Nueva Figuración 1961-1965

1
79

Montaje impecable para la muestra de los maestros de la Nueva Figuración en el Museo Nacional de Bellas Artes. Ahora hasta el 20 de febreroEl estallido de la pintura.

En 1961 el grupo formado por cuatro pintores Ernesto Deira, Jorge de la Vega, Luis Felipe Noé y Rómulo Macció presentó en la Galería Peuser de Buenos Aires una exposición a la que denominó Otra Figuración.

Integraron así un equipo vigente por algo más de cuatro años, de gran significación para la historia del arte en Argentina por su audacia y espíritu innovador, grupo al que se llamó Nueva Figuración.

Estamos ahora ?después de cincuenta años- en presencia de obras de los artífices de la Nueva Figuración y es probable que nuestro punto de vista respecto al movimiento desarrollado y a la obra mostrada entre 1961 y 1965 sea diferente al de su época por el encadenamiento de los sucesos que la provocaron, por la oportunidad de su producción y por una suerte del tiempo transcurrido.

Mercedes Casanegra curadora de la muestra en su trabajo de presentación recoge muy adecuadamente una referencia de G.W.F. Hegel en ?Introducción a la estética? (1973), ?El arte es y sigue siendo para nosotros, en todos sus aspectos algo del pasado. Con ello ha perdido para nosotros la verdad y la vitalidad auténticas.?

Aferrándonos a esta afirmación quizás sea necesario ?redimensionar horizontes y conceptos que conducirán a proponer un mapa de evaluación al legado producido por el grupo Nueva Figuración correspondiente al período en que nuestros cuatro artistas permanecieron reunidos?.

Esto es así porque si bien los conceptos sobre el período fueron mantenidos individualmente, la fuerza original del grupo, la adhesión a los principios básicos fueron modificados posteriormente, las circunstancias históricas cambiaron y la disolución del grupo se realizó en un tiempo breve en años.

Por ello al presente nos corresponde ver y analizar sólo los valores de las obras de este breve período, sin desconocer sus antecedentes.

Nos detenemos en Jorge de la Vega con su ?Music Hall ?(1963) de la Colección de Eduardo Constantini, por la diversidad y novedad de los materiales empleados: óleo, impresiones sobre papel, fichas de juego, metal, collage, calcomanías, papel sobre tela, adhesivo sintético.

Todos estos elementos distribuidos en una superficie de 260×195 cm. presenta una imagen semejante a un monstruo que emerge desde la profundidad del espacio en tonalidades del verde, que impresiona por su concepción.

Por su parte Ernesto Deira con ?Desde Adán y Eva ?(1963), un óleo y esmalte sobre tela de 189,2 x 188,5 cm. de Colección Privada, presenta ?chorreados ? en rojo, azul y negro donde en el centro emergen formas de contornos borrosos. Encontramos en esta obra un tratamiento semejante al desarrollado anteriormente por el movimiento informalista donde la característica sobresaliente fue la acumulación de materia en el plano.

Por su parte, Luis Felipe Noé desarrolla su instalación ?El Ser Nacional ? 1965 ? en ocho partes, tres de ellas con piezas anexas.

La misma en medidas 254 x 220 x 255 cm. pertenece a la Colección de la Familia Noé y fue realizada en varios planos rectos, unos inclinados, otros con figuras pintadas sobre planos o recortadas y sostenidas en bastidores.

El acrílico sobre tela de Rómulo Macció ?Incierto ? 1965 ? en sus dimensiones 204 x 180 cm. de la Colección del artista es una bellísima pieza de un rostro asomándose entre perfiles de colores impactantes.

En general la muestra resulta destacable por su montaje impecable en paneles de colores diferentes que le otorgan a las obras expuestas un atractivo especial por el orden establecido y el espacio respetado entre ellas.

Con respecto al tiempo transcurrido desde la primera exposición comprobamos que la presente exhibición conserva su lozanía y espíritu innovador. Quizás los tiempos históricos que implicaron transformaciones fundamentales en la organización social de su tiempo, se repitan actualmente estimulados por otras circunstancias pero iguales razones que motivan su aceptación actual.

Finalmente agregamos que la presente exposición merecería ser exhibida en el exterior por sus valores permanentes que contribuyen a la formación de una cultura representativa de nuestra sociedad.

Publicado en Leedor el 29-10-2010