Gustavo Nielsen

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Entre 467 novelas, la de Gustavo Nielsen, La otra playa obtuvo el premio Clarín Novela 2010. Indiscutible.Si había habido cierta sorpresa y agrado ante la premiación de Federico Jeanmaire en el 2009, el jurado compuesto por Rosa Montero, Edgardo Cozarinsky y Juan Cruz esta vez rompió todas las expectativas al premiar a un autor de trayectoria grande y tumultuosa como Gustavo Nielsen.

Nielsen había presentado su novela ?La sola voluntad? bajo el título ?La otra playa” y el seudónimo KAS. “La otra playa” fue elegida entre 457 manuscritos. “Es una novela más original que la media, atrevida; una novela de un género fantástico. Los escritores deberíamos ser como magos. Esta novela es así, te hipnotiza? declaró Montero.

Nielsen dijo estar totalmente sorprendido, y no es para menos. Algo de sabor a revancha debe tener este premio, después de haber tenido que batallar duramente contra la industria literaria a raíz del escandaloso Premio Planeta 1997, que tenía a Nielsen como finalista y terminó siendo otorgado ?a dedo? al famoso (y alguno diría que infame, desde entonces) Ricardo Piglia. Pocos saben que Nielsen hizo juicio entonces y ganó, pero la compensación, más allá de dejar expuesto el engaño, fueron unos pocos pesos y bastante apatía general. Anoche, cuando ganaba legítimamente el que tal vez sea uno de los pocos premios no sospechados en la Argentina, el escritor le dedicaba el premio a su amigo (y suerte de figura paterna de las letras) Fogwill.

Si ganar el premio Clarín-Alfaguara de novela ayudó a poner en el candelero a Jeanmaire, que ya tenía publicada una decena de libros, en este caso, quizás el mayor prestigio lo obtiene el mismo premio. Es como darle el Nobel a Vargas Llosa (una apuesta segura; más allá de los merecimientos del autor, ¿quién podía cuestionar la decisión escandalosamente?) o dárselo a Thomas Pynchon o Cormac McCarthy. Ciertas literaturas arden, provocan, juegan con el límite de lo aceptable, y localmente, la de Nielsen es una de ellas.

En el portal de Clarín se puede ver el video de aceptación. Dice Nielsen (que se considera más cuentista que novelista, a pesar del amor declarado por algunos de sus personajes de largo aliento) que toda su literatura oscila entre el dar miedo y provocar ternura. Esto es particularmente notable comparando sus dos últimas novelas: el exceso del horror, las fobias y lo perverso en ?Auschwitz? (que nada tiene que ver con los campos de concentración nazi) y la ingenuidad casi de fábula de ?El corazón de Doli? (¿es posible pensar una trama dentro de la ciencia ficción más simpática que la de un clon que se enamora de otro, ambos sabiendo que son reemplazos temporales?). Esta misma oscilación diferencia un cuento como ?Marvin? (de la colección del mismo nombre) de ?Adentro y afuera? (publicado en el volumen ?Playa quemada?). El primer cuento (del que se hizo también un cortometraje, se puede ver online en YouTube) narra la llegada de un mago a un colegio rural. La fascinación propia de la mirada infantil sobrevolada por una inocencia des-urbanizada es tan responsable de la impresión mágica como el mismo mago. El segundo tiene como protagonista a un hombre que trabaja día a día con los muertos en un clima de ominoso letargo, más cercano al sueño insano que a la pesadilla:
?¿Cómo flotan los muertos? Qué pregunta. Empujando con mis manos en el medio de la cabeza de este fraile (le digo fraile porque tiene un círculo sin pelo y bastante crecido a los costados), lo sumerjo hasta que desaparece. Los pelos que cubren sus orejas y la nuca expresan tímidamente el movimiento. Flotan con más tranquilidad que el resto del cuerpo, como diciendo ?si nosotros todavía tenemos cuerda para rato?. Cuando aflojo, el cuerpo vuelve a la posición inicial.?

Dice Nielsen que ésta es, en el fondo una historia de amor. Que surgió de una anécdota que le contó una amiga nadadora, cuando falleció su padre: ?ella sentía que cuando se iba toda la gente del natatorio, se relajaba mucho, se tiraba a hacer la plancha, pensaba en su padre y sentía que se iba a hundir, de la tristeza de haber perdido al papá?. La novela se disparó desde allí: se transformó en la idea de un relato sobre la oportunidad de recuperar y hablar con alguien que ha muerto.

Cuando Nielsen insiste en que se trata de una historia de amor, habría que pensar que él se considera un autor ?clase B? en tanto que esos materiales son los que escoge para trabajar, como un artista plástico cartonero o un cineasta de terror barato. Pero más allá de sus propias consideraciones, la prosa de Nielsen se eleva por sobre sus propias aspiraciones y se transforma en una identidad fundamental de la literatura contemporánea argentina: alguien que se distingue no por buscar la innovación experimental con un lenguaje estéril ni el relato complaciente para las grandes masas. En realidad, es tan difícil precisar a qué género pertenece su narrativa que a uno no le queda más que caer en la obviedad inevitable de decir que Nielsen sólo escribe libros de Gustavo Nielsen.

Bibliografía:

-Playa quemada (1994 Alfaguara, cuentos, 2006 Interzona)
-La flor azteca (1997, novela, Planeta)
-El amor enfermo (2000, novela, Alfaguara)
-Marvin (2003, cuentos, Alfaguara)
-Auschwitz (2004, novela, Alfaguara)
-Adios, Bob (2005, cuentos, H Kliczkowski)
-La fe ciega (2009, cuentos, Páginas de espuma)
-El corazón de Doli (2010, novela, El ateneo)

Publicado en Leedor el 11-11-2010