Campos de aloé

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Historias de estafas en El Camarin de las musas.
Campos de aloe: La Vida es cómo te la tomás.

El domingo pasado fui a ver una obra de teatro: “Campos de aloe“. Tres mujeres, una madre y sus dos hijas, engañan a potenciales clientas, vendiéndoles una franquicia de su inexistente empresa, para que a su vez engañen a otras desesperadas mujeres, para que les compren unas cremas que no necesitan ni les interesa.

La promesa de la juventud. La promesa de la belleza eterna. Retardar la descomposición. La enfermedad. Las arrugas. La muerte. La promesa? de hacerse rico instantáneamente. De abandonar, de una vez por todas, esa vida miserable. En la que una no es la dueña de sus propios actos. En la que una no veranea donde quiere, sino donde puede. Y se compra la ropa que puede. Y no tiene auto. Ni casa. Ni muchos menos un jardín. O un velero. Porque todo es una cuestión de actitud. La vida es como te la tomás. Si te va mal es por tu culpa. Si sos fea, negra, sucia, horrible, espantosa, repugnante, si ni los hombres ni las mujeres te desean, es porque vos, hoy y ahora, estás haciendo todo mal. Pero eso tiene remedio. Todo eso puede cambiar. Si vos cambiás tu actitud, hoy y ahora, todo va a empezar a cambiar. Vas a dejar de pobre, y fea, y negra, y sucia, y horrible. Y turra.

Y vas a entrar en la senda del éxito, la abundancia, la prosperidad. Vas a contemplar, a percibir, la vida desde las alturas. Paráte derecha. Sonreí. Convéncete y convencé. Mostrá el culo y las tetas, que para eso las tienen ustedes, putas. Si los hombres las violan, las queman, las asesinan, es culpa de ustedes. De quiénes si no. Ustedes los incitan. Ustedes los empujan. Ustedes son las que, prácticamente, les ponen las armas en sus manos. Les dan los motivos. Las excusas. Las promesas. Las ausencias? Son ustedes. No se engañen. Ustedes y nadie más?

Y el dinero. El dinero que circula. Que se mueve de un lado al otro. Pero que siempre va en la misma dirección. Hacia el mismo lado. Que nunca retorna. Jamás retorna. El dinero que nos prostituye. Y nos convierte en cosas. Nos encanta, nos apasiona, nos embelesa, convertirnos en cosas. Convertir a los otros en cosas. Somos cosas. Un día voy caminando, por la calle, y de pronto lo pienso, lo percibo, lo entreveo: soy una enorme, inmensa, pequeñísima cosa gris. Y me encanta serlo. Me encanta. Me transforma. Me puedo comprar y vender. Sobretodo venderme. Tengo que venderme. No tengo la plata para comprarme. Después de todo, soy una cosa muy cara. Inaccesible. O no. O soy una cosa muy regalada. Estoy de remate. Soy gratis. Depende de cómo me sienta. Tengo mis días. Mis días cambiantes? Te voy a estafar. Me vas a estafar. Te voy a llamar. Vos sos la que me vas a llamar. Estás interesada en mi dinero, en los ahorros de toda mi vida. Querés que te devuelva tus ahorros. Pero eso es imposible. Ya los gasté. Los gasté en cualquier cosa. En lo que primero que deseé: la primer cosa que se me pasó por la cabeza. Pero eso sí, quedáte tranquila: me hizo muy bien gastar tu dinero. Fue un lujo. Me sentí inmensamente feliz de poder gastarlo. Así que no te preocupes, andá a dormir tranquila. Hiciste una muy buena acción. Hiciste a alguien feliz, por el día de hoy. Seguramente mañana, cuando llegue el momento de tu muerte, Dios te premie. Vas a ingresar al reino de los cielos. ¿No lo leíste? ¿Acaso no leíste el Nuevo Testamento? ¿No? ¿Todavía no? Está en el Sermón de la Montaña: vas a ingresar al cielo. Sos rica. Rica de espíritu. Yo no. No puedo. Estoy muy atada a lo material. Tengo deudas. Tengo un alquiler que pagar. Y cuotas. Muchas cuotas por vencer. Por todas las cosas que compré con tu dinero. Así que me vas a tener que dar más. Lo necesito. Tené piedad. Tené piedad de esta pobre vieja?

Uníte. Uníte a nuestra empresa. Vas a estafar. Ahora tu vida va a empezar a cambiar: vas a dejar de ser una estúpida, una nena tonta e ingenua. Por primera vez en tu vida, vos sos la que vas a estafar. En vez de que te estafen a vos. Como siempre. Como ha sido siempre, a lo largo de toda tu triste vida. Así que cambiá esa cara. A partir de ahora, en el siguiente minuto, cuando entre por esa puerta una nueva clienta, vas a cambiar de bando. El mundo es tuyo. Te pertenece. Es tiempo de que te hagas cargo de él. Te está esperando. Quiere que juegues con él. Quiere que, de una vez por todas, lo abraces. Quiere que te amigues, de una vez y para siempre, con el sistema. Andá. Andá ahora. Esta es la oportunidad que estabas esperando. Si no se te da ahora, nunca más. Mejor ni vuelvas. No te atrevas. No pises más esta empresa. Es ahora. Tu tiempo es ahora. Espero que esta vez sí, sepas aprovecharlo. El tren sólo pasa hoy por última vez, y hay que saber subirse a tiempo, o morir atropellado?

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