Hermanos, en No Avestruz

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Di Lemme y Paez nos ofrecen una interesante propuesta dramática en No Avestruz.Buenos Aires es una ciudad con una gran oferta teatral, variada en géneros, estilos y propuestas.

Lo que llamó mi atención de Hermanos fue que la escriben y la dirigen quienes actúan. ?Gran desafío, actuar lo que uno escribe y dirigir lo que uno actúa?, pensé.

Nos recibe un escenario casi vacío, excepto por unas cajas blancas debidamente repartidas en el espacio; hacia la derecha, unas sillas sobre un piso de madera y hacia sector izquierdo, una puerta.

Las luces se apagan y entra el primer personaje. Lo interesante es que ya se plantea un estado físico y nos transmite una sensación con pocas acciones. Es significativo para la obra que los únicos elementos sean una radio, de dónde saldrá la música de la obra y una botella de alcohol, único elemento que aparenta unir a estos personajes.

Al entrar el segundo personaje se hace un poco más visible para el espectador, la situación que estarán por atravesar (gran necesidad de entender que tenemos por momentos). Dos hermanos, enfrentados por una historia de la que no supieron salir con dignidad.

Como recurso dramático para adentrarnos en esta historia que varía sus tiempos temáticos para relatarse, es el uso de los videos proyectados, en donde vamos hilando la ?profesión? de ellos, su relación, la causa de su estado actual y permite la inserción de actores en pantalla que no estarán presentes en escena. También realizan pequeños flash back para explayarse en el nacimiento del conflicto que atraviesa la obra.

Un pequeño problema técnico de la dicción de los actores hace que nos perdamos una parte del texto, pero no es necesario escuchar todo, el zarandeo del alcohol de los vasos y del vestuario de los personajes, denotan una situación que se torna cada vez mas tensa.

La dinámica de la obra es crear una situación límite, pasar a un video en donde se suceden situaciones en el exterior de ese departamento, volver nuevamente sobre el escenario para redoblar la apuesta hasta llegar a un desenlace que si bien es esperado, para mi gusto fue un tanto apresurado. Es interesante bucear en lo mas profundo de estos personajes, en sus deseos encontrados, en la ternura que alguna vez se tuvieron y en la situación extrema en la que se encuentran por un devenir social que los empuja a una desesperación metamorfoseada en la burla de la moralidad para subsistir; si bien estuvo esbozado, no se explotó a fondo.

Independientemente de mi visión desde ese punto de vista, rescato y admiro el trabajo que se hizo al montar esta obra, el mensaje final que se quiere transmitir, que va por encima de la relación de estos hermanos, el trabajo de los actores para sostener y dinamizar la puesta en escena.

El proyecto es un desafío de por sí y eso, da gusto de encontrarse en el teatro.

Publicado en leedor el 10-5-2011