Paul McCartney en Buenos Aires

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Tras 17 años volvió a tocar en Buenos Aires uno de los músicos que revolucionó la historia de la música. Estuvimos en los dos shows que brindó.10 y 11 de noviembre de 2010: dos noches inolvidables

Federico Friedlander, presente en ambas noches, y su padre Fredy en la primera vivieron momentos de gran emoción en recitales de Paul McCartney

Tras 17 años de espera volvió a tocar en Buenos Aires uno de los músicos que revolucionó la historia de la música. Miembro de la dupla compositora mas fructífera de la historia, McCartney deslumbró e hizo soñar a los 90.000 espectadores que lo fueron a ver en los dos recitales que brindó entre el 10 y 11 de noviembre.

El repertorio elegido fue dominado por temas de los Beatles en un alto porcentaje (22 sobre 38), secundado por clásicos de su carrera como solista, fundamentalmente del disco ?Band On The Run? del cual interpretó seis temas.

A las 21.00 exactamente entró caminando un sonriente McCartney, quien miraba al público conectándose por primera vez por medio de miradas y gestos. La apertura de la primera noche estuvo a cargo de ?Venus and Mars?/?Rock Show?, ambas del disco ?Venus and Mars? editado en 1975. La poderosa ?Jet? (?Band On The Run?) dio las primeras muestras del imponente sonido que McCartney logra con su actual formación, integrada por el tecladista Paul ?Wix? Wickens (ya presente en la gira de 1993) , el baterista Abe Laboriel Jr., Brian Ray (guitarra y bajo) y Rusty Anderson (guitarra). Los primeros agudos de Paul se dieron al grito de ?want Jet to always love me? dentro del tema.

A continuación vino el primer hit ?Beatle? con ?All My Loving?, donde los espectadores fueron invitados a empezar a recorrer los recuerdos de su propia historia. Tras ?Letting Go? (del disco ?Venus and Mars?) interpretó ?Got To Get You Into My Life?, del álbum ?Revolver?, demostrando que la voz del Beatle permanece intacta, alcanzando notas de una gran amplitud en la escala musical. Y tras ?Highway? (?The Fireman?) sonó uno de los clásicos de su carrera solista como es ?Let Me Roll It?.

La primera seguidilla en el piano incluyó la melancólica ?The Long And Winding Road?, ?1985? (dedicada a los fanáticos de Wings), ?Let ?Em In? y ?My Love?, que si bien fue escrita para su fallecida esposa Linda, fue dedicada por Paul ?a todos los enamorados en el estadio?.

Guitarra acústica en mano, fueron interpretados tres temas Beatles seguidos: ?I?m Looking Through You?, ?Two Of Us? y ?Blackbird?. En este último McCartney emocionó cantando acompañado solamente de su guitarra, combinación que logró que el público se transportarse a momentos de sus vidas pasadas con gran profundidad. ?Here Today? que cuenta un diálogo imaginario con su ?amigo John? sonó a continuación generando un clima de emotividad que fue resuelto con la alegre ?Dance Tonight?, del disco más reciente ?Memory Almost Full?. Luego sonaron ?Mrs Vanderbilt? (de ?Band On The Run?), ?Eleanor Rugby? y uno de los momentos más emotivos de la noche con un tributo a George Harrison al interpretar ?Something?. La primera estrofa fue cantada con el único acompañamiento de un ukelele.

Luego de ?Sing The Changes? (The Fireman) y ?Band On The Run? (del disco homónimo) solamente se escucharon temas Beatles a excepción de ?Live and Let Die?. Uno tras otro fueron desfilando ?Obladi Oblada? (donde McCartney pidió al público que lo ayudara con el estribillo), la poderosa ?Back In The U.S.S.R.?, ?I?ve Got A Feeling? y ?Paperback Writer?, donde Paul tocó con la misma guitarra con la que grabó la versión original. El esperado tributo a John Lennon llegó con ?A Day in the Life?/?Give Peace a Chance?. La particularidad de incluir este tema en el setlist resulta del hecho de que McCartney haya cantado un tema Beatle donde la voz cantante la llevaba Lennon, hecho que se dio muy pocas veces en la historia de los recitales de Paul.

