Andrea Racciatti

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Artista rosarina radicada en Buenos Aires, Racciatti incorpora lenguajes más contemporáneos en cruce con su formación de bellas artes. Integrante del Grupo de la X, grupo de jóvenes artistas convocados por Enio Iommi, junto a Juan Paparella, Enrique Jezik, Jorge Macchi, Ernesto Ballesteros, Pablo Siquier, Maria Causa, Gladys Nistor, Carolina Antoniadis, Ana Gallardo, Gustavo Figueroa, Martín Pells.

Racciatti hoy integra el portfolio de la galería porteña Jacques Martínez, con la que presentará en Arteba 2011 una serie de dibujos en los que está trabajando entre otros.

Complementa este perfil su labor docente, es titular de Nuevas Tendencias en Pintura en la Carrera de Artes Visuales de la UMSA y adjunta de Pintura IV junto a Bernardo Kehoe.

Preciosas imágenes
Una característica de Andrea es el equilibrio entre parte y todo, logrado con cierto preciosismo. En general trabaja superficies de gran tamaño pero construyendo a partir de la imagen fragmento. A veces se trata de un significante suspendido que atraviesa varios elementos de su obra. Esos significantes son imágenes constantes que forman nuevas agrupaciones.

Este tema del fragmento colabora con la creación de un tiempo artificial, propio. Es un tiempo de atmósfera, es un tiempo de luz, con el cual Racciatti crea territorialidades densas, específicas, como lugares de extrañeza. Cuando hablamos del tiempo de luz hablamos de una característica plástica de su obra, especialmente en las Postfotografías, pero también presente en su trabajo pictórico.

En las series Proximidad enrojecida, Corazón roto, en Vorazmente o en sus collage instalaciones o en Juegos de niña, estos fragmentos se vuelven un mecanismo constructivo, que trabaja con el reacomodo en el plano, especialmente metonímico, de partes que son a la vez:

-El fragmento, que se relaciona de un modo particular con un todo específico. En Juegos de niña, postfotografía de 200 x 400 cm, los sectores rectangulares que cortan la obra de manera simétrica indican elementos que no están, como si fueran de otro momento.
-El todo, activado en el dúo visible-invisible (que, nuevamente es una relación plástica, es decir, que ancla en lo que vemos y está ahí, y es si se nos permite decir, matérico) Este par de tensiones visible-invisible habilita tres posibilidades: lo que vemos y está, lo que vemos y no está, lo que no está pero vemos.
Estos dos presupuestos constructivos son operativizados por Racciati a nivel semiótico y plástico, en tanto son al mismo tiempo signos y puro soporte (el color rojo, un rectágulo, una figura).

La memoria y sus formas constructivas: Pre y postfotografíar

En Una mujer llamada Ofelia (Postfotografía sobre canvas, 100×80, en diálogo intervención con la Ofelia de Everett Millais) Racciatti vuelve a esa complejidad con lo literario que tanto le gusta, por la que tan bien se mueve y con la que puede sumar capas, una vez más, con la técnica de las veladuras, enmarañando una imagen que sin embargo cada vez se vuelve más simple.

Esta es una de las claves de su obra: volver densa la imagen sin ser barroca, más bien simplificando, sin ser minimal, aludiendo a esa tensión entre lo que vemos y sin embargo no está.

Tiene una relación muy particular con las palabras. En Una mujer llamada Ofelia, añade el siguiente texto: el sueño es negro bajo los párpados se consume sin pudrirse. Esto recuerda la eternidad de esa Ofelia de Heiner Muller, de Máquina Hamlet, la que dice: Yo soy Ofelia. La que el río no retuvo. La mujer con la soga al cuello. La mujer con las venas rotas. La mujer de la sobredosis NIEVE SOBRE LOS LABIOS. La mujer con la cabeza en el horno. Ayer dejé de matarme.

Es esta tensión con lo que no vemos porque nunca deja de estar, lo que se consume sin pudrirse, la médula de Ofelia, el drama suspendido, lo que no concluye porque siempre falta aunque allí esté, bien característica de Racciatti.

En otras postfotografías, como en La Huida, el sesgo pictórico se mantiene latente y nos señala su formación. El encuadre picado, organiza un plano que se rebate y se complejiza ópticamente por el diseño de las baldosas, acentuadas por la solidez y los puntos de fuga contrapuestos. Es en esa tensión visual donde huye una mujer y que nos muestra algo que nunca veríamos al caminar: las plantas de sus pies.

En Ascenso y descenso movimientos terrestres?, 300×50, un ventanal narrativo recrea la postal que almacena la memoria. La forma del paisaje resulta similar a tantos y sin embargo única, a causa de la peculiar combinación de la tirada de dados.

Frente a sus cuadros, Racciatti explica su forma de pintar por capas. Utiliza capas de color, de materia, de formas, y trabaja por sedimentación. Buena parte de su obra tiene que ver con la memoria, ya que es puro recuerdo familiar. Lo afectivo es poderoso. En esto, consideramos a Andrea como una artista fuertemente marcada por lo afectivo, que ha construido una poética vincular. Sus padres, su hija Marina, la casa de su infancia, el bosque, conforman no solo un reservorio de dónde tomar imágenes sino un disparador de sinestesias. Por eso quizás es que sostenemos que la propuesta de Andrea conforma un universo simbolista, recreando la forma sensitiva del recuerdo.

Emprende de esta manera una particular lectura de su historia: podríamos hablar del presente del pasado, esa manera propia de actualizar un recuerdo de manera viva.

Este componente, marcadamente autobiográfico, tiene que ver con esta característica de buena parte de la obra de artistas mujeres sobre las que trabajo y tiene que ver con el concepto del archivo. Su obra es un corpus que recolecta, organiza, actualiza y relata su propia historia, ordenando una gran base de fragmentos más o menos cotidianos pero sumamente complejos.

Andrea Racciatti es una de las artistas argentinas incluidas en el curso Heroínas, Arte de Artistas Mujeres, dictado por la autora de esta nota junto a Gabriela Felitto Müller, que tendrá su próxima edición en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), a partir del miércoles 9 de febrero, de 18 a 20 hs. Informes e inscripción: 4808-6515.

Publicado en leedor el 23-01-2011