MACBA y la tv

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“¿Estáis listos para la televisión?” pregunta esta exposición del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, hasta el 25 de abril. “Esta es una exposición que explora el paradójico espacio estético y público que el arte contemporáneo y la filosofía producen cuando salen del museo y del mundo académico y se muestran en la televisión. Es un proyecto realizado desde el punto de vista de la televisión y del espacio que habita, con el fin de alimentar una imaginación experimental que se aparta de nuestro presente cultural. El resultado es una lectura inusual de la televisión en diez secciones que forman un itinerario para desaprender lo que sabemos sobre el medio y cambiar las posiciones discursivas, engañar a los sentidos y escapar de la dualidad de emisor y receptor.

Los artistas y filósofos cuyos programas para televisión se incluyen son, entre muchos otros, Martha Rosler, Jean-Luc Godard, Anne Marie Miéville, Jef Cornelis, David Lamelas, Guy Debord, Pier Paolo Pasolini, Richard Serra, Carlota Fay Schoolman, Chris Burden y Andy Warhol. La importancia de presentar este material en un museo de arte contemporáneo es que estuvieron, o están, fuera de su tiempo. La característica común de sus obras es que no se pueden deducir a partir de su época: por el contrario, estas formas de re-crear el mundo fueron concebidas en sus orígenes para que se distinguieran de su época. ¿Estáis listos para la televisión? investiga qué podemos aprender hoy de estas hipótesis y cómo contribuyen a interpretar no sólo el medio de la televisión, sino también el museo como un medio.

Cuando el arte, la filosofía y la televisión se fusionan, se produce algo muy interesante: ninguno de ellos sigue siendo realmente él mismo. El arte en la televisión, en cierto modo, nunca es totalmente televisión, ni tampoco es totalmente arte: de su interacción surge un híbrido o un ensamblaje. Tras pasar por esta mediación, se produce una estética extraña y una forma de percepción que obliga a los artistas a investigar de una manera autorreflexiva cada uno de los elementos de su práctica. La filosofía es el siguiente mejor ejemplo de un discurso al que la televisión obliga a experimentar consigo mismo. Al ser un texto vivo, la disciplina de la filosofía no está hecha para la explicación o el comentario, por lo que cuando se emite por televisión parece algo extraño, y el filósofo deja de ser un maestro, como en el aula, y se convierte en un importante intérprete de espacio mental como el origen de lo público.

La rareza de los encuentros entre la lógica de un medio concebido para ser accesible para todos, y materiales como el arte y la filosofía, que invariablemente pretenden ir un paso por delante y escapar de las fórmulas y categorías, produce desconcierto y nos insta a olvidarnos, en igual medida, de los hábitos relacionados con el arte, el pensamiento y la información televisiva, y a enfrentarnos a una experiencia que tiene una relación muy particular con la realidad en la que se encuentra el espectador. Esta situación de indeterminación parece productiva en un momento histórico en el que, debido a los cambios en el sistema económico, estamos obligados a generar lenguajes y formas de interacción en la cultura que aún están por descubrir”.

Con la curadurìa de Chus Martínez la organización conjunta del Museu d’Art Contemporani de Barcelona en coproducción con el Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC)

En lìnea con la misma estètica y ètica de los medios de comunicación masivos, este proyecto cuenta con varias extensiones: una web, una cuenta en Twitter, una publicación, un canal de vídeo Vimeo, el proyecto educativo Zero TV.

Publicado en leedor el 28-12-2010