El momento de los máximos clásicos llegó con el piano en ?Let It Be?, ?Live And Let Die? (con show de pirotecnia incluido) y el himno ?Hey Jude?. En esta canción no faltó la ya clásica repetición de coros ?na na na na na na na?. Hey Jude?, con Paul como maestro de orquesta pidiendo que canten primero los hombres solamente, luego las mujeres y finalmente el estadio completo.

Tras un breve interludio, se dio el primer bis con ?Day Tripper?, ?Lady Madonna? y ?Get Back?, tras lo cual se produjo la segunda salida de la banda del escenario. El último regreso incluyó la triste pero hermosa ?Yesterday?, otro encantador momento de conexión entre Paul, su guitarra y el público. El clima nostálgico fue transformado en frenesí con ?Helter Skelter?, la pieza mas violenta de las composiciones de McCartney con los Beatles, y no así menos genial. El definitivo cierre se dio con la combinación de ?Sargent Pepper`s Lonely Hearts Club Band? (Reprise) y ?The End?. Las letras de estas últimas canciones anunciaban el final con frases como ?we?re sorry but it?s time to go?, ?we?d like to thank you once again?, ?we really love you? y ?And in the end The love you take Is equal to the love you make.?

Si bien el recital duró tres horas, queda claro que la cosecha musical de McCartney a lo largo de su historia es muy grande. Tan solo pensar en la cantidad de clásicos que quedaron afuera de este show permite darse cuenta de la clase de genio que nos visitó. Canciones como ?We can work it out?, ?Here There And Everywhere?, ?Maybe I?m Amazed?, ?No More Lonely Nights?, ?Hello Goodbye?, ?Penny Lane?, ?Strawberry Fields Forever?, etc. serían temas de cierre e incluso momento de ?bises? de cualquier banda, mientras que Paul se dio el lujo de dejarlas descansando en esta ocasión

No se le puede pedir más a un artista de la envergadura de McCartney, quien entregó un muy generoso show de casi 3 horas, que transportó a los espectadores hasta lo más profundo de su propia historia.

Comparación entre los recitales del 10 y 11 de noviembre
(por Federico Friedlander)

Así como el recital del miércoles arrancó con un suave y tímido ?Venus and Mars? combinado con ?Rock Show?, el día jueves Paul embistió de entrada con ?Magical Mystery Tour?, con lo que no dio tiempo a los fanáticos a acomodarse en la silla antes de empezar a disfrutar de la nostalgia.

En el lugar de ?Got To Get You Into My Life? incluyó el clásico ?Drive My Car? de ?Rubber Soul?, tema con el que abría la mayoría de los recitales de la gira ?New World Tour? en 1993.

En la primer tanda acústica de temas Beatles, sección que la gira incorporó en los últimos meses, en lugar de ?I?m Looking Through You? (Rubber Soul) y ?Two Of Us? (Let It Be), interpretó otros dos profundos temas: ?I?ve Just Seen That Face? (Help) y ?And I Love Her? (A Hard Day?s Night). Asimismo sumó una canción que según sus propias palabras no venía tocando en la gira sudamericana: ?Bluebird?, sumando de esa manera seis temas del Disco ?Band On The Run? en la noche del jueves, uno más que la noche anterior.

El resto de los temas no sufrieron modificaciones y McCartney mantuvo prácticamente el mismo contacto fluido y amistoso con la gente. Al igual que la anterior noche, contó que a sus once años tuvo lecciones de español en las que le enseñaron el verso ?tres conejos en un árbol tocando el tambor, que si, que no, que los he visto yo?, lo que produjo 45.000 sonrisas como respuesta.

En ambas noches una vez terminada ?Live and Let Die? se apoyó con sus codos sobre el piano y jugó con el público insinuando por gestos que el ruido de la pirotecnia lo había dejado sordo y que no podía escuchar nada.

Asimismo, previo al último tema explicó que ya era hora para el público de irse a dormir lo que obtuvo un rotundo ?nooo? como respuesta del público. A esto Paul insistió unas cuantas veces e intercaló sus ?siiiii? con los ?nooo? del público, en otra secuencia que arrancaba emociones sabiendo que realmente llegaba el final del recital.

Finalmente, a diferencia del primer show en el cual salió al final con una bandera argentina, esta vez mostró una camiseta de la selección argentina con en número 10 y ?McCartney? en la espalda.

Publicado en Leedor