Que se llame Rosa

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Una literatura en loop en la era del Scrable: con una vedette venida a menos, entrada en carnes.
Que se llame Rosa

Luci Porchietto
(El fin de la noche, 2010, 72 págs.)

?¿Qué haremos con el amor ahora que ya está hecho? Debería cantarlo una señora corpulenta. Llena de lentejuelas en su largo vestido. Con los labios gruesos y abiertos por un dolor teatral y trágico.?

Jesse Wallace (personaje encarnado por Ethan Hawke en ?Antes del atardecer?) comentaba, en la presentación de su libro, que soñaba con un proyecto literario, una novela, que pudiera caber dentro del espacio de una canción pop. ?Que se llame Rosa? es una nouvelle que Luci Porchietto viene trabajando desde el 2001 y cuenta algo así como la decadencia de una vedette entrada en años y carnes, con una vida prensada por la prensa, que, retomando el concepto de Wallace, podría ser un bolero o un tango reo, con versos y estribillos.

Tal vez en la escritura de ?Que se llame Rosa? funciona mejor el concepto del loop. Porchietto juega con ciertos fraseos, que vuelven una y otra vez: la vedette como puta, la vedette en los medios, las luces y las redes, la gata trola y la santa tía. Pero incluso, en ciertos pasajes, sus fraseos se transforman, proponen sentidos para luego llevar al extremos las mutaciones posibles, siempre dentro de un mismo registro, pero estirando el juego. Literatura de la era del Scrabble.

?Raro. Marzo raro. El verano se va despacio. No quiere irse. Raro comienzo de marzo. Febrero es tan corto. Marzo intempestivo. Febrero sin menstruación. Corto febrero. Marzo se vuelve demasiado largo. Raro. El aire de la siesta está enrarecido. Aire enrarecido por largo marzo. Marzo enrarecido por corto febrero. Raro febrero tan corto sin menstruación.?

Otro ejemplo:

?Ave María Purísima. Ave de paso. De paso un Cristo nace. Plumífera ave. Primerísima María. Purísima puta. Putísima. Incontaminada. Purísima ave de escenario.?

También hay breves intervenciones de Rosa, la vedette, reproducidas por los medios, que van puntuando la historia (de su presente, de su pasado, en un orden intencionalmente caótico y trabajado siempre desde la fe en la sinécdoque y en cierto minimalismo) y se vuelven más patéticos o más tiernos dependiendo el momento de la lectura:

?Una maravilla las clases. Realmente descubrí en mí la actriz (no es la atriz) dramática que estaba oculta. Me gustaría escuchar ahora ofertas de trabajo. También me gustaría conducir un magazine. El cable es una muy buena opción.?

?Que se llame Rosa?, como es evidente, no es una novela decimonónica, ni un buen relato acerca de los conflictos claros de un personaje que atraviesa un conflicto y encuentra una resolución al final. Porchietto no está interesada en trabajar con los modelos clásicos, o tal vez sí, desde cierta parodia, por lo que esta no es una lectura casual para el tipo que ronda por Yenny y no sabe con qué libro pasar el verano. Este texto tiene un influjo ?un flujo sería más apropiado?, que apunta a un lector despierto, que disfrute de la deconstrucción de la novela mientras se la lee. Si se puede llevar a cabo ambas operaciones a la vez, y el lector gusta de las apuestas formales diferentes, encontrará en la nouvelle de Porchietto un libro provocativo y seductor, como toda vedette de los tiempos de Rosa.

Publicado en Leedor el 9-09-2010

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