Infinito paisaje

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Obras de Katia Maciel y André Parente en el Espacio Fundación Telefónica.
Escribe Arlindo Machado en El Paisaje Mediático que la cámara de video es una máquina de escribir imágenes, porque así como sucede en la escritura verbal, el registro de la figura se hace en líneas individuales, de izquierda a derecha y de arriba abajo.

Esto es particularmente interesante en el caso de todas las formas de escritura videotextual, en las cuales, el texto cobra un soporte morfemático electrónico, es decir, la estructura verbal se transforma en imagen lumínica que barre, por página, entre 525 y 625 líneas.

En cierta forma, esta afirmación no hace más que profundizar el proceso de escritura en tanto proceso de recorte de la figura, o proceso ?alfamosaico?. Aquí Machado cita a Vilém Flusser y su forma de relacionar grafismos y signos icónicos: el origen de la escritura, en el segundo milenio antes de Cristo, se basó en el recorte de las imágenes, reduciéndolas a líneas (pictogramas, ideogramas, como forma de permitir la visión de procesos (y formalidades) invisibles.
Entonces, en el inicio de la escritura occidental habría un barrido. Son los caracteres alfabéticos y gráficos hechos de despejes lineales (principio de la televisión), donde el barrido completo se llamaría ?still? o página. Esa organización alfamosaica es en el video una organización ?alfapixélica?.

Estas reflexiones pueden ser interesantes para pensar la muestra Infinitos Paisajes, de Katia Maciel y André Parente.

Ya en la planta baja, Estereoscopía (2006), una propuesta de tipo net.ar que se ha hecho muy popular hace ya unos años en Internet, trabaja el laberinto de pixeles para que se vuelve claro y constructivo, en la tensión palabra / página, página/palabra, que a su vez es el punto de ingreso y egreso en la mirada de una pareja.

Ya aquí comprendemos que estamos ante una serie de obras que requieren de nosotros para ser. No se trata de leer solamente, sino de escribir.
En todas ellas nuestro cuerpo incide directamente en la imagen proporcionada. En todas ellas lo electrónico digitaliza, es decir, vuelve unidades discretas, partes de una frase, movibles e inasibles, imposibles de aislar en realidad, como luces de una ilusión pictórica.

Así se sucederán las propuestas de esta pareja de artistas, que van desde un sencillo video con cámara fija mientras la pareja juega al juego de la silla o simplemente recorre un muelle, hasta la complejidad de un audiotexto que explica conceptos claves de la Historia del Arte a partir de un registro de la iconografía de los medios de comunicación de masas, pasando por las decisiones visuales que producen los movimientos de nuestros cuerpos.

Pero lo que más nos impacta es esta sensación de que los juegos propuestos por Maciel y Parente nos hacen pensar en estos procesos videomáticos como en nuevos libros, estas contradicciones aparentes entre palabra e imagen, estas vueltas de tuerca donde todo tiene la dinámica de la página, el rastreo de la mirada, el orden de lectura y la distancia, la organización parte todo.

Hasta el 11 de junio en Arenales 1540, de 14 a 20.30 hs.

Publicado en Leedor el 13-05-2011