La última utopía

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En Eurochannel un documental del francés Jean-Louis Comolli sobre el último gran proyecto de Roberto Rossellini. Imperdible.La Ultima Utopía de Roberto Rossellini en el Mes Italiano S. Pellegrino de Eurochannel

En la cima de su popularidad, el director Roberto Rossellini sorprendió a todos al dejar el mundo del cine para llevar a cabo un proyecto de vida. Quería contar nada menos que toda la historia de la humanidad en un programa de televisión de 60 horas. La Última Utopía nos introduce en la mente de uno de los más grandes directores de todos los tiempos, un genio único impulsado por la pasión.

En la cima de su popularidad, el director italiano Roberto Rossellini decidió llevar a cabo un proyecto de pasión a diferencia de cualquier cosa que se había hecho antes. Su historia se narra en el documental, La Última Utopía. Jean-Louis Comolli estaba tan fascinado por la decisión de Rossellini a abandonar el mundo de las películas que creó este documental para contar su historia.

“Durante principios de los años 60, Roberto Rossellini fue el cineasta italiano más famoso, considerado como el inventor del neorrealismo y el ícono del cine moderno; decidió alejarse de la ficción y la dirección cinematográfica para dedicarse a lo que él llamó ?una nueva misión para el cine?. Quería unir las fuerzas del cine y la televisión, a través de un ciclo de películas y programas, un gran, un inmenso programa acerca de las empresas humanas de la época de las cavernas hasta la conquista del espacio, a través de la invención de las artes y técnicas (desde 7000 AC hasta el presente: la Edad de Hierro, el Renacimiento, la industrialización…).

El proyecto (enorme: más de 60 horas, la mitad realizadas entre 1963 y 1974) es enlazada explícitamente a las ambiciones enciclopédicas de la Ilustración. Rossellini busca establecer nada menos que un nuevo humanismo: quería dar a la gente de su época – por lo menos a quienes iban al cine o veían la televisión – su historia y, a través de ella, el sentido de sus vidas, para aprender a pensar sobre el mundo y su condición, para recuperar la capacidad de imaginar y de recobrar el deseo de saber, de ser curioso. Hay una dimensión política en el proyecto que redunda en la alienación del consumo y de la publicidad (…)

El cineasta confiaba en que las personas son capaces de entender el mundo a través de sus ojos y mediante la escucha: confía en los poderes del cine para mostrar cómo la humanidad vivía anteriormente, cómo hablaba, se movía, comía, se desgastaba, etc… Filmar la humanidad en su época nos dio una gran cantidad de información inmediatamente comprensible para el espectador, independientemente de su educación. La película quería enseñar al espectador la manera de “ver realmente”, de “ver por sí mismo (…)” ?Es para mí la oportunidad de hacer que el espectador se sensibilice con el proyecto de Rossellini. Este es el punto principal de la utopía de Rossellini: suponer que los espectadores quieren aprender, que son curiosos, de mente abierta, que quieren descubrir cosas acerca del mundo, acerca de la ciencia, pero sobre todo, que los espectadores son capaces de experimentar sensaciones y emociones fílmicas. Este vidente ha existido y existe todavía”.

Del borrador de Jean-Louis Comolli para La Última Utopía, febrero de 2005

Publicado en Leedor el 16-05-2011