Gigante

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Atrasado estreno de esta coproducción argentino-uruguaya ganadora de tres premios en Berlín en el 2009.Gigante venía de ganar en Berlin tres premios cuando inauguró el BAFICI 2009: Gran Premio del Jurado, el premio Alfred-Bauer y el premio a la mejor ópera prima. Tal como dijo Fredy Friedlander en su crónica del la Berlinale quizás hubiera sido mejor que ganara el Oso de oro que sintetizara el conjunto de esos premios.

Biniez loga que la ciudad de Montevideo se descubra en algunos pocos detalles. Hay una intención de universalidad, no sólo por el tema, enmarcado en esa ciudad detenida en el tiempo, sino en el modo también de describir a sus personajes, sus gustos, su ropa, la televisión, la musica. Todo esto podría ocurrir en cualquier ciudad y/o supermercado del mundo. Jara es un “big boy” como traduce el subtítulo en inglés, un gigantón bonachón, y muy cerrado en sí mismo que se obsesiona con una joven a la que empieza a seguir sin que ella se de cuenta.

Gran parecido tiene el tema con el episodio que se desarrolla dentro de la película Be with me de Eric Khoo, que se pudo ver en Buenos Aires en el 2007. Allí un hombre de características muy similares al protagonista de la película de Biniez, persigue a una chica, y mezcla su angustia con una gula desesperada. La conexión con la comida en la película de Singapur le da un toque mucho más atractivo por lo oscuro a esa relación enfermiza que pone en el centro el tema de la imposibilidad de la comunicación. También allí, el hombre se dedicaba a las cámaras de seguridad. La comparación, creo, se cae de madura.

Con la misma idea, pero en otro tono, Biniez diseña su personaje central de un modo mucho menos siniestro, tal vez idealizado, sumido en una timidez que no es el tema principal: ese deambular detrás de Julia sin ser visto, si no es a traves de una cámara de televisión, es una idea interesante que no solamente habla de la incomunicación sino también de ciertas invisibilidades, cubrirse detrás del control de las cámaras termina siendo lo mismo que ponerse detrás de una góndola o un árbol-

Qué siente, qué le pasa por la cabeza a Jarita en el ataque de locura que tiene en el supermercado, parece más ligado a cierto primitivismo de acción y reacción que apenas logra explicar lo que sucede después.

Justamente no es una película de conflictos ni siquiera de climas sino de mostración de una obsesión muy pequeña y muy abierta.

Publicado en Leedor el 14-10-2010