Feizbuk Freaks

0
7

Los “raros” de Feizbuk en otra de las puestas de las versiones de Muscari.Con 34 años, Muscari recibió premios, distinciones, y fue convocado en diversas oportunidades para ser jurado de premios, y festivales.

A mi parecer, independientemente de si nos atrae o no su forma de hacer teatro, creo que aporta diversidad e inteligencia al mundo teatral. Y rescata una perspectiva que si bien hoy ya puede ser mas familiar para nosotros, no lo fue en un principio. Encontramos en sus espectáculos toda clase de actores y actrices que se presentan como tales. Raros, transexuales, freaks, bizarros, pero actores y actrices. Coloca a la diversidad en una misma línea de acción, la unifica y la presenta. Generalmente, podemos llamarlo Teatro de Presentación, justamente porque no habría una ficción, sino la presentación de la realidad. De todas maneras, se puede decir que la ficción es la no ficción. Pero prefiero presentarlo como Teatro de Presentación, valga la redundancia. Y acá vamos con Feizbuk.

Antes, hay que saber que son 7 versiones de una misma obra con 7 escenas, 7 actores y 7 ensayos.

(Con la intención que sea una para cada día de la semana). En total son 49 actores, es decir que el concepto de masa humana concentrada que plantea el fenómeno Facebook, también está representado en esta obra.

Es importante aclarar que esta serie se realiza sobre un proceso de investigación del propio director, por ser él una especie de adicto al Facebook y a la exposición, junto con 15 actores.

Feizbuk Freaks presenta a 7 actores que se autocalifican con ese adjetivo. La primera exposición surge en los pasillos del Konex: allí se colocan los actores como estatuas vivientes, y nosotros espectadores, podemos observarlos cuanto queramos.

Luego viene la presentación mediante carteles de una característica de cada actor. Tenemos al correntino, singular por tal condición, a la lesbiana, a la loca de atar, al transexual, a la mística, a la ?gorda? bizarra y al contador-actor. Vale destacar la presencia constante in situ de una asistente de escena, quien se encarga de proyectar el Facebook real de los actores, sus fotos, sus intimidades, las cosas que ellos nombran. También proyecta cuando se presentan los casos emblemáticos como la ?apartada social?, los ?raros?, los ?impostores? y demás personajes y paginas que se nombran en la obra.

Son 7 escenas intercaladas en su mayoría por videos y medios audiovisuales. El final parece una fiesta, en el doble sentido.

Lo que personalmente rescato es la gran investigación de lo que es este mundo virtual y lo que significa pertenecer o no pertenecer a él. A un mundo que cambia constantemente, que no es real, pero que lo es porque estamos allí. A un mundo que por un instante nos hace sentir vivos, conectados. A un mundo que une gays, lesbianas, heterosexuales, gordos, flacos, inteligentes, viejos, amargados, jóvenes, arrogantes, egocéntricos, sumisos, tontos, inteligentes y demás características innumerables.

Así lo ejemplifica un parlamento de una de las actrices:

?No me considero interesante, mis amigos no son genuinos, mis vínculos familiares están bastante descuidados, mi departamento se encuentra en absoluto desorden, puedo pasar muchas horas frente a la TV consumiendo programas que atrofian mi mente. Varias veces en la semana ingiero comida chatarra, y aun así, cuando entro a Feizbuk, todo cambia. Un mundo virtual se abre ante mí.?

Me animo a decir entonces que lo que suma Feizbuk Freaks, es la exposición de una realidad cuasi compartida que resalta la victoria de cómo lo superficial, expositivo y masificado se presenta como una realidad tangible y capaz de llenar nuestro vacío social, aunque esto sea simplemente el reflejo de una realidad en crisis.

Pero no es tan simple como esa conclusión. También nos enteramos de cosas que nunca supimos, conocemos a gente que tal vez nunca conoceríamos de otra forma. El Facebook: ¿herramienta o adicción?

Nota relacionada: Feibuk Tours

Publicado en Leedor el 15-08-2010