Norah Jones en Buenos Aires

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A sala llena el Luna Park recibió la voz de Norah Jones presentando su último disco The fall.Muchos dirán que estuvo distante. Que no se esforzó por transmitir lo que cantaba. Que estaba como apagada. Pero no. Norah Jones es simplemente tímida, y no necesita de expresiones grandilocuentes para brillar en el escenario. Su sóla voz basta para llenar cualquier espacio, por más grande que sea. Y eso es lo que sucedió el lunes 8 de noviembre en el Luna Park, en el marco de la gira de presentación de su disco The Fall.

Con un repertorio ecléctico, que la llevó del jazz hasta el folk, pasando por el blues y el pop, la artista se lució en todo momento. Los toques más interesantes se dieron en las canciones country, que demostraron la unidad de la banda (con integrantes de la talla de Smokey Hormel, ex guitarrista de Johnny Cash, o Joey Waronker, ex baterista de REM) y el impecable empaste armónico entre la cantante y sus coristas. Para los bises del show, todos los músicos se acercaron al centro del escenario y rodearon a Jones para cerrar la noche con una sección unplugged al mejor estilo de las antiguas performances radiales.

El viaje por los distintos estilos musicales se combinó con la gran variedad de instrumentos por la que pasaron todos los integrantes de la banda (incluida la cantante) para demostrarle al público que Norah Jones tiene su sello propio, más allá del género en el que incursione. Su voz de terciopelo, dulce, susurrada, es esa impronta que la caracteriza y que la llevó a vender más de 36 millones de discos en todo el mundo.

En esta ocasión, más despegada del piano que en su anterior visita al país hace ya seis años, la cantante tocó casi todos los temas de su último disco, hecho que ilustró el giro más rockero y menos meloso en su música. Además, obviamente, y para el regocijo de aquellos que la siguen desde sus comienzos, no faltaron los éxitos que la catapultaron a la fama: ?Don?t know why? y ?Come away with me?. Así, en una sala llena que, por la decoración y la intimidad que se generó, parecía el living de una casa, Norah Jones y su banda le regalaron al público una hora y media a pura música.

Publicado en Leedor el 11-11-2010