C´est parti

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El nacimiento de un partido político en Francia en la cámara de Camille De Casabianca.Quizás este documental no se estrene nunca en forma convencional en Argentina. Demasiado particular para ser interesante para un público masivo, demasiado francés, demasiado político.

Sin embargo, C´es parti, o Que comience el partido, de Camille de Casabianca es suficientemente interesante y suficientemente política como para asomarse a algunas de las discusiones que tienen lugar en Francia hoy (o en Europa que es lo mismo).

Ser testigo de reuniones de un partido político que apenas se forma, que debe elegir desde las maneras en que debate su estatuto hasta si es conveniente tener o no un líder. Es más: el Partido Anti-capitalista todavía no tiene seguro su nombre, sin embargo, agrupa enorme cantidad de gente interesada en resolver qué hace con el legado de mayo del `68 después de la disolución de la Liga Comunista Revolucionaria, ex Liga Comunista.

Entre el año 2005, momento de los levantamientos de los “jovenes de los barrios” y el estado de sitio de este otoño francés por la reforma jubilatoria, el papel de la izquierda en Francia reasumió un lugar de defensa de los que no pueden defenderse. Asunción que comienza por una pregunta básica: ¿qué significa ser de izquierda hoy?. Un cuestionamiento tan literal como fundante: “la izquierda hoy es oponerse a Sarkozy” dice uno; “es decir fuera el Estado”, dice otro, “es demoler el Estado: hoy la reforma es demolición”.

La izquierda del siglo XX es antes que todo anti capitalista, Republicana, pero anti capitalista y debe propugnar un levantamiento nacional, un nuevo mayo del ´68 impulsado por los más jóvenes.

“Nuestra patria es toda la humanidad”, idea del mayo del 68, citada por Olivier Besancenot funciona como slogan de este partido incierto.

Con esos jóvenes del siglo XXI, deben convivir los líderes, seguidores, manifestantes del 68 (omnipresentemente idealizado)

El documental de Camille de Casabianca elige la observación objetiva de esas discusiones pero tambien la de lo más cotidiano: la limpieza y reforma de vieja oficina de la Liga Comunista Revolucionaria.

El viejo partido, alguna vez tildado de terrorista, con sus expedientes, sus colecciones completas del pensamiento de Lenin, sus fichas de militantes, tiene que desaparecer para dar lugar a una sede nueva.

Entre la reforma edilicia y las campañas en la calle, en las asambleas generales y particulares, la cámara de Casabianca se mueve sin estorbar, sin aparecer siquiera un solo momento, dejando que los diálogos y sobre todo un estado de “algarabía” general domine todo.

Este es el partido (traducción literal) ayuda a conocer por donde pasan las preocupaciones de la izquierda hoy: la lucha de los palestinos, la de los obreros de las fábricas, la de los jovenes marginados, la de los indocumentados, la de los jubilados.

En Paris se estrenó en febrero de este año, en Buenos Aires la conocimios a través del DOCBsAs

La curiosidad: el traductor automático del google traduce NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) como Academia de Policia (!!!)

Publicado en Leedor el 23-10-2010