Chicago El musical

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Una excelente oportunidad para disfrutar en Buenos Aires de un clàsico que admite todos los buenos adjetivos y que tiene la gran virtud de dejarnos un poco sin palabras.Resulta difícil hablar de un clásico porque se suele echar mano peligrosamente a una enorme cantidad de adjetivos que corren el riesgo de no decir nada: glamoroso, deslumbrante, sólido, brillante, moderno, etc. Sin embargo, todos estos adjetivos recobran significado cuando hablamos de Chicago, el famoso musical que se presenta, en una nueva versión vernácula, en el Lola Membrives.

Los adjetivos abundan porque la puesta no deja otra opción, porque ?deslumbrante? quiere decir aquí, de un modo peculiar e inusitado, precisamente ?deslumbrante?. Según el Diccionario de la Real Academia Eespañola, el término ?deslumbrar? puede tener varias acepciones; la primera habla de ofuscar la vista o confundirla con el exceso de luz y Chicago es un espectáculo super luminoso a pesar de que abundan el negro y los espacios vacíos. Lejos de la parafernalia de otros musicales, con pocos elementos (una silla, una escalera, un sombrero) y un escenario acotado logra atrapar al espectador que no puede dejar de admirar la luz que irradia desde escena. Quizá esto se deba a las brillantes (y sí, otra vez la luz) actuaciones de Natalia Cociuffo (Roxie), Melania Lenoir (Velma), Martín Ruiz (Billy), Alejandra Perlusky (Mama Morton), Horacio Vay (Amos) y M. Rivero (Mary Sunshine) y a la sombra del genial Bob Fosse, siempre presente. Todo está bien hecho, todos actúan, cantan y bailan a la perfección. Hasta el director de la orquesta interviene como un actor más del espectáculo y lo hace muy bien, agregando un nuevo matiz.

La segunda acepción de ?deslumbrar? señala la capacidad de dejar a alguien confuso o admirado. Chicago nos confunde porque parece contar una historia simple y chiquita y, en realidad, es una historia universal y sin tiempo. Ambientado en la decadencia de los años 20´, cuenta la historia de Roxie Hart y Velma Kelly, dos mujeres ambiciosas que fueron encerradas por crímenes pasionales en el penal para mujeres de Cook. Allí conocerán al inescrupuloso abogado Billy Flynn que utiliza a la prensa sensacionalista para conseguir la libertad de sus defendidas. Roxie y Velma se enfrentan para conseguir los favores del abogado pero sobre todo para acceder a la fama (al brillo de la fama) que resulta finalmente efímera (ahora efímera). Nadie podrá dejar de notar su sutil ironía, la crítica a los medios de comunicación y su influencia para desvirtuar la realidad o a la búsqueda, a toda costa, de esos quince minutos de fama. Cualquier semejanza con hechos nacionales (o internacionales) de ayer, hoy y siempre, no es pura coincidencia sino maestría y buen ojo para crear historias que siguen vigentes porque rozan alguna parte de la complejidad humana.

Chicago- El musical, que se presentó por primera vez en Broadway en 1975 sobre la obra de Maurine Dallas Watkins con guión de Bob Fosse y Fred Ebb y que ha tenido ciento de versiones en todo el mundo, vuelve a la calle Corrientes en una producción de Daniel Grinbank para Cuál es tu gracia? Entertainment. Se presentará de martes a domingo durante enero y febrero. Es una excelente oportunidad para disfrutar de un espectáculo que admite todos los buenos adjetivos y que tiene la gran virtud de dejarnos un poco sin palabras. Callemos, entonces, y que siga el jazz.

Publicado en Leedor el 19-01-2011

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