El laberinto de Hermes (II)

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Una campaña de prensa que circula bajo artimañas presenta un libro de dudoso valor literario.
El laberinto de Hermes
Danser Caith

El sitio web del autor dice: ?Acción, fenómenos sobrenaturales y antiguas historias se dan cita en El laberinto de Hermes. Un libro que explora por primera vez las perspectivas del amor y sus inevitables perjuicios. Protagonizando su obra por los más asequibles personajes, Danser Caith nos trae una intensa historia romántica disfrazada por las más riesgosas y emocionantes aventuras. Un joven de dieciséis años que, allegándose a una nueva ciudad y abandonando un pasado incierto, se enamora de una chica de su misma edad con la que aprenderá las más sustanciales enseñanzas de vida; un mundo donde, junto al resto de sus amigos y compañeros, logrará descubrir el poder del amor.?

¿Cómo será un libro que explora por primera vez las perspectivas del amor y sus inevitables prejuicios? ¿Es que nadie lo había hecho ya? Según el autor, los personajes no son complejos, queribles, inolvidables. Son ?asequibles?. ¿Cómo es un personaje asequible? ¿Nos está queriendo decir que los personajes son facilongos, de entrada sencilla, como queriendo sugerir que no tendremos que razonar demasiado para comprenderlos? ¿Y qué es eso de una ?intensa historia romántica disfrazada por las más riesgosas y emocionantes aventuras?? ¿Por qué hace falta disfrazar algo de una cosa que no es? Porque un disfraz siempre es eso: hacer pasar algo por una cosa que no es.

Por suerte, el personaje ?logrará descubrir el poder del amor?. ¿No era ese el subtítulo de la serie ?Corky? cuando se la emitió en la Argentina? No hay lugar común más coelhiano, más cohesivamente coelhiano que hablar de ?el poder del amor?.

El libro se puede comprar por internet, a 17.50 euros. Aparentemente, Danser Caith es argentino, pero oculta su verdadero nombre detrás de este curioso y risible seudónimo. No es para menos. Lo que la ?campaña de prensa? de Caith (o sus responsables) hicieron fue difundir una misma reseña a varios medios, entre los que está Leedor. Este tipo de artimaña, recientemente descubierta, indica ya cuál será el valor literario de este pequeño ejemplar de literatura de segunda mano.

Si para muestra basta un botón, el siguiente es un párrafo de la novela:

?Las algas del pequeño lago irradiaban grandes ondas y charcos hacia esos márgenes donde culminaban sus aguas. Era una inmensa cueva, de aquellas de las viejas cruzadas; esas cuyo silencio absoluto las mantenía rígidas sobre las exorbitantes columnas en equilibrio. Saliente del pequeño arroyo en esa temible oscuridad, un hermoso árbol de roble crecía hacia las vastas alturas de las penumbras mientras unos curiosos rayos de luz, provenientes de ninguna parte, creaban un hermoso efecto luminoso sobre los diversos movimientos del agua.?

Lector, cuente conmigo las alusiones a la luz, y al agua: lago, irradiaban, ondas, charcos, arroyo, oscuridad (temible), penumbras, curiosos rayos de luz (provenientes de ninguna parte), hermoso efecto luminoso?, diversos movimientos del agua.

De vuelta al taller literario, se recomienda la revisión bajo la atenta mirada de un profesor responsable.

Publicado en Leedor el 21-10-2010

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