Música para rinocerontes

0
12

Un libro de relatos, editado en Bolivia que instala a Juan Terranova como una de las voces más importantes de la narrativa local.Música para rinocerontes
Juan Terranova
(Editorial El Cuervo, Bolivia, 134 páginas)

En poco más de un año, Juan Terranova ha publicado sus tres mejores libros hasta la fecha, cada uno dentro de un género diferente: la novela ?Los amigos soviéticos? (Mondadori), la crónica ?Diario de Alcalá? (Pánico el pánico), y ahora su volumen de cuentos ?Música para rinocerontes? (publicado por la editorial boliviana El Cuervo; se consigue en Buenos Aires en librerías especializadas). Lo primero que resalta como algo notable es que, el simple hecho de pasar de un soporte a otro, no cambia la esencia de lo que Terranova escribe: el narrador de la novela, de la crónica y de casi todos sus cuentos podría ser el mismo. Incluso, uno puede imaginar unas futuras Obras Completas, donde cada relato, novela y crónica esté incluida por orden cronológico y sin rigor de géneros, porque Terranova tiene el suyo propio: Terranova escribe como Terranova, siempre.

Sus novelas (a excepción del policial ?Lejos de Berlín?, Negro Absoluto, 2009) se construyen alrededor de una apuesta formal, casi siempre distinta, que sirve de marco a una sucesión de anécdotas bizarras que suelen ramificar, a su vez, en pequeños relatos históricos rebozados por una peculiar investigación propia de los tiempos de la Wikipedia.

Sus cuentos trabajan del mismo modo, en otra escala. No por obvia carece de sentido la analogía con la pintura: si cada novela de Terranova es una gran tela de 2 x 2, los cuentos son una sucesión de cuadritos de 30 x 40 cm, que reflejan los mismos intereses, pero más enfocados en algún detalle particular. El libro de relatos podría titularse ?como el cuento que incluyó en la antología ?La joven guardia?? ?Diario de un joven escritor argentino?, ya que, también, se puede leer como la crónica de las andanzas de Terranova como caza-anécdotas, un tipo siempre atento a escuchar historias, fascinado con la comunicación, sus posibilidades y sus vicios.

Leamos la contratapa: ?La ciudad de Buenos Aires, los malentendidos del periodismo, la web, las hilachas de política y su articulación con la vida privada, algunas de las muchas variantes del sexo. Estos son los temas de Música para rinocerontes, el primer libro de relatos de Juan Terranova. ¿Por qué no funcionaría una remera con la cara de Joseph Stalin? ¿Por qué los guardavidas no pueden estar en pareja con telépatas? ¿La actividad crítica nos lleva directo a la paranoia? ¿Las mujeres son comparables a grandes y crueles arañas asesinas? Con un estilo directo, el autor de estos doce relatos construye tramas y situaciones que recorren en todas direcciones los primeros diez años del siglo XXI. ?Le tengo un especial cariño a Música para rinocerontes ?dijo Terranova?. Un poco porque se fue armando solo, casi sin esfuerzo, con historias breves que escribí a destiempo entre una novela y otra. También porque muchos de sus personajes son reales. A veces pienso que contiene todos mis libros anteriores y de alguna forma anticipa los que voy a escribir en el futuro. Y esa idea lejos de inquietarme me gusta y entusiasma.??

Los cuentos de Terranova no son productos típicos de taller literario. El autor no está interesado en el recetario del buen cuento latinoamericano. Sus influencias tienen mucho de otras literaturas, la norteamericana entre ellas, y eso también lo ayuda a edificar un libro fresco, que parece ?y sólo parece? construido sin ningún esfuerzo, como si cada narración pudiera ser la voz de un tipo que está sentado frente a uno en un café y tiene varias historias asombrosas que contar. Historias realistas, o que tocan el costado más extraño de la realidad, pero siempre dentro de ese registro mediante el cual todos contamos anécdotas raras y terminamos yéndonos un poco por las ramas con las posibles derivaciones.

Terranova es un autor extraño en el mapa de la nueva narrativa argentina. En el país de Borges y Cortázar, él tiene casi tantas novelas y crónicas publicadas como cuentos. Quizás porque un libro de cuentos puede parecer un concentrado, Terranova prefiere apostar por la novela. El cuento ?Fuego chino?, que se aborda la instalación de la cultura china (con sus supermercados y sus mafias) podría haberse trabajado, quizás, de un modo parecido a ?Los amigos soviéticos? y dar como resultado una novela. Probablemente, el apego por una temática, la fascinación pura por sus microelementos, defina para el autor qué ideas pueden respirar en el cuento y cuales pueden desarrollarse como novelas.

Por la naturaleza misma del libro, es difícil elegir los mejores relatos. Todos funcionan en soledad y mejor todavía, a espaldas el uno del otro. Como un ejército mirado de frente, en el que todos los soldados se ven iguales. Por supuesto, cada uno tendrá su propia historia que contar, pero la agrupación militar determina un marco y un sentido.

Con ?Música para rinocerontes? asistimos a la confirmación de Terranova como una voz definitivamente, establecida en el panorama local. Atrás queda una obra prolífica: seis novelas, tres crónicas y un poema largo. Y los últimos libros publicados parecen ubicar al autor en una frontera indefinible, esa que está entre aquel que fue, y el autor que habiendo conquistado un estilo, empieza a ser su nueva invención.

Publicado en Leedor el 21-08-2010

Compartir
Artículo anterior100 años de Performance
Artículo siguiente