Sweeney Todd

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El cruel barbero de Fleet Street: una verdadera superproducción que no deja nada librado al azar. Música, adaptación de canciones, escenografía, vestuario y actuaciones en un espectáculo de gran calidad.
Quizás esta nota deba empezar con una advertencia: quien escribe se declara ferviente admiradora del trabajo de Julio Chávez y casi totalmente incompetente en materia de comedias musicales; ha visto muy pocas obras del estilo y las ha disfrutado mucho menos. Por el contrario, ha disfrutado de cada uno de los trabajos de Chávez tanto en televisión, en cine y en teatro. Con este acto de sinceridad podemos comenzar a hablar de lo que aconteció el pasado lunes en la función para la prensa de Sweeney Todd, el cruel barbero de Fleet Street, que se estrena oficialmente este miércoles en el teatro Maipo.

Nos encontramos ante una verdadera superproducción que no deja nada librado al azar: música, adaptación de las canciones, escenografía, vestuario y actuaciones confluyen sincrónicamente para ofrecernos un espectáculo de gran calidad. No es fácil la tarea de reunir tantos actores en escena, tantas voces y tonos, tantos espacios. Pashkus lo hace con destreza y el resultado no es ?pretencioso? como se podría llegar a pensar (y como algunos han dicho), sino más bien correcto, acertado. No está nada mal teniendo en cuenta que se trata de una obra muy transitada, con decenas de versiones alrededor del mundo (desde su estreno en Broadway en la década del 80) a la que se logra darle cierta vuelta de tuerca, cierto nuevo matiz.

La historia, cuya novela original es de 1850 (mezcla de melodrama victoriano y leyenda urbana) y que es recreada en 1979 por Stephen Sondheim y Hugh Wheeler en su formato de comedia musical, es más o menos conocida por todos, principalmente porque está fresca todavía aquella versión cinematográfica del año 2007, protagonizada por Johnny Depp y Helena Bonham Carter y dirigida por el gran Tim Burton. Benjamin Barker (Julio Chávez), convertido en Sweeney Tood, regresa a Londres desde la prisión a la que fue condenado por una falsa acusación. La mentira fue tramada por el corrupto juez Turpin (Martín O`Connor) porque pretendía quedarse con la bella esposa del barbero. Cuando Tood regresa a la calle Fleet descubre que su esposa se envenenó después de haber sido abusada por el juez y que éste puso a la hija del matrimonio bajo su siniestra tutela. Ayudado por la excéntrica señora Lovett (Karina K), una antigua vecina que tiene un local de pasteles, este pobre hombre, quebrado y sumido en la desesperanza, pondrá en marcha una cruel venganza que pronto se saldrá de control y dejará un tendal de muertos y cientos de pasteles de carne (asociación perfecta, negocio redondo para los dos protagonistas).

En definitiva, es la historia de un perdedor al que todo le sale mal y que termina dañando lo que más ama, es la historia también de una injusticia que refleja miles de injusticias históricas. En este sentido la obra continúa siendo muy actual porque nos permite reconocer el desamparo social al que muchos sujetos son sometidos y nos permite leer además el ?canibalismo social? (?es el hombre devorando al hombre?) al que quizás estemos condenados. Una escena recrea lo expresado anteriormente: Lovett y Tood, después de decidir que los cadáveres serán convertidos en empanadas, analizan las distintas posibilidades y los distintos sabores que tendrían esos pasteles según los tipos sociales que servirían de relleno. Por la conexión palpable entre los actores, por la interpretación brillante de Karina K que hace que resalte la presencia de Chávez, por la crítica social y porque logra resumir y captar la esencia de la obra, esta escena se convierte en la escena mejor lograda.

Mención aparte se merecen los protagonistas de una obra en donde todas las actuaciones se destacan. Karina K brilla con luz propia, canta muy bien y le aporta momentos de comicidad a una obra que es tensa y oscura. Julio Chávez como cantante es el mejor actor de su generación. Esta afirmación, lejos de ser una ironía o un insulto, pretende marcar una virtud: a veces desafina y parece terminar muy cansado pero todo lo revierte su gran presencia escénica y su entrega; el escenario es suyo.

A pesar de que por momentos la obra se hace larga, puede que el mayor mérito de Sweeney Todd, el cruel barbero de Fleet Street, en su versión vernácula, sea la de atraparnos, deslumbrarnos y entretenernos, a nosotros, a los incrédulos del género.

Ficha técnica completa
Dirección General: Ricky Pashkus
Dirección Musical: Alberto Favero
Protagonistas: Julio Chávez y Karina K
Con: Walter Canella – Fernando Dente – Carolina Gómez – Marcelo Gómez – Martín O`Connor – Belén Pasqualini – Roberto Peloni – Guido Balzaretti – Lelia Couselo – Gustavo Guzmán ? María Hernández – Diego Jaraz – Rosana Laudani – Estela Leiva – Andrea Lovera – Stella Maris Faggiano – Sergio Miranda – María Pastore Camino – Martín Repetto – Rubén Roberts – Adrián Scaramella
Traducción y adaptación
F. Masllorens y F. González del Pino
Adaptación de las Canciones: Elio Marchi
Producción Artística: Lino Patalano
Vestuario: Renata Schussheim
Iluminación: Ely Sirlin
Prensa y Comunicación: Colombo ? Pashkus
Funciones: Miércoles, jueves, viernes y domingos a las 20:30 hs. Sábado a las 19 y 22:30 hs.
Teatro Maipo. Esmeralda 443. Capital Federal.

Publicado en leedor el 5-10-2010