BAFICI 2011: Balance

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Un balance, inevitablemente parcial a causa de la gran cantidad de películas, de una nueva edición del BAFICI donde sorprende la pobreza de la Competencia Oficial ArgentinaLas expectativas que anualmente despierta el BAFICI se vieron parcialmente frustradas por lo paupérrimo que resultó la Competencia Oficial Argentina. Este cronista se siente habilitado para realizar tal afirmación al poder comparar con la del año inmediatamente anterior en que fue jurado, por la Asociación de Cronistas Cinematográficos, de dicha competición.

Corresponde señalar que este año el número de films en competición en la ?selección? argentina se redujo de trece a once. Llama además la atención un dato alarmante referido a la duración este año de las películas argentinas de esta sección. De los once films sólo dos superaron los noventa minutos y las restantes nueve promediaron magros setenta minutos. Habrá diferentes opiniones sobre la ?brevedad? argentina, pero no parece ser el poder de síntesis de sus realizadores la causa. Uno se inclina más a pensar que lo que faltan son ideas (guión) y/o dinero (presupuesto). Esto último se manifiesta además en la costumbre de filmar en lugares aislados o desolados, donde los costos para montar las escenas se reducen sustancialmente.

La película ganadora es un fiel ejemplo de lo antes afirmado. ?La carrera del animal? de Nicolás Grosso dura apenas 73 minutos y es en blanco y negro (ningún pecado en la medida en que se justifique esa decisión). Su mayor originalidad es enfocar el tema del cierre de fábricas, bastante tratado por el cine local, desde el punto de vista de los dueños. Pero no se espere mucho más.

El premio al mejor director fue otorgado a Román Cárdenas por ?Las piedras?, donde nuevamente asoman las falencias antes apuntadas. Una historia mínima de una pareja sin comunicación, ambientada en un típico y reiterado escenario (el Delta) y nuevamente 75 minutos.

La Asociación de Cronistas premió en cambio a ?Ostende? de Laura Citarella, otra muestra similar a las dos anteriores. En este caso el lugar aislado es la playa, que da título al film, fuera de temporada. Obviamente no hay casi gente y si bien se dice que son 85 minutos, la realidad es que dura casi igual que las anteriores con el agravante de que los últimos cinco minutos son una toma fija (en la playa) donde lo único que está teniendo lugar es el oscurecimiento gradual del cielo con la progresiva desaparición visual de un cuerpo sin vida.

Para completar el balance de la Competencia Oficial Argentina señalemos la decepción que produjo ver ?Un mundo misterioso?, bastante mal recibida en el Festival de Berlín. Se rescata, en cambio, ?Novias ? Madrinas. 15 años? de los hermanos Diego y Pablo Levy, que pese a su corta duración (sesenta minutos) resulta un agradable ejercicio fílmico y no por casualidad fue la más votada por el público del BAFICI.

Este año Leedor cubrió ampliamente el BAFICI también desde su flamante blog, donde más de diez colaboradores sumaron unas cincuenta colaboraciones. De esa manera el sitio fue uno de los que más información aportó a los ávidos cinéfilos en busca de una guía para seleccionar películas entre los trescientos largometrajes presentados. Esta cantidad resulta excesiva (opinión personal) pues hay material de escaso valor artístico que podría obviarse.

El 13 BAFICI habría tenido un presupuesto en pesos similar al de años anteriores, lo que significa una reducción en términos absolutos, habida cuenta de la inflación en nuestro país. Se viene percibiendo esta merma en detalles tales como la fiesta de cierre, donde se reduce el número de invitados y donde el ?catering? podría ser mejor (mínima comida, se cobra la bebida, inclusive la gaseosa y el café en ?La trastienda?). ¿No habrá llegado el momento de reducir el número de largometrajes, teniendo en cuenta que ello produce un ahorro en el número de copias y su expedición?

La Competencia Oficial Internacional, de mejor nivel que la argentina, fue cubierta en su casi totalidad por nuestro blog (y sitio) con varios títulos de interés. ?La vida útil? de Federico Veiroj tuvo incluso dos notas, donde se destacaba la buena performance del crítico y amigo, devenido circunstancialmente actor, Jorge Jellinek, siendo merecido el premio recibido. En cuanto a la mejor película, que recayó en ?Qu?ils reposent en révolte (Des figures de guerres)? de Sylvain George, es probable que se esté premiando la temática: la situación de los emigrantes de varios países de Africa y de Afghanistan en el norte de Francia (Calais). Es además llamativo que el premio FIPRESCI fuera también otorgado a la misma película. Lo que puede lamentarse es que algunos de sus representantes locales, que escriben en los diarios de mayor circulación, hayan sido tan generosos en sus críticas donde, de los diecinueve títulos en competición, casi la totalidad recibió loas probablemente excesivas.

Un mérito de la selección internacional es haber incluido lo mejor del cine argentino aquí. Muy auspicioso debut es el de Santiago Mitre con ?El estudiante? que se llevó varios premios (Premio especial del Jurado, premio FEISAL y de la ADF). La otra argentina: ?Yatasto? del catalán Hermes Paralluelo tampoco se fue con las manos vacías con varios premios. Fuera de concurso y en la inauguración se destacó ?Vaquero? de Juan Minujín. El premio a Athina Rachel Tsangari como mejor directora por ?Attenberg? es razonable como también el de Signis a ?Norberto apenas tarde?de Daniel Hendler.

Como se expresaba al inicio de la nota, se presenta aquí sólo un balance parcial con foco en las dos principales competencias oficiales. Hay bastante más para comentar como por ejemplo la auspiciosa presencia de algunas grandes figuras tales como Jacques Doillon, ampliamente cubierta por Leedor con críticas de seis de sus películas y una entrevista, Patricio Guzmán y su bellísima ?Nostalgia de la luz? o Kiju Yoshida y una importante retrospectiva.

Pese a algunos reparos, el BAFICI sigue siendo el festival más importante e interesante de Argentina y sólo es de desear que se corrijan algunos defectos ya señalados. Al mismo tiempo conviene destacar que los horarios se cumplieron con puntualidad y que el trato a la prensa, salvo la dificultad de encontrar entradas para algunas funciones incluso agotadas para la compra, fue elogiable.

Publicado en Leedor el 19-04-2011