El discurso del rey (II)

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Los tropiezos del decir de este rey demuestran que la conciencia no es hegemónica.
Addenda a la crítica cinematográfica

?El discurso siempre aventaja al hablador, el hablador es un hablado? , se escuchó decir a Jacques Lacan el 10 de marzo de 1971.

La acepción de discurso del que trata Lacan difiere del título de esta nota, del título de la película ?The King´s speech?, de todos modos a lo que apunto es a que el camino del héroe, casi íntimo, de este rey que tartamudeaba es el de un sujeto frente a un síntoma y en una relación terapéutica, aunque distinta del psicoanálisis.

Lionel Logue, un terapeuta entrenado en el teatro, aparece como su nuevo Otro que lo quiere orador. Y que también lo acompaña en el momento más intenso de la historia. Lionel Logue, y la reina, son los que hacen diferencia en el mundo subjetivo de este rey.

Es la reina quien encuentra a este terapeuta ajeno a la realeza. Este es un dato muy importante para la historia de este film.

La relación entre el rey y su terapeuta tiene sus avatares. La lucha frente a la tartamudez puede ser profundamente conmovedora, porque sabemos que no se espera de un rey que tartamudee. Y allí tenemos la pequeña-gran historia que nos cuenta este film, tan bien escrito, tan bien dirigido y con excelentes actuaciones.

Es un rey tan humano y tan digno de su corona, tan amable por no presentarse divino, que despierta un gran respeto.

De algún modo ilustra que los tropiezos del decir, no sólo demuestran el inconsciente, sino que la conciencia no es hegemónica. Qué mejor que un rey como personaje para este matiz.

Muchos pensamos que se merece premios, también el más popular como es el Oscar. ¡Qué viva el cine!

Publicado en Leedor el 16-02-2011

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