placer, la religiosidad, pero también el dolor que sobreviene tras las pérdidas irreparables y el desencanto sin fondo ni retorno. En los recuerdos aparecen entonces su hermana Sofía, y sus familiares y amigos. Inés nos ofrece su vida, despojándose capa tras capa de cada una de sus máscaras y sus estrategias de supervivencia. Y lo que queda al descubierto es el esqueleto de las cosas, la estructura profunda, la capacidad de empatía, de conmoción, y de compasión por el simple hecho (o no tanto) de estar presentes aún, aquí y ahora.

¿Quién es Inés? ¿Cuántas hay? ¿Cómo estar en paz con todas ellas? ¿Qué es entonces la identidad? ¿Existe una forma unívoca, homogénea, coherente de pensarla y pensarnos? ¿Cuántos otros habitan en nosotros? Inés es la adolescente en carne viva, que no necesita de nadie y que arregla todo por sí sola. Pero es también la de las pérdidas sin retorno, la del dolor del fin, la de la alegría de vivir gracias al compartir la mirada de su abuela. Inés es también esta mujer madura del presente, asentada, con una familia a la que ama y que la corresponde en su amor. Y sin embargo, allí está ese dolor, esa angustia, esa agonía, que se resiste a abandonarla. Y el pasado personal que se torna de a poco, casi sin darnos cuenta, oscura y densamente colectivo: el autoritarismo salvaje, la proscripción de los comportamientos, el leve roce con el aroma de la época nos retrotrae a la dictadura y al horror de los desaparecidos, llaga que nunca podrá cicatrizar, dolor infinito e incurable, vacío que sólo puede ser puro desconsuelo.

Quizás sea por todo esto (y por mucho más), que sienta que este libro es como un oráculo, al igual que los anteriormente citados de Mario Levero. Un texto que me convoca, que me conmueve, que me interpela mucho más allá de lo que estoy dispuesto a reconocer aquí, al que se puede abrir en cualquier página e inmediatamente, apenas leídas unas pocas líneas, reconocerme y reconocer unos cuantos mecanismos, algunas estrategias, muchas penas y alegrías compartidas.

Y entonces, casi sin darme cuenta, llego a la conclusión de que sí, este libro es imprescindible. Al menos para mí. Es bellísimamente necesario. Porque no deja de ser una oportunidad extraordinaria para indagar ya no sólo en una literatura intensamente vivencial, que se apropia como nunca de cada fragmento vital y cada segundo de respiración de los personajes, sino que también nos permite pensarnos, vernos especularmente a través de ellos, y reflexionar con el cuerpo y la cabeza sobre el misterio que nos reúne aún todos los días por aquí, en este rincón del universo. Un misterio insondable al que llamamos vida.

Más información en : www.edicionesgalmort.blogspot.com

Publicado en Leedor el 20-05-2011