La sociedad sin relato

0
10

Antropología y estética de la inminencia, el último libro de García Canclini focaliza el eje arte/sociedad que se presenta este proximo miercoles en MALBA.Néstor García Canclini, La sociedad sin relato. Antropología y estética de la inminencia, editorial Katz, Buenos Aires, 2010.

El último libro del antropólogo argentino radicado en México, Néstor García Canclini, continúa en la línea reflexiva que pudimos escucharle en las conferencias de UNTREF de 2008.

Sociedad sin relato, no en el sentido de la existencia de voces positivas, tal como la posmodernidad le dió a la muerte de las metanarrativas y grandes relatos. Sociedad sin relato aquí significa la ausencia de un relato único que subordine a todos los demás, en un panorama donde la diversidad vuelve cada elemento más y más interdependiente del resto, y sin un centro aparente.

Es el suyo un pensamiento inquieto que viene releyendo los modelos que buscan explicar en profundidad la compleja trama arte y sociedad, sintetizados en Canclini en dos: el concepto de “campo” de la sociología crítica (Cfr. Pierre Bourdieu)y el discurso que ve en el arte una compensación imaginaria a frustraciones reales.

En esta lectura, el cuestionamiento al modelo bourdieano hoy, entra en diálogo con el concepto de “postautonomía” del arte, desde el cual trabajan distintos autores. También ofrece instancias cuestionadoras al planteo del arte relacional de Nicolás Bourriaud, que quedaría como un modelo de superficie que fortalece la armonía productor/receptor en un mundo de idiomas comunes, idealizado y fragmentario.

La falta de relato organizador también tiene que ver con el debilitamiento de la experiencia histórica que además se teje en una organización “presentista” del sentido.

El libro trabaja con casos iluminadores que le permiten bosquejar las pérdidas, y el papel fundamental del arte en tanto instante actualizador de una inminencia, que cuestiona lo dado desde los resquicios que la globalización deja.

Artistas no paradigmáticos como Francis Allys, Santiago Sierra, Alfredo Jaar, Gabriel Orozco, Carlos Amorales, Marcos Ramírez Erre y Teresa Margolles brindan ejemplos de obras de arte que se erigen desde lo posnacional y lo intermedial.

Allí, en ese lugar de bienales simpáticas y mercados universales, de declaraciones de patrimonios de la humanidad, de comunidades económicas y migrantes que están dentro fuera, el contexto se vuelve el elemento comprensivo y obligatorio.

Las obras de arte en manos de estos autores se convierte en esas “plataformas para pensar” que cita Gabriel Orozco hablando de su propia producción, y provocan que el arte sea esa forma de hablar de la sociedad sin palabras.

Una pequeña felicidad. Leer este último libro de Canclini luego de leer el último libro de Ludmer (Aquí América Latina. Una especulación. Eterna Cadencia, Buenos Aires, 2010).

Sin dejar nada cerrado, si no todo lo contrario, ambos libros nos permiten reforzar el debate imprescindible, abrir el juego, analizar estrategias, actualizar vacíos, confirmar lugares, deshacer teorías para armar otras, “una teoría abierta al desorden social”, no conformarnos, recaptar el sesgo conceptualista de nuestras estéticas latinoamericanas operando desde el disenso, desde el espacio colectivo, desde otros deseos.

Publicado en leedor el 5-9-2